A finales de febrero, los dos sindicatos se movilizaron en la planta local ante la suspensión de la producción y desde entonces, el horno permaneció apagado hasta el viernes de la semana pasada debido a desperfectos.

El Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) y la Federación de Funcionarios de Ancap (Fancap) reclaman que se frene el cierre de la planta de portland, en el entendido de que el plan de reestructuración provocaría la pérdida de 200 empleos.

Los sindicatos aseguran que el proyecto presentado por las autoridades de Ancap se basa en “enunciados falsos” y que sus decisiones ponen en juego el futuro del sector.

Los dirigentes sindicales consideran el plan de reestructura va en contra de lo anunciado por las autoridades de la empresa estatal en el Parlamento, donde aseguraron que no habría cierre de plantas ni pérdidas de puestos laborales.

Modernizar la planta de portland

El sindicato de Ancap propuso crear un fideicomiso para modernizar la planta de Minas, que requeriría entre 100 y 150 millones de dólares, luego de que el plan del gobierno finalizara con el apagado del horno de la planta en Paysandú.

“Un fideicomiso genera un agente financiero que permite captar fondos que no puede hacer directamente la empresa pública y que esos fondos se canalicen a las inversiones necesarias para que después el repago de esos inversores se vaya generalizando en distintos plazos y tasas, de acuerdo al tipo de financiador que establece”, aseguró el asesor de Fancap, Marcelo Zunino.

“Estamos planteando una idea de financiación con distintos agentes, con un tramo que puede ser por inversiones institucionales, por microahorristas, por multilaterales o la banca local. Con ese puzzle, te permite pensar en distintas lógicas de cómo financiar en plazo, monedas y tasas de interés para lograr un buen esquema para llevar adelante esas inversiones, que son necesarias para lograr una modernización en la planta de portland”, aseguró.

Entre 100 y 150 millones de dólares

Zunino explicó que esta modificación de la planta de portland requeriría de una inversión que ronda entre los 100 y los 150 millones de dólares, dependiendo de lo que se acuerde específicamente como inversión.

“Con un piso de 100 millones, podemos hacer transformaciones muy importantes y sobre el techo de 150 millones se va a un proceso para aportar tecnología más avanzada”, estimó.