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Con menos restricciones, mejor planificación de los inventarios

La nueva normativa ofrece un escenario mucho más previsible y mejor para el 80% de las posiciones arancelarias.

Con el nuevo gobierno, las normas vinculadas al Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI), en reemplazo de las DJAI parecen cambiar sustancialmente algunas restricciones y criterios para planificar las compras e importaciones.
En el régimen anterior (DJAI), se trataba de una barrera para-arancelaria a disposición de las autoridades para decidir en qué casos autorizaban importar y en qué casos no. La misma afectaba todo el universo arancelario, a todos los importadores, a veces de manera subjetiva y sin dar explicaciones o certezas al respecto. Esta situación planteaba dos realidades centrales. La primera era el aumento del Lead Time (LT) en la cantidad de días que aumentaba el trámite. Se hizo más largo, digamos en promedio 15-30 días o más y hubo que aumentar el stock cíclico que debíamos tener disponible para cubrir la demanda-consumo que teníamos durante el LT. O se tenía mayor stock cíclico ó se soportaba el quiebre (stock out). Como consecuencia, el impacto fue un mayor capital inmovilizado cuyo costo era la tasa que costaba el dinero aplicada sobre el working capital inmovilizado.
La segunda realidad planteada fue el aumento de la variabilidad del LT (VLT). Ésta se hizo mayor, dado que podía variar el tiempo de autorización en más menos "N" días. Digo "N" porque realmente esas variabilidades eran muy inciertas digamos desde cinco, hasta 30 días aproximadamente o ¿mucho más? Recordemos los requisitos de cuánto ibas a exportar o el hecho que el operador número 100 te llamara para pedir información adicional o directamente no tener feedback alguno de nadie.
El segundo impacto negativo del anterior régimen de DJAI se relacionaba con la variabilidad del LT, y también de la demanda. Ello nos obligaba a considerar un stock de seguridad adicionalmente al stock cíclico, para cubrir la demanda ponderando la incertidumbre que considerara oportuna para cubrirme. Entonces, mayor capital inmovilizado. Y aún había un tercer impacto con el costo asociado a mantener el inventario, que se traducía en más superficie de depósitos, y más movimientos. Ni que hablar si se trataba de productos con vencimientos cortos u otra serie de extra costos como mayor cantidad de embarques, tamaño de los lotes, pérdidas, análisis de calidad, tiempo de la gente, menos productividad, etc.

Distintas situaciones

En el régimen actual SIMI se presentan dos situaciones muy distintas: la SIMI-LA (licencia automática y la LNA (licencia no automática) y que nos plantean dos escenarios muy diferentes:
La Licencia Automática involucra entre el 80 y el 90 % de las posiciones arancelarias (NCM) y en este caso debemos cambiar el cassette que tenemos en nuestra cabeza de planificadores porque "automática" significa que saldría aprobada entre las 24 y las 96 horas. Ya no estamos frente a una medida para-arancelaria sino ante un régimen informativo. Ahora es posible reducir el LT y disminuir el stock cíclico. Asimismo, baja la variabilidad del LT y puedo achicar mi stock de seguridad porque hay menos incertidumbre.
Por otra parte, la Licencia no Automática (LNA) comprende unas 1.400 a 1.500 posiciones NCM; para las cuales seguiremos teniendo que planificar en condiciones parecidas a las DJAI. Hasta el momento no tenemos historia para conocer el tiempo que requerirá el trámite y en definitiva no sabemos si en este campo estamos mejor, igual o peor.
La realidad es que enfrentamos un escenario mucho más previsible y mejor para el 80% de las posiciones arancelarias y habrá que adaptarse a esta nueva realidad que en muchos casos será beneficiosa para reducir costos de inventario y costos asociados al mantenimiento de inventarios.

El Licenciado Marcello Vaccari es presidente de Grupo RVA-VACCARI
Logística Internacional