Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Empresarios expresan su agenda de propuestas

Para ganar competitividad y mejorar los costos del comercio exterior, referentes del sector sugieren medidas para el corto y mediano plazo.

Empresarios expresan su agenda de propuestas

La nueva administración cumplió los primeros 100 días de Gobierno y el consenso generalizado del sector indica que fueron importantes los logros obtenidos durante este período. Para afianzar esta tendencia, referentes empresariales e industriales señalaron cuáles deberían ser los temas a resolver en el corto y mediano plazo.

Marcello Vaccari, presidente de Grupo RVA-Vaccari Logística Internacional, resaltó que "hay medidas de corto plazo que pueden mejorar los costos de las importaciones y las exportaciones, como la simplificación de la admisión temporaria, controlar y obligar a las terminales portuarias que en importaciones cumplan con la asignación de turnos dentro de los cinco días y que al no otorgar el turno se benefician con extra costos altos. Simplificar la operativa de exportación sin dejar de controlar porque hay mucho desperdicio de movimiento, inventario, transporte, y esperas. Revisar las tarifas de los organismos que intervienen en el comercio exterior porque cada uno cobra aranceles costosos. La ventanilla única debe servir para simplificar también al operador no sólo al Estado para que reciba los datos cargados manualmente por los operadores. También debemos eliminar papeles".

En el mediano plazo, Vaccari propuso "revisar como devolver el IVA a los exportadores ee forma más rápida, abonar los reintegros a la exportación que durante años se dejaron de pagar y por supuesto trabajar en un plan logístico integral que contemple toda la red argentina tanto de abastecimiento (importaciones) como de distribución (exportaciones). Con un diagnóstico realista se debe panificar los próximos 5-10 años y de una buena vez por todas para cambiar las cosas. De nada sirven los debates y los planes si no los implementamos, como dijo Ortega y Gasset Argentinos a las cosas".

Un acierto

Rodolfo Fiadone, especialista en logística señaló que "el gobierno parece haber definido su apoyo al medio vial como actor principal de las cadenas de transporte, mediante inversiones en ampliación de rutas, apoyo para modernización de flotas, etc., sin descartar al ferrocarril y al fluvial como modos para ciertos volúmenes de carga y distancias a cubrir. Parece acertado en lo inmediato: el vial es el modo que más rápidamente puede reaccionar frente al crecimiento de carga que se espera".

El experto destacó que "debe encararse cuanto antes la relativamente cercana culminación de concesiones en Puerto de Buenos Aires, sin que se conozca aún qué se hará con ellas. Parecido es el caso de los ferrocarriles concesionados, que hoy conforman el mayor volumen de carga ferroviaria y cuya continuidad (o no) de los operadores no está definida. La Argentina no está bien posicionada en los rankings mundiales de eficiencia logística, ni siquiera en comparación con países desde donde, hace quince años, venían a aprender el know how de la actividad. Para crecer deben crearse mesas de diálogo y concertación donde los asistentes sean capaces de exponer y defender sus leales intereses en un marco de crecimiento del país".

Para Fernando Maggi, CEO de Ultramar Argentina SA, "la Argentina tiene la obligación de re convertirse a un país competitivo a nivel regional. La incidencia de la logística en el precio final de nuestros productos no es menor y hoy tenemos un país con una infraestructura paupérrima y encima con costos exorbitantes. Esto se da especialmente en los ámbitos portuarios y de navegación. La burocracia e informalidad ante organismos oficiales debieran ser también dos temas a atender con extrema urgencia".

Marina mercante

Miguel Ángel Sánchez, presidente de la Asociación Bonaerense de la Industria Naval y coordinador de la Mesa Nacional de Concertación de la Industria Naval Argentina, resaltó la necesidad de “reactivar verdaderamente a la marina mercante argentina con todos sus actores en el cabotaje marítimo y fluvial, construyendo, reparando y diseñando en nuestros astilleros, talleres y estudios navales. Debemos cuidar las cargas nacionales que precisan fletes óptimos para los productores y para la flota bajo bandera argentina; a los armadores argentinos que merecen prioridad; a los obreros navales y tripulantes argentinos por sus capacidades; y a la industria naval, pesada y liviana, incluyendo al navalpartismo, que dispone de objetivas capacidades para atender las demandas de los armadores de forma competitiva y segura. El Estado debe estar presente también, a través del gobierno, convocando y aplicando respuestas efectivas para los todos sectores vinculados”.

A juicio de Miguel Ángel Sánchez, “necesitamos conocer puntualmente cuál es la flota privada y pública activa a la fecha y cuál es el potencial de demanda en el corto y mediano plazo. Debemos planificar conjuntamente un programa común (2016/2020) y ejecutarlo. La improvisación es cada vez más cara. Necesitamos más inversiones y más competitividad pero a la vez más empleo y más producción; más educación y capacitación; más tecnologías e innovación; más preservación del medio ambiente y protección de los espacios acuáticos; profundizar la articulación público-privada; cumplir con la Ley de Compre Nacional y priorizar las ofertas argentinas de construcciones, reparaciones y diseño de embarcaciones y artefactos navales para los organismos estatales nacional y provinciales. Así como la aplicación de alternativas de promoción fiscal-impositiva y de financiación, desde la banca pública y privada, son imprescindibles también lo es la superación de las asimetrías regionales que continúan perjudicando a nuestros armadores, a nuestra industria naval y a nuestra bandera. A demás, cualquier nuevo incremento en los costos burocráticos, impositivos y energéticos también nos perjudican.

Seguimos necesitando una Ley de Marina Mercante e Industria Naval, unificada y de aplicación simultánea, pero en el mientras tanto se precisan normas que permitan desarrollarnos y que deben consensuarse antes de su aplicación. Subsisten dos proyectos de ley que hasta no hace mucho tiempo atrás se aproximaban en ciertas coincidencias. Hay que avanzar sobre esto. No puede ser que mientras nosotros no logramos ponernos de acuerdo los únicos perjudicados seamos nosotros mismos. A ésta altura armadores, cargadores, trabajadores, industriales, profesionales, docentes, legisladores, funcionarios, etc., tenemos que tener primero la sincera actitud de ponernos de acuerdo para luego llegar a un acuerdo. Es cierto que hay diferencias pero también es cierto que hay coincidencias. Entonces partamos desde ahí”.