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El astillero Río Santiago con trabajadores en alerta

Las construcciones están detenidas porque el Banco Provincia aún no aprobó las cartas de crédito necesarias.

El astillero Río Santiago con trabajadores en alerta

Desde el Astillero Río Santiago (ARS), los gremialistas que conforman la seccional ATE de Ensenada anticiparon la posibilidad de movilizarse ante la delicada situación que vive el complejo industrial naval más importante de la Argentina.

Hoy el astillero está virtualmente parado por falta de financiación, y la construcción de los remolcadores y bulk carriers está detenida a pesar de haberse procesado más de 500 toneladas de chapas. Esto se debe a que el Banco Provincia no destraba las cartas de crédito de importación (CDI) para la continuidad de los trabajos. Y el banco no las destraba porque el astillero es deudor moroso en una suma cercana a los u$s 8,8 millones por la compra del acero para otro contrato de construcción, y en esa situación no puede realizar nuevas erogaciones. Como la deuda está incluida en el Presupuesto Provincial para el corriente año, la situación estaría solucionada, y además para facilitar la gestión, se debe incluir el compromiso de endeudamiento por el monto de las CDI.

El destrabe solo se producirá con una decisión política de ejecución presupuestaria y la gobernadora María Eugenia Vidal deberá poner en la balanza las ventajas y desventajas de prolongar este conflicto en el tiempo.

Si resuelve la deuda que existe entre el astillero provincial y el banco también provincial se posibilitará la continuidad de las construcciones, y de las fuentes de trabajo. En su defecto, se espera un conflicto social de proporciones y además el ARS, es decir la provincia de Buenos Aires, correrá el riesgo de recibir una demanda judicial, y una segura condena millonaria de parte de los armadores que firmaron contratos, encargaron las construcciones, y hoy deberían tener las unidades terminadas, en su poder y operando.

Los u$s 8,8 millones necesarios para saldar la deuda del astillero con el banco podría ser una suma insignificante respecto a la pérdida que podría venir.

Los dos remolcadores tienen los plazos de entrega vencidos. El primero debió entregarse el 24 de septiembre de 2016 y el restante el 24 de marzo último.

La garantía del contrato establece que el armador, Abadía del Mar paga los remolcadores contra entrega. El financiamiento que debe otorgar el Banco Provincia tiene un plazo máximo de dos años y es una operación de bajo riesgo, puesto que si el astillero cumple con los nuevos plazos de entrega, la entidad crediticia no deberá hacer las erogaciones comprometidas de su propio tesoro.

En el caso de los bulk carriers encargados por el armador Whitesea SA, el contrato establece un plazo de 24 meses para la entrega del primer buque. Éste será contado a partir de la llegada al astillero de la totalidad del acero naval y de la suscripción del acta que registre el comienzo efectivo de los trabajos. Y esto solo se producirá tras la aprobación de las CDI. El segundo buque deberá ser entregado 12 meses después de la fecha de entrega del primero.

El contrato inicial estaba vinculado a la construcción de dos buques bulk carriers de 17.800 TPB y fue firmado el 5 de octubre de 2010. A instancias del armador, se acordó cambiar el proyecto y pasar a la construcción de dos buques de 20.000 TPB a un valor unitario de u$s 29,5 millones. De esa suma, u$s 24,5 millones corresponden a compra de materiales y equipos de importación a través de cartas de crédito otorgadas por el Banco Provincia y los u$s 5 millones restantes a aportar por Whitesea durante la construcción en concepto de mano de obra e ingeniería.

Sin actividad

"Esta traba nos preocupa, ya que dentro de dos o tres meses el sector donde se trabaja en la producción de un buque podría quedar sin trabajo", dijo a Contexto Francisco Banegas, secretario general de ATE Ensenada, quien sostuvo que los reclamos de los trabajadores habían sido derivados al Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, donde acordaron un lapso de 45 días para obtener una respuestas que hasta la fecha no llegó.

El gremialista aseguró que "los compañeros del ARS, cuya calidad laboral es reconocida a nivel mundial, queremos trabajar y producir. Esta empresa estratégica de la industria naval nacional, además de construir y reparar buques, hace trabajos de metalmecánica y energías renovables. Por ese motivo bregamos por un ARS 100% estatal, con inversión tecnológica, seguridad y expectativas de trabajo para toda la región. Queremos estar en nuestros puestos de trabajo, no en la calle, pero ante la falta de respuestas podríamos movilizar en los próximos días. Hemos tenido acuerdos de respeto al convenio de trabajo y diferentes acuerdos. Pero no hemos podido avanzar, y para ver si podemos visibilizar nuestro reclamo movilizaremos la semana que viene o la siguiente. No es algo que nos guste, pero no nos queda opción".