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MIÉRCOLES 24/04/2019

La gran Ulises

por  MARCELLO VACCARI

Managing director del grupo VACLOG – RVA

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La gran Ulises

Las sirenas de la mitología griega eran diferentes a nuestra idea actual, no había glamour, eran genios híbridos que vivían en el mar cerca de Sicilia, poseían una voz muy dulce y musical que utilizaban para atraer a los marineros en sus barcos para que murieran ahogados. Cuenta Homero que Ulises (Odiseo en la Odisea) debe cruzar ese mar y obliga a sus tripulantes que se tapen los oídos con cera y que a él lo aten al palo mayor con los oídos libres para escuchar y que no lo desaten aunque suplique. Vencieron a las sirenas y por lo tanto una de ellas debió morir, la enterraron en la costa en un lugar donde se fundó el pueblo de "Parténope" que luego se convertiría en Nápoles.

Por otro lado, decía George Courteyou que "el valor más grande de una nación es el espíritu de sus gentes, y el mayor peligro que pueda amenazar a una nación es la desintegración de ese espíritu".

Nuestra Argentina es un caso especial, tenemos en la TV de manera simultánea infinidad de canales con noticieros de 24 horas, agreguemos la radio, internet y los diarios y como conclusión recibimos todo el tiempo un bombardeo incesante de "cantos de sirena" que exponen de manera incisiva y reiterada lo que está mal y los aspectos negativos de lo que vendrá. Muy pocas veces plantean lo positivo, se deja de lado, haciendo hincapié en lo malo. Cuando una persona tiene ese comportamiento sistemático decimos que es un pesimista, agorero y mala onda y tratamos de alejarnos de esas personas tóxicas, en cambio nos hemos convertido en adictos a las noticias.

Pueden ir viendo la relación entre Homero y George en esta cápsula; desde mi punto de vista, tanto bombardeo permanente de malas noticias y pésimos horizontes contribuyen de manera sistemática a arruinar el espíritu de la gente y nos enfrentan al mayor peligro que es una nación con espíritu desintegrado. Un país de perdedores sin esperanza.

Las malas ondas paralizan las acciones, por eso, desde hace tiempo me propuse hacer dos cosas, la primera es escribir las cápsulas tratando de contribuir al cambio y la segunda hacer "La gran Ulises", es decir parte del tiempo me tapo los oídos con cera y parte del tiempo escucho pero atado para no ser atrapado por el desánimo. El resultado es seguir avanzando contra viento y marea. El riesgo o miedo de morir ahogados siempre existe, pero si te paraliza nunca podrás hacer navegar tus emprendimientos.

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