

La empresa estatal Alcoholes del Uruguay (ALUR) también generó 46.632 toneladas de alimento animal, un subproducto de la producción de etanol, denominado DDGS (sigla en inglés de dried distillers grains with solubles, grano seco de destilería con solubles, también conocido como burlanda seca).
Además, la planta en el departamento de Paysandú elaboró 169.435 toneladas de grano molido en 325 días de producción, según los últimos datos de la empresa estatal que pertenece al Grupo Ancap.
La planta de ALUR asegura una capacidad de producción de 70 millones de litros de bioetanol al año, que demandan 200 mil toneladas de grano, equivalentes a 50 mil hectáreas de cultivos aproximadamente.
La producción agrícola se concentra en el litoral del país e incluye servicios de transporte, recibo y almacenamiento de grano. También puede producir hasta 55 mil toneladas de alimento animal por año en sus dos formas (tanto el grano seco, DDGS, o burlanda húmeda, denominada DWGS, por su sigla en inglés) que se comercializarán en el mercado interno.
La tecnología seleccionada procede de la empresa Katzen de Estados Unidos. La planta se destaca porque brinda la posibilidad de utilizar cultivos de verano y de invierno, y genera bajo impacto ambiental, destacó la firma.

Este complejo incorporó en 2020 un módulo de producción AdBlue, que funciona como un aditivo automotriz que reduce las emisiones de dióxido de nitrógeno (NOx) en motores diésel de vehículos pesados, con tecnología EURO V.
En 2023 inició la extracción de DCO (aceite técnico de maíz) generado a partir de la producción de bioetanol de maíz en la propia planta. Con ese aceite, ALUR también ha producido DCOME (biodiésel de aceite de maíz de destilería), con alto valor ambiental, lo que permitió la exportación de 300 toneladas de este producto a Países Bajos.
La importancia de este tipo de biodiesel radica en que se produce con materias primas no alimenticias, tiene circularidad en su producción y bajo nivel de emisiones de CO2 (anhídrido carbónico), ya que permite reducirlas en un 85%, en comparación con el uso de gasoil de origen fósil.
También en 2023, ALUR obtuvo la primera certificación ISCC con los siguientes alcances: punto de origen de DCO (aceite técnico de maíz), producción de bioetanol de sorgo y maíz, y trader, según destacó la empresa.


