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Durante millones de años, un gigantesco depredador conocido como Deinosuchus schwimmeri dominó los ecosistemas del este de Estados Unidos. Este enorme pariente de los caimanes modernos vivió entre 83 y 76 millones de años atrás y hoy puede ser recordado como un “cocodrilo del terror” por su capacidad para cazar dinosaurios.

Recientemente, un grupo de investigadores logró “revivirlo” al crear la primera réplica montada y científicamente precisa de su esqueleto.

El proyecto contó con la participación del geólogo y paleontólogo David Schwimmer, profesor de la Columbus State University y uno de los mayores estudiosos de este depredador.

Cómo era el “cocodrilo del terror” que devoraba dinosaurios en el este de Estados Unidos

De acuerdo con la información difundida por la Columbus State University, el reptil que habitó el este de Estados Unidos durante el Cretácico

  • Alcanzaba hasta 9,45 metros de longitud
  • Tenía el tamaño de un autobús escolar
  • Es hoy considerado uno de los depredadores dominantes de su época.

Los expertos aseguran que fue el cazador líder de sus ecosistemas, lo que le permitió dominar la cadena alimentaria durante años.

Así luce la réplica de este depredador.
Así luce la réplica de este depredador.Museo de Ciencias Tellus

Por qué los científicos lograron “revivirlo”

La réplica fue encargada por el Tellus Science Museum, ubicado en Cartersville, Georgia. Su fabricación demandó dos años de colaboración entre Schwimmer y la empresa Triebold Paleontology Inc, especializada en modelos fósiles para museos y universidades.

Para recrear este cocodrilo del terror, los expertos analizaron escaneos 3D de los registros fósiles disponibles y reconstruyeron su estructura ósea y su armadura dérmica.

Los especialistas explican que estas reconstrucciones no sólo buscan generar impacto visual sino también aportar información para comprender en profundidad a los grandes depredadores prehistóricos.

Una investigación que llevó más de 40 años

La historia de esta reconstrucción comenzó hace más de 40 años. Desde 1979 el experto se dedicó a buscar y excavar fósiles de este depredador en estados como Alabama, Georgia y Texas.

Su estudio fue tal que en 2020 un grupo de paleontólogos clasificó oficialmente a este animal como una nueva especie y decidió nombrarla Deinosuchus schwimmeri en su honor.

Hoy la réplica se encuentra instalada en el museo, acercando al público y a la comunidad científica a uno de los depredadores más impresionantes de la historia de Estados Unidos.