En esta noticia

En los últimos meses, la vigilancia digital y biométrica se convirtió en el eje de una estrategia mucho más amplia, donde los datos personales, la tecnología y el análisis en tiempo real pasan a ocupar un rol central.

Detrás de este cambio, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) avanza con herramientas que permiten rastrear movimientos, verificar identidades y reconstruir perfiles sin necesidad de presencia física constante.

Cámaras, biometría y datos: así funciona la nueva vigilancia migratoria

El nuevo esquema combina tecnología de reconocimiento facial, bases de datos comerciales y registros públicos para ubicar a personas bajo control migratorio. Según distintos reportes, los agentes pueden acceder a información recolectada por cámaras en patrullas, puentes o incluso estacionamientos privados.

El nuevo esquema combina tecnología de reconocimiento facial, bases de datos comerciales y registros públicos para ubicar a personas bajo control migratorio. Fuente: Shutterstock.
El nuevo esquema combina tecnología de reconocimiento facial, bases de datos comerciales y registros públicos para ubicar a personas bajo control migratorio. Fuente: Shutterstock.Shutterstock

A esto se suma el uso de sistemas biométricos que incluyen huellas digitales y validación facial, integrados en aplicaciones oficiales. Un ejemplo es el programa de monitoreo remoto que exige a los usuarios enviar fotos para confirmar su identidad mediante algoritmos.

El alcance es masivo: estas herramientas permiten supervisar a cientos de miles de personas al mismo tiempo, reemplazando en algunos casos métodos tradicionales como los dispositivos electrónicos de seguimiento.

Redes sociales y teléfonos: el nuevo terreno de control

El monitoreo no se limita al espacio físico. Las autoridades también analizan la actividad digital para obtener información clave sobre los migrantes.

Las investigaciones incluyen:

  • Publicaciones, fotos y contactos en redes sociales
  • Datos de geolocalización y vínculos personales
  • Información extraída de dispositivos móviles

Este enfoque permite reconstruir relaciones familiares, laborales o patrones de comportamiento, incluso sin interacción directa con los agentes.

Además, empresas tecnológicas privadas juegan un papel clave al proporcionar herramientas de análisis de datos y extracción de información, lo que amplía aún más la capacidad de vigilancia estatal.

Qué datos pueden usar las autoridades

El nivel de acceso a la información es uno de los puntos que más preocupa a expertos y organizaciones. En muchos casos, los sistemas integran múltiples fuentes para ubicar a una persona con precisión.

Entre los datos que pueden utilizarse se encuentran:

  • Registros de servicios públicos (agua, luz o alquiler)
  • Información geoespacial y de ubicación
  • Actividad en redes sociales
  • Datos biométricos como rostro o huellas