El Ministerio del Interior y la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) presentaron un plan piloto diseñado para reducir episodios de violencia derivados de ingresos por heridas en centros de salud. La propuesta prevé la incorporación de moderadores comunitarios que actuarán frente a personas que llegan a emergencia.

Según la subsecretaria Gabriela Valverde, existe evidencia internacional que muestra que los pacientes que ingresan por causas de violencia tienen mayor probabilidad de sufrir nuevas agresiones o de generar “una revancha”. “Es el momento especial y la oportunidad única para recibir información”, afirmó Valverde, quien explicó que la intervención busca trabajar con la persona afectada y su familia.

Los primeros centros donde se aplica el programa son el Hospital del Cerro y el Pasteur, elegidos porque los registros indican que son los que reciben más personas lesionadas por violencia. Desde ASSE, su presidente Álvaro Danza señaló que ambos centros son vulnerables.

Danza destacó además la tensión que se genera en las puertas de emergencia cuando llega una persona herida: la gravedad del paciente y la presencia de familiares o allegados pueden provocar situaciones conflictivas que afectan el trabajo de los equipos de salud.

Funcionarios de Salud Pública valoraron la propuesta, aunque pidieron más detalles sobre su implementación práctica: horarios, formación de los moderadores, protocolos de intervención y mecanismos de coordinación con equipos médicos y de seguridad.

El plan piloto se enmarca en la estrategia “Barrio sin violencia”, heredada de la gestión anterior y ahora potenciada por el Ministerio del Interior. Si los resultados en el Pasteur y el Cerro son positivos, las autoridades barajan la posibilidad de ampliar el programa a otros centros hospitalarios como parte de una política integral para prevenir la violencia y proteger tanto a las víctimas como a los equipos de salud.