

El Parlamento aprobó extender la ley que faculta al Poder Ejecutivo para reducir el Impuesto Específico Interno (Imesi) en la compra de combustibles en las estaciones de servicio cercanas a los pasos fronterizos.
Hasta ahora, el beneficio tributario —que reduce el costo del combustible para hacer más competitivos los precios frente a los países limítrofes— sólo se aplicaba hasta 20 kilómetros de la frontera. Con esta nueva ley, ese alcance podrá extenderse hasta 60 kilómetros de los pasos fronterizos terrestres.
En la frontera con Argentina, donde hoy el descuento del Imesi es del 32%, en la nueva franja esta rebaja podría aplicarse hasta en 16% para estaciones más alejadas.

El texto de la ley también establece que el Poder Ejecutivo deberá reglamentar cómo se implementará el beneficio en esta nueva área, pudiendo limitarlo a ciertas zonas según los precios relativos con los países vecinos.
Durante el debate en la Cámara de Senadores, los legisladores oficialistas defendieron la iniciativa como una herramienta para mitigar las diferencias cambiarias que empujan a muchos consumidores a cruzar al país vecino para cargar combustible más barato.
El aditivo que no salió
Durante la discusión, la oposición propuso un aditivo que planteaba otorgarle la facultad al Poder Ejecutivo de aplicar este beneficio en cualquier localidad, sin la necesidad de que tenga cercanía con la frontera. Sin embargo, el Frente Amplio decidió no votar esta iniciativa.
Si bien los senadores de la oposición votaron ampliar este beneficio algunos cuestionaron la eficacia real de la extensión.
El senador del Partido Nacional y ex intendente de Cerro Lago, Sergio Botana, quien propuso la iniciativa de aumentar las facultades del Poder Ejecutivo, señaló que, si bien toda rebaja impositiva es una “buena noticia”, la medida podría tener “impacto cero”, en el entendido que aquellos que cruzan la frontera para cargar combustible lo seguirán haciendo.
