La desaceleración de las ventas minoristas se acentuó en Brasil en octubre. En el segmento ampliado, que incluye automóviles y materiales de construcción, el crecimiento en doce meses fue de 3,87%, un ritmo que viene descendiendo desde finales de 2012, cuando cerró con alza de 8%, según el Sondeo Mensual de Comercio (PMC) del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

Las ventas del sector minorista restricto van barranca abajo desde noviembre de 2012, con una expansión que pasó de 8,6% aquel mes a 4,5% en octubre de este año. El ministro de Economía, Guido Mantega, afirmó la semana pasada que el escaso financiamiento al consumo y la crisis internacional hacen que Brasil crezca con dos piernas cojas. Si esos dos puntos se superaran, el viento contrario pasaría a ser a favor, la economía encontraría dos nuevos estímulos.

Sin embargo, los economistas no coinciden con esa visión. Creen que la menor oferta de crédito al consumo no es el factor preponderante de la desaceleración de las ventas en el segmento minorista. El avance de la inflación, el menor crecimiento de la renta y de la generación de empleos, además de cierta saturación del consumo, son responsables de la menor demanda, indicaron.

Para Mariana Hauer, economista del banco ABC Brasil, incluso si los bancos facilitaran el crédito al consumo, los reflejos sobre las ventas serían pequeños, porque el endeudamiento sigue alto. Los datos del Banco Central (BC) muestran que el nivel de endeudamiento de las familias rondó el 45% de la renta acumulada en doce meses, el mayor nivel de la serie histórica que se inició en enero de 2005. No precisamos más demanda. Lo que Brasil necesita es más inversiones, ahorro y productividad, señaló.

Paulo Neves, economista de LCA Consultores, destacó que las ventas de bienes durables están saturadas, lo que hace que los nuevos estímulos al consumo de esos productos tengan respuestas muy tímidas. De acuerdo a su evaluación, el segmento minorista refleja la moderación en el mercado de trabajo, con caída de la generación de empleo y del aumento de renta. Los datos del ministerio de Trabajo y Empleo, mostraron que se abrieron 69.000 puestos de trabajo en octubre, casi 30% menos que los 97.000 puestos creados en septiembre, según LCA. Por otro lado, en octubre, la renta real de los trabajadores aumentó 1,8% en relación al mismo período de 2012, menos que el reajuste de 2,2% registrado en septiembre.

El avance de la inflación empujó la desaceleración de las ventas, señalaron los economistas. Thaís Zara, de Rosenberg & Asociados, destacó que el deflactor del PMC subió 7,05% en los doce meses concluidos en octubre, la suba más fuerte desde diciembre de 2003, cuando el indicador avanzó 7,38%. Fue la inflación lo que más ayudó a reducir las ventas entre septiembre y octubre, dijo.

La retracción de las ventas en los supermercados fue de 0,4% en el período, mientras la de muebles y electrodomésticos cayeron 0,2%. En este intervalo, los precios de muebles y utensilios domésticos subieron 1,05%, mientras los de alimentación en domicilio aumentaron 1,07%.

Además del presupuesto más apretado, la recomposición gradual del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) en el rubro de línea blanca también contribuyó a una menor demanda por electrodomésticos, dijo la economista de ABC Brasil. Muchos consumidores anticiparon sus compras, por lo que el efecto del programa Mi Casa Mejor, que ofrece créditos a los beneficiarios de plan de vivienda Mi Casa, Mi Vida para la compra de muebles y electrodomésticos, se está disipando.