

Este 19 de agosto se celebró el Día de la Trabajadora Doméstica, una jornada que fue feriado pago y no laborable para el sector. La fecha coincide con los 20 años de la ley que reguló el trabajo doméstico en Uruguay.
La directora del Banco de Previsión Social (BPS), Ana Clara Boussés, destacó que actualmente 76 mil personas que trabajan en el sector están registradas en el organismo, en el marco del proceso de formalización de esta actividad.
Boussés realizó este anuncio durante el Primer Encuentro Iberoamericano sobre Trabajo Doméstico, que se desarrolló entre el 18 y el 19 de agosto en el Palacio Legislativo, con representantes de organismos de Uruguay y otros países iberoamericanos.
La Ley Nº 18.065, aprobada hace 20 años, significó un cambio fundamental para “una actividad históricamente vulnerada y feminizada”, destacó la jerarca.
Entre los derechos reconocidos se encuentran el seguro de desempleo, la cobertura de salud, las asignaciones familiares, las prestaciones por maternidad y la cobertura por accidentes de trabajo.
Boussés también destacó el reconocimiento de tres categorías para las trabajadoras domésticas: trabajo general, cocina y cuidados, una reivindicación histórica del sindicato alcanzada en diciembre de 2025 mediante la negociación colectiva.

Por su parte, el subsecretario de Trabajo y Seguridad Social, Hugo Barreto, señaló que los principales desafíos son mejorar los niveles salariales y profundizar la formalización, para garantizar el acceso efectivo a la seguridad social.
Barreto planteó como principales desafíos mejorar los niveles salariales y profundizar la formalización, para garantizar el acceso efectivo a la seguridad social.
En este sentido, sostuvo que el futuro del trabajo doméstico transita por un doble camino: el derecho al salario y el derecho a la protección social.
La perspectiva iberoamericana
Los países iberoamericanos han definido normativas que regulan el trabajo doméstico y su incorporación a los sistemas de seguridad social, de acuerdo al Convenio Nº 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que establece estándares internacionales para garantizar condiciones de trabajo decente.
Entre las medidas implementadas en distintos países se encuentran las campañas de sensibilización, los sistemas de cotización multipatrón y los mecanismos de afiliación obligatoria a la seguridad social, que han contribuido a ampliar la protección de quienes trabajan en el sector.


