

A pesar de que el exportador brasileño redujo el precio de los productos vendidos en el exterior un 4,9%, la cantidad embarcada no aumentó el año pasado en relación a 2011. Por otro lado, la desaceleración de la actividad económica frenó las importaciones, que cayeron 23% en cantidad, pero se encarecieron un 0,9%.
La caída del precio del mineral de hierro y de las commodities explica lo que ocurrió con las exportaciones, mientras el mix de compras externas, por contener un mayor valor agregado, justifica el aumento del nivel de los precios, según especialistas en comercio exterior. Los números figuran en un estudio sobre el tema divulgado ayer por la Fundación Centro de Estudios de Comercio Exterior (Funcex).
Con cerca de 45% de la pauta total de exportaciones concentrada en productos básicos, Brasil es vulnerable a la desaceleración de la actividad económica.
Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), mientras el volumen del comercio mundial creció 5% en 2011, la estimación para el año pasado es que el aumento haya sido inferior, de 2,5%. El resultado refleja el bajo crecimiento estadounidense, la crisis en la zona euro y, lo que causa más impacto en las commodities brasileñas, la desaceleración de la economía china.
El precio del mineral de hierro, producto que representa 13% del total que exportó el país el año pasado, tuvo una caída de 23,5%, de acuerdo con Rodrigo Branco, economista jefe de Funcex.
Lia Valls, coordinadora de estudios del sector externo del Instituto Brasileño de Economía (Ibre), de la Fundación Getulio Vargas (FGV), realizó una cesta del precio de las commodities, que registró una baja de 7,7% a lo largo del año pasado. La cantidad aumenta 1,5%, ayudando a mitigar un poco la venta más barata. Pero el incremento no fue igual. Se concentró en productos agrícolas y un poco en combustibles, señaló Valls.
Con respecto a las exportaciones de productos básicos, que además de las commodities contienen minerales, los precios retrocedieron 8,2%.
La caída fue la más profunda entre todas las clases de productos evaluados por el estudio. Con un poco más de valor agregado, los semi-manufacturados sufrieron un deterioro en los precios (6,8%) y en volumen (1,6%).
La manufactura ayudó a mantener el resultado, según Valls, porque los precios retrocedieron 0,3% y el volumen 1,3%. Estados Unidos ayudó bastante, especialmente en el último trimestre, cuando retomaron las compras. Las ventas de manufacturas a ese país aumentaron 3,5% el año pasado, impulsadas mucho por petróleo y combustible, afirmó.
Dentro del sector de manufacturas, los bienes de capital fabricados en Brasil tuvieron más presencia en el exterior, con un crecimiento de 4,3% en el volumen exportado. Sin embargo, los productores mantuvieron los precios, que crecieron poco (0,9%).
América latina continuó siendo un buen mercado para las manufacturas brasileñas. Aumentamos nuestra participación, con excepción de Argentina. Como ese tipo de productos tiene más márgenes de ganancia y no existen similares ideales, como sucede con las commodities, es menos susceptible a permanecer más barato cuando la demanda enfría. Eso explica el comportamiento de los precios de los importados, dijo el economista de la Funcex.
La caída en el stock de importaciones tuvo lugar en parte por las medidas que tomó el gobierno el año pasado. El aumento del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) para automóviles importados llevó los bienes durables a caer 18,2% en volumen en relación a 2011, cuando se verificó un aumento macizo de vehículos asiáticos en el mercado brasileño.










