

La fastuosa mansión El Gran Chaparral, ubicada en el Cerro de los Burros de Playa Hermosa, en Piriápolis, será rematada con el objetivo de cubrir las deudas laborales por unos 2 millones de dólares que mantienen Balcedo y su esposa Paola Fiege.
El matrimonio fue detenido en enero de 2018 para ser condenados luego por los delitos de contrabando, lavado de dinero y tráfico interno de armas.

El remate no fija una base, pero se evaluará el valor de la oferta final una vez finalizada la subasta. En el caso que no se llegue a cubrir los gastos laborales, se podría fijar una nueva fecha y repetir el proceso.
En total son 13 trabajadores entre niñeras, guardias de seguridad, personal de cocina y jardineros. Luego de ser liberado, Balcedo volvió a vivir en el Gran Chaparral –donde está en la actualidad- una mansión que se asemeja a un hotel de lujo.
Este remate enfrentó demoras debido a las pretensiones del Juzgado de La Plata, en Argentina, que solicitó el mantenimiento de medidas cautelares para que el dinero obtenido por una eventual liquidación regresaran a su país de origen.
Además, la Justicia argentina espera su extradición para ser juzgado por liderar una organización que desviaba para beneficio propio los aportes de los afiliados al Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación.
Sin embargo, la Justicia uruguaya ratificó la prioridad de los créditos laborales de los trabajadores locales, confirmando la sentencia ante un Tribunales de Apelaciones.
Un verdadero zoológico
En 2009 Balcedo le compró a un francés los terrenos sobre el Cerro de los Burros donde había una casa de principios del siglo XX.
El sindicalista argentino amplió la propiedad pasando de tener solo tres hectáreas a estar casi sobre la ruta. Algunos terrenos que fue adquiriendo pertenecían originalmente al desparecido Banco Caja Obrera y habían quedado como fondos de recuperación luego de su bancarrota.

En enero de 2018 un operativo de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) junto con Interpol detectó especies de fauna prohibidas por las leyes nacionales dentro de El Gran Chaparral.
Entre las especies exóticas se destacaban dos guacamayos, un loro hablador, cinco llamas y dos alpacas. Entre las especies autóctonas, que está prohibido por la legislación nacional mantener en cautiverio, se pudieron identificar cinco carpinchos y 14 ñandúes.


