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MIÉRCOLES 19/12/2018
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La traición al talento

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por  MARCELLO VACCARI

Managing director del grupo VACLOG RVA

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La traición al talento

Casi de manera religiosa se plantea en el mundo laboral, que con el talento se deben hacer tres cosas: Primero hay que atraerlo, luego hay que retenerlo y tercero hay que desarrollarlo. Siempre supuse que las empresas se esmeran por operar con las personas más talentosas que su realidad les permite contratar.

Hace poco durante un almuerzo con un amigo que ocupa un cargo importante en una empresa, analizamos conjuntamente algunas señales que mostrarían que a veces se dice una cosa y se hace otra. Especialmente se vuelve contrario a estos principios, cuando en lugar de elegir por el talento se empieza a seleccionar y priorizar en base a otras razones que están de moda; por ejemplo cubrir cupos por diversidad de todo tipo. Por supuesto adhiero que la diversidad en las empresas es muy justa y saludable, pero no podemos olvidar que los emprendimientos, si pretenden ser exitosos en un mundo competitivo, nunca deberían dejar de ser "meritocracias", es decir deben priorizar el mérito y la capacidad y si hay igualdad de condiciones entre candidatos priorizar la diversidad.

Comentamos un caso que en lugar de priorizar a un gerente interno que además tenía las mejores habilidades para ocupar un puesto, se terminó contratando alguien nuevo en la organización para cumplir con la estadística de diversidad planteada y el miembro de la empresa se sintió obligado a solicitar su desvinculación, porque no había lugar para él.

En mi opinión, es un caso claro donde se traicionan el talento y las premisas iniciales de retener y desarrollar. Se rompe el paradigma de elegir al más apto para el trabajo. También es cierto que por otro lado los empleados en especial jóvenes- en cierta forma traicionan a las empresas buscando cambios reiterados de trabajo.

Las sucesivas crisis, la tendencia a gestionar el corto plazo, el cambio social que plantean las nuevas generaciones y muchas razones más han cambiado el mundo del trabajo. A veces nos preguntamos porque la gente "no tiene más la camiseta de la empresa" y tal vez sea porque ha dejado de haber lealtad de un lado y del otro, he visto como con el tiempo se ha roto ese compromiso de la empresa con su gente y viceversa. Es como el huevo o la gallina, aunque hoy me concentro en la necesidad que las empresas dimensionen el daño que la traición al talento le hace a las organizaciones, en especial cuando se privilegia la diversidad o los cupos antes que el mérito o la capacidad.

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