

China frenó la caída de las exportaciones brasileñas en el primer semestre del año. Si no fuera por el país asiático, que compró 10,3% más que en 2012, las ventas totales de Brasil habrían retrocedido 5,5%, en lugar de la caída de 0,8% registrada por el ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (Mdic).
El apetito chino compensó el resultado negativo con estadounidenses y europeos, que frenaron de forma sustancial las compras de productos nacionales.
En el primer semestre de este año, de cada cinco dólares que ingresaron a Brasil, uno vino desde China. Hace seis años, de cada cinco dólares 30 centavos provenían de la misma fuente. Sin embargo, el crecimiento de las exportaciones a China no significó que los productos nacionales ganaron espacio en el mercado asiático. Las importaciones totales de China crecieron en 2013 10,1%, según datos de la OCDE.
Analistas indicaron que la creciente dependencia de la exportación brasileña a la demanda china, aliada a la desaceleración económica en marcha en aquel país, genera una perspectiva desfavorable para el comercio exterior en los próximos años.
Los u$s 114.000 millones que Brasil exportó fueron incrementados por Argentina, que compró al país 7,2% más que en 2012, asegurando un crecimiento de 2,4% en las ventas a los latinoamericanos. Si la demanda de los argentinos por automóviles, autopartes y máquinas y aparatos mecánicos fue responsable por el resultado, el interés de países de Medio Oriente por carnes, azúcar y hierro incrementó las ventas a la región 8,1%, a u$s 5.000 millones.
José Augusto de Castro, presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB), afirmó que el principal factor que explica el aumento a dos dígitos de las exportaciones a China es la anticipación de la venta de la gran cosecha de soja y el precio alto del producto a comienzos del segundo trimestre del año. Sin embargo, el analista prevé que ese ritmo no se sustentará, y que las exportaciones al país asiático este año no tendrán un crecimiento tan vigoroso.
La soja, el producto más vendido en el primer semestre, fue responsable por u$s 10.900 millones en exportaciones a China. La cifra es u$s 2.200 millones superior a la del año pasado y representa la mitad del total embarcado al país. Resta un mes y medio de ventas de soja brasileña antes de que la cosecha estadounidense vaya al mercado y el precio ya está cayendo. Eso frenará un poco ese crecimiento hasta final de año, dijo De Castro.
Para Rodrigo Branco, economista de la Fundación Centro de Estudios del Comercio Exterior (Funcex), la pauta exportadora brasileño se tornó dependiente del aumento de precios de las commodities en los últimos seis años. La demanda china por materias primas impulsó ese movimiento. El pasaje de un crecimiento enfocado más en manufacturas al actual, en aumento por las commodities, tuvo lugar entre 2006 y 2008.
El espacio conquistado por los chinos tuvo que ver con la retracción de la demanda en mercados más tradicionales para los exportadores brasileños. La Unión Europea (UE) importó 7,6% menos este año. Si en el primer semestre del año pasado el saldo con el bloque fue superavitario en u$s 400 millones, en este semestre se registró un déficit de u$s 3.200 millones. Con Estados Unidos, la caída fue significativa: 14,6%. Brasil vendió más al Mercosur (u$s 13.600 millones) que a los norteamericanos (u$s 11.500 millones). En 2012, el resultado había sido inverso.
Mientras la retracción europea se dio en virtud de la menor demanda por manufacturas, mineral de hierro y soja, reflejando la recesión económica del bloque y la dificultad de la industria nacional para competir con los asiáticos en aquel mercado, el retroceso de la demanda estadounidense se explica por la menor producción de petróleo de Petrobras y por el aumento del consumo de combustibles en el mercado interno.










