

La marca Brasil vale actualmente R$ 2,8 billones por ser el país sede de las Olimpíadas de 2016. Pero la tarjeta postal, que es Rio de Janeiro, vale menos que Londres, donde se realizarán los juegos este año. El valor de la marca del Reino Unido gira en torno de R$ 4,4 billones, según cálculos de la consultora británica de evaluación y gestión de marcas Brand Finance.
Gilson Nunes, CEO de Brand Finance para América del Sur, dijo que la discrepancia entre los países tiene lugar porque Brasil no trabaja su imagen alrededor del mundo, lo cual según el ejecutivo es el principal desafío del país.
Nunes explicó que la metodología considera las empresas que auspician el campeonato, el ambiente de turismo y el flujo de personas e infraestructura del país, entre otros datos.
El estudio de San Pablo de Brand Finance también calcula que los juegos de Rio moverán R$ 100.000 millones en el país entre octubre de 2015 y el mismo mes de 2016. Calculamos el impacto de la inversión (realizado en la ciudad-sede para recibir los juegos) y el retorno en la economía local.
En la matriz, la consultora -con oficinas en 21 países- constató que la marca Olimpíada se encareció entre el torneo anterior y el que está por comenzar.
La Olimpíada 2012, en Londres, vale R$ 96.100 millones; la de 2008, en Pekín, tenía un valor de R$ 51.300 millones. El resultado coloca a los juegos olímpicos en segundo lugar en el ranking de las marcas más valiosas del mundo, detrás de Apple (R$ 142.600 millones). Vale más que las propias marcas de sus auspiciantes, incluyendo Samsung (R$ 77.200 millones), GE (R$ 67.100 millones) y Coca-Cola (R$ 62.800 millones), informó el estudio.
En estos cuatro años, el ingreso total del evento creció 38%, a R$ 10.200 millones, y la renta con la transmisión de los juegos en la televisión aumentó 51%, a R$ 7.800 millones. Los recursos por auspicios subieron 10,5%, tal vez reflejando las duras condiciones para hacer negocios en el marco de la recesión global, según el trabajo.
Nunes señaló que esa valorización de 87% entre los juegos se explica también por el trabajo de imagen realizado por el Comité Olímpico Internacional, que consiguió aumentar los auspicios y el volumen de negocios asociados a las Olimpíadas. El resultado, dijo, es un efecto económico multiplicador.Obras para el MundialEl ministro de Ciudades de Brasil, Aguinaldo Ribeiro, afirmó que la mayoría de los proyectos de movilidad urbana previstos para el Mundial de Fútbol-2014 se encuentra dentro del cronograma. Sin embargo, reveló que 8% de las obras aún están muy atrasadas.
El ministro minimizó las críticas sobre el ritmo de los preparativos para el evento y evaluó como natural las opiniones que indican que todo está atrasado. Ribeiro señaló que las obras de movilidad urbana precisan cumplir una serie de etapas, como la confección de proyectos y liberación de licencias.
Según el ministro, 56% de los proyectos de movilidad están al día con el cronograma en las doce ciudades que serán sedes del Mundial y que el ministerio prendió la señal amarilla para el restante 36%.
Si se considera la expectativa que se creó en torno a esas obras, puede existir una sensación de atraso, dijo el ministro. Afirmó además que los problemas más importantes ocurrieron en cinco obras de Manaos, Brasilia, Natal y Cuiabá.
En Manaos, por ejemplo, está en discusión la protección del patrimonio histórico en los lugares de las obras y el Tribunal de Cuentas del Estado cuestiona el formato de la licitación. En la capital, existían dudas sobre el período de pruebas y la recepción de los vagones que componen el Vehículo Liviano sobre Rieles (VLT, sigla en portugués).
Según el ministro, se registraron avances en el proceso de licitación en Brasilia, lo que puede retirar la obra de la lista de proyectos más atrasados. En Natal, existen problemas con desapropiaciones, licencias ambientales, falta de presentación de proyecto, y el ministerio Público exige ahora la realización de audiencias públicas sobre las obras.
Desapropiaciones, licencias ambiental y de instalación y la falta de proyecto ejecutivo también frena las obras de Cuiabá.










