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La Marina de Estados Unidos anunció la adquisición de 30 embarcaciones militares autónomas, diseñadas para navegar sin tripulación a bordo y desarrollar distintas misiones en el mar. La iniciativa busca ampliar las capacidades operativas de la flota mediante sistemas que puedan funcionar con un alto grado de autonomía.

Según informó la Marina estadounidense en un comunicado oficial, la decisión se produjo después de completar la primera fase de pruebas marítimas. Cada embarcación tendrá un costo promedio de US$40 millones y las primeras entregas están previstas antes de finalizar el año fiscal 2027.

¿Cómo funcionarán los 30 barcos autónomos que incorporará la Marina de Estados Unidos?

Las embarcaciones pertenecen a la categoría denominada Medium Unmanned Surface Vessels (MUSV), que corresponde a buques de superficie no tripulados de tamaño mediano.

Durante la primera fase de ensayos, la Marina evaluó tres capacidades principales:

  • Reconocimiento del entorno: identificar e interpretar las condiciones del ambiente marítimo.
  • Navegación autónoma: desplazarse respetando las normas internacionales para prevenir colisiones en el mar.
  • Misiones prolongadas: comprobar su capacidad para operar durante períodos extensos.

Estas pruebas forman parte del desarrollo de sistemas que permitan ampliar las operaciones navales y adaptar las embarcaciones a diferentes necesidades militares.

¿Cuánto costarán los barcos autónomos y cuándo serán entregados?

La Marina estadounidense adjudicó acuerdos de adquisición a tres empresas: Galliano Marine Services, HII y Saronic Technologies.

Cada compañía recibió un acuerdo para suministrar diez embarcaciones, lo que representa un total de 30 unidades, con un costo promedio de US$40 millones por buque.

A partir de ese valor, la adquisición representa aproximadamente US$1.200 millones, aunque el comunicado no presenta esa cifra como un presupuesto total cerrado.

Las primeras unidades están programadas para entregarse antes del cierre del año fiscal 2027, que en Estados Unidos finaliza el 30 de septiembre de 2027.

Además, la Marina anunció una segunda fase destinada a ampliar las posibilidades de integración de sensores, armamento y otros equipos, de acuerdo con las necesidades de futuras misiones.