Delfim Netto: "Sin una política fiscal adecuada no se contiene la inflación"

Sin una política fiscal adecuada resultado imposible controlar la inflación, pero no se necesita un gran shock en esta área, advirtió Antonio Delfim Netto, ex ministro de Economía, que habló en el Encuentro sobre Política Fiscal en San Pablo, promovido por la Fundación Getulio Vargas Proyectos.
Según Delfim Netto no sirve exigir al Banco Central que sea el único responsable por el control de la inflación si la política salarial, por ejemplo, mantiene ajustes superiores a la productividad de forma consistente a lo largo del tiempo. Señaló que es preciso que se coordinen más esas políticas con el área fiscal para el desarrollo de Brasil.
"No se puede buscar en cada política una salvación. La madre de todas ellas está en una política fiscal razonable, en un intento por construir mecanismos que lleven al Estado a hacer su papel, que es moderar su déficit, mantener el nivel de endeudamiento en un nivel razonable y generar algún superávit primario".
Delfim Netto no ve sin embargo un escenario apocalíptico. La deuda bruta está en un nivel desagradable, porque no permite medidas anti-cíclicas en caso de ser necesario. "Si se necesita utilizar la política fiscal, no hay más espacio. Entonces hay que reducir la deuda a lo largo del tiempo".
Pero el economista evaluó que el gran problema en el área fiscal, más que el aumento fuerte de los gastos, fue la contabilidad creativa que se utilizó a finales de 2012. "Fue una alquimia, transformó la deuda pública en superávit primario".
El ex ministro no defiende un shock fiscal muy fuerte. "Veo algunas propuestas que son formidables, de un ajuste fiscal creativo, que produce inversiones porque despierta el espíritu animal de los empresarios. Pero vemos lo que sucede en Europa, que no dio un paso adelante y está reduciendo el déficit a costos gigantescos".
La política fiscal -dijo- tiene que ser más equilibrada y razonable y es preciso convencer a la sociedad de la necesidad de realizar un ajuste. Sin eso, jamás tendremos una política monetaria y salarial razonable, que permita un ligero aumento de los salarios por encima de la productividad, para continuar distribuyendo".
Buena parte de las dificultades en esta área -señaló- derivan de la caída del crecimiento, porque el ingreso con recaudación disminuyó, mientras los gastos se mantienen con bastante rigidez. "Hicimos una cuidadosa política para destruir a la industria", ironizó el ex ministro. A pesar de la baja expansión del PBI, el déficit en cuenta corriente está cerca de 4% del PBI, lo que -evaluó- es bastante preocupante.