

Más abierta al petróleo y al azúcar brasileño, India superó a Rusia como segundo país de destino de las exportaciones nacionales entre los que integran el grupo Brics, que incluye además a China y Sudáfrica, lo que indica una perspectiva de creciente importancia de los dos socios menos tradicionales del bloque para el comercio exterior de Brasil.
Sudáfrica, que tiene la menor corriente comercial con Brasil dentro de los Brics, rindió casi u$s 1.000 millones al saldo de la balanza comercial brasileña el año pasado. Sin embargo, mientras los indios y sudafricanos generaron buenos resultados, el superávit con chinos y rusos disminuyó.
En 2012, Brasil exportó a India u$s 5.600 millones, un crecimiento de 75% en relación a 2011, lo que hizo que el déficit de más de u$s 2.000 millones en la balanza comercial con el país verificado aquel año se transformara en superávit de u$s 534 millones.
Los rusos compraron 26% menos (u$s 3.100 millones) a los productores brasileños y mantuvieron las ventas en u$s 2.800 millones. Las cuentas surgen de los datos del ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (Mdic).
China sigue a la cabeza
China sigue siendo el país de mayor peso. A pesar de la caída de 39%, el superávit con la nación asiática representó más de tres cuartos del resultado del comercio con los Brics el año pasado, que fue positivo en u$s 8.700 millones. Con Sudáfrica, el saldo positivo de casi u$s 1.000 millones se alcanzó con un crecimiento de 19% del superávit. Ese resultado ayudó a que el grupo como un todo tuviera un buen desempeño para Brasil frente al resto del mundo.
Mientras el saldo positivo con los Brics se retrajo 18% el año pasado frente a 2011, el superávit de la balanza comercial como un todo retrocedió 34,8%.
Con la urbanización en marcha, India, que tiene cerca de 72% de su población de más de 1.200 millones de habitantes viviendo en áreas rurales, es el próximo mercado gigante que florecerá, siguiendo el camino de China.
Como Rusia tiene la curva demográfica estancada, población predominantemente urbana y políticas comerciales más inestables, las perspectivas indican un aumento de la demanda de India por bienes y alimentos en la próxima década.
Según analistas, las empresas brasileñas entrarán cuanto antes en territorio indio para aprovechar ese crecimiento.
Para Fabio Silveira, de RC Consultores, Brasil tiene espacio para proveer bienes de consumo no durables, como alimentos y commodities agrícolas, productos donde los brasileños son competitivos en el mercado internacional.
El resultado positivo con India en 2012 se explica por los u$s 500 millones en ventas de azúcar, un monto que cuadruplicó en relación al año anterior, y por los u$s 3.400 millones en ventas de petróleo. En 2011, Brasil vendió la mitad de esa suma a India. Cinco años atrás, el total de las exportaciones a India no superó los u$s 1.200 millones.
El azúcar es más estacional, porque India es el mayor productor del mundo. Pero los derivados de petróleo muestran la creciente demanda de ellos por energía, que también ocurrirá en el área de alimentos. Incluso siendo una sociedad más estratificada, India experimenta un aumento en todas las clases, porque el crecimiento fue vigoroso, afirmó Silveira.
Rusia, a su vez, adopta políticas más inciertas, como la reciente paralización de la importación de carne porcina de Brasil. Como resultado, las carnes congeladas brasileñas, buque insignia de la exportación al país presidido por Vladimir Putin, se estancaron el año pasado en u$s 1.500 millones, el mismo valor del año anterior.
Si para India se registró un aumento en el envío de azúcar, los rusos cerraron el mercado, comprando menos de la mitad de los u$s 1.800 millones registrados en 2011.
Aunque Rusia no produzca una serie de cosas que precisa su mercado interno, ese vacío es abastecido actualmente por los europeos, que están más cerca y son más competitivos. Además, existe un paralelismo entre las economías brasileña y rusa. Nuestra producción compite con la de ellos, no tenemos mucha complementariedad, señaló José Augusto de Castro, presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB).










