Nuevos desafíos para la logística de carga

Con el Coronavirus en escena, los operadores agudizan inteligencia y recursos para mantener viva la cadena de suministros

La pandemia no tomó desprevenida a la logística, que estaba en etapa de maduración en lo que es entrega a domicilio y e-commerce. Pero, diversos factores se conjugan para que atraviese una difícil coyuntura.

Esta fue una de las conclusiones del webinar organizado por la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) bajo el título "Impacto del COVID-19. Una mirada de distintos actores de la red de abastecimiento", moderado por Alejandro Leiras, director de Capacitación de la asociación.

Hernán Sánchez, presidente de la Cámara de Operadores Logísticos (CEDOL), y titular de la Asociación Latinoamericana de Logística (ALALOG), destacó que "las empresas están a la altura de las circunstancias, y que fue necesario realizar varios cambios en la modalidad de trabajo. El abastecimiento de materias primas, medicamentos asociados con cadenas de frio, y con vacunas se distribuían a nivel nacional en las bodegas de los aviones. Esa logística hubo que adaptarla porque los aviones de pasajeros dejaron de volar. Ese ajustar en el día a día es el que permite seguir funcionando".

En este sector de mano de obra intensivo, un promedio de 46% del personal está hoy licenciado y existe un 55% de reducción en los vehículos que se mueven mensualmente.

"En términos de datos más duros, la facturación promedio del rubro está a números constantes entre un 40 y 45% por debajo del mismo período de 2019. Esto pone a las empresas en una situación complicada, porque el margen de rentabilidad de la logística oscila entre el 5% y 7%", manifestó el especialista.

La incorporación de elementos de protección personal, barbijos, alcohol en gel, protectores oculares, mamelucos, guantes aumentó entre un 5 y 7% el costo de mano de obra.

"Para que el personal pueda operar con mameluco, barbijo, y distanciamiento social se precisó una reingeniería con celdas de trabajo y protocolos de aislamiento. Todo eso ha generado problemas que impactan en la rentabilidad de las compañías", afirmó Hernán Sánchez.

Raúl Blanco, director de Finanzas, Tecnología y Logística de La Anónima, resaltó que "de un día para el otro hubo problemas a nivel transporte. Nos costó conseguir camiones, porque muchas empresas estaban apalancadas en retornos, tuvimos que empezar a pagar la vuelta. También hubo compañías que perdieron capacidad de producción en alimentos o elementos de limpieza. Además, gobiernos municipales y provinciales comenzaron a requerir insumos y hubo que competir por conseguir la misma producción, eso provocó rupturas".

Manuel Martinez, gerente de Operaciones, Seguridad y Medio Ambiente de Terminales Río de la Plata (TRP), concesionaria en el puerto de Buenos Aires destacó que por trabajar con el mercado de cruceros lograron adelantarse a los acontecimientos.

"Desde el incidente con el "Diamond Princess", primer crucero con casos de coronavirus, implementamos medidas cuando aún ni se hablaba de este tema en Argentina. Trabajamos con Sanidad de Fronteras, tomamos las primeras medidas generales, y cuando llegó la cuarentena ya teníamos un protocolo. Luego se tomaron medidas más profundas de distanciamiento social y sanitización. Se establecieron celdas de trabajo, se redujeron los turnos de 8 a 7 horas para que no se encuentren los trabajadores, se suspendió el comedor y se reemplazó por entrega de viandas", aseveró Martinez.

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