El área total sembrada en Brasil crecerá 10,7% en la próxima década, llegando a 71,9 millones de hectáreas en la cosecha 2021/2022, por la expansión de la soja, la caña de azúcar y el maíz, según una estimación divulgada por el ministerio de Agricultura en el informe Proyecciones del Agronegocio 2011/2012 a 2021/2022.
Los datos, actualizados anualmente por la Asesoría de Gestión Estratégica de la cartera y la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), destacan el crecimiento del área plantada con soja, el cultivo que registra una mayor expansión.
Según el documento, la siembra de la oleaginosa alcanzará cera de 29 millones de hectáreas en el ciclo 2021/2022, un avance de 4,7 millones de hectáreas, o 19,8%, sobre los 24,2 millones de hectáreas de la actual cosecha (2011/2012), que cierra oficialmente a final de mes.
Los datos indican un crecimiento de 21,1%, o 1,9 millones de hectáreas, en el área de caña de azúcar en los próximos diez años, que alcanzaría 10,9 millones de hectáreas. De forma más modesta, el cultivo de maíz aumentará 4,3% en el mismo período, a 14,3 millones de hectáreas, de acuerdo al trabajo.
Las previsiones del ministerio de Agricultura indican que la productividad tendrá un crecimiento más expresivo que el área plantada. Mientras la siembra de granos (arroz, feijao -poroto negro-, maíz, soja y trigo) en Brasil se incrementaría 9%, la producción de esos cultivos saltaría 21,1%, a 25,1 millones de toneladas en el ciclo 2021/2022. Entre los granos, la soja mantendrá el liderazgo, con una producción estimada en 88,9 millones de toneladas, un crecimiento de 25,1%, superior al 19,8% de incremento que se espera para el área sembrada con la oleaginosa.
Sin embargo, la tasa de crecimiento que estima el informe toma en cuenta las proyecciones para la cosecha 2011/2012 de inicios de año, cuando los impactos del fenómeno climático La Niña sobre la producción de granos del país, en especial en la región sur, no se habían contabilizado totalmente.
Las estimaciones del ministerio de Agricultura también señalan un expresivo incremento en la producción de carnes. La producción de proteínas de pollo, porcinos y bovinos crecería 43,2% o 10,9 millones de toneladas en los próximos diez años, alcanzando las 36,2 millones de toneladas.
El estímulo a la producción nacional de carnes provendrá tanto del mercado interno como del externo, según esa cartera. En el caso de la carne de pollo, el total producido aumentaría 56,1%, a 20,3 millones de toneladas en 2021/2022. De ese total, 63% se destinara al mercado doméstico. El consumo de carne de pollo en el país aumentaría 30,9%, a 12,7 millones de toneladas.