

El crecimiento del consumo interno en la última década, la falta de empresas nacionales haciendo fletes en el sector de comercio exterior y el aumento sustancial de los viajes internacionales llevaron a la balanza de servicios de Brasil a alcanzar el año pasado el déficit más alto registrado por el Banco Central (BC) desde que comenzó a elaborar la cuenta en 1947.
En diez años, el saldo negativo aumentó diez veces y alcanzó los u$s 47.500 millones, una cifra equivalente a más de la mitad del déficit en transacciones corrientes registrado en 2013.
Para este año, se prevé que el saldo negativo en servicios se acerque al del año pasado, pero con una composición diferente. El Mundial de Fútbol ayudará a reducir el déficit en turismo y las plataformas de Petrobras aumentarán los gastos con el alquiler de bienes.
Según analistas, factores estructurales hicieron que la actividad interna demandara más servicios del exterior, ampliando el déficit, concentrado en tres de los catorce segmentos de la balanza que divulgó el BC.
Transportes y alquiler de equipamientos responden a la dinámica interna y son obstáculos para la economía que se relevaron con el crecimiento de la última década.
Por otro lado, el saldo negativo que provocaron los viajes internacionales representa un traspaso del ahorro interno hacia afuera.
El trípode, sumado, registró un gasto de u$s 47.400 millones por encima de los ingresos en 2013.
El único segmento en el que Brasil tiene un buen desempeño es el de servicios empresariales, con superávit de u$s 10.000 millones. El resultado puede atribuirse a la actuación de grandes constructoras nacionales en el exterior. Servicios de arquitectura e ingeniería prestados por subsidiarias, o tercerizadas también brasileñas, a esas empresas en el exterior entran en la cuenta como ingresos para la balanza.
El segmento de transportes, que abriga principalmente costos de fletes con importaciones -que no se contabilizan en la balanza comercial-registró un déficit de u$s 9.700 millones el año pasado. Cuatro años antes, el saldo negativo era la mitad de ese valor.
El aumento de las importaciones, fuerte en los últimos años, y la falta de empresas nacionales que realicen ese servicio explican ese incremento. Cuánto más importa el país, más alto es el déficit en transportes, dijo Rafael Bistafa, economista de Rosenberg & Asociados.
Alquiler de equipamientos presentó el peor resultado. El saldo negativo de u$s 19.000 millones se duplicó en cuatro años, influenciado por el crecimiento de la aviación comercial nacional y el uso de plataformas de petróleo.










