

La mezcla de dos cucharadas de bicarbonato de sodio y una de agua es un truco doméstico que puede utilizarse para limpiar la base de la plancha y retirar la suciedad acumulada. Esta preparación forma una pasta que ayuda a desprender los residuos adheridos a la superficie del electrodoméstico.
Según explica la Universidad Estatal de Iowa, el bicarbonato de sodio combinado con agua destilada puede funcionar como un agente limpiador para eliminar restos de suciedad, detergente y almidón que se acumulan con el uso.
La institución advierte que estos residuos pueden provocar que la plancha se adhiera a las telas, no se deslice correctamente o deje manchas oscuras en la ropa.
¿Para qué sirve mezclar y aplicar bicarbonato de sodio y agua en la base de la plancha?
La mezcla sirve para limpiar la suela de la plancha, es decir, la superficie que entra en contacto con la ropa durante el planchado.
Con el uso, esta parte del electrodoméstico puede acumular polvo, pelusas, restos de detergente, almidón y residuos de productos que se adhieren a las telas.
La Universidad Estatal de Iowa explica que el bicarbonato de sodio actúa como un agente limpiador que ayuda a desprender la suciedad acumulada. Para preparar la pasta, recomienda utilizar una proporción aproximada de dos partes de bicarbonato por una de agua destilada.

Antes de aplicar cualquier producto, la institución aconseja consultar el manual del fabricante, ya que las planchas pueden tener bases de acero inoxidable, cerámica, titanio o materiales antiadherentes que requieren cuidados específicos.
¿Cómo limpiar la base de la plancha?
De acuerdo con las recomendaciones de la Universidad Estatal de Iowa, el procedimiento debe realizarse con la plancha fría y desenchufada.
Para limpiar la superficie, se deben seguir estos pasos:
- Mezclar dos cucharadas de bicarbonato de sodio con una de agua destilada hasta formar una pasta.
- Aplicar la preparación sobre la base de la plancha con un cepillo de dientes viejo.
- Frotar suavemente para desprender los residuos acumulados, sin utilizar elementos que puedan rayar la superficie.
- Retirar la pasta y la suciedad con un paño de microfibra hasta que la base quede limpia.
- Comprobar que los orificios de salida de vapor también estén libres de residuos.
Una vez terminada la limpieza, la universidad recomienda llenar el depósito con agua, calentar la plancha y pasarla sobre una toalla o tela vieja. Durante este proceso, se debe accionar varias veces el botón pulverizador para comprobar que la base y los conductos estén limpios antes de volver a planchar ropa.
La institución también señala que la frecuencia de limpieza depende del uso del electrodoméstico. Si la plancha deja de deslizarse correctamente, presenta dificultades para expulsar vapor o libera gotas oscuras, podría necesitar una limpieza.



