GESTIÓN CONJUNTA ENTRE PRIVADOS, TRABAJADORES Y ESTADO

La bandera argentina esun motor para la industria

Los armadores nacionales Whitesea de Argentina y Abadía del Mar SA, ocupan las gradas del Astillero Río Santiago.

Lo que muchos señalan como una utopía es hoy realidad. Armadores argentinos, construyen embarcaciones en astilleros argentinos. Y una vez botadas, estas naves portarán pabellón argentino. A esto se suma otro dato que no es menor: la gestión para llevar a cabo estos emprendimientos implica el compromiso conjunto de empresarios, trabajadores y gobierno.
El armador Whitesea de Argentina relacionado al Grupo Abbey Sea, está construyendo en el Astillero Río Santiago (ARS), dos bulk carriers de 17.800 toneladas. Serán verdaderos gigantes del mar. Las unidades, de 144,25 metros de eslora, y 23 de manga, poseen cuatro grúas de 25 metros y un calado de 9 metros. Los buques tienen cuatro bodegas y cuatro escotillas.
Ya se recibió la chapa para el primero de ellos, y se espera para el mes de diciembre la segunda partida para el segundo barco. De un contrato de construcción de cuatro unidades, con opción a dos más, las dos primeras ya están en ejecución. La idea es que tanto los bulk carriers como los remolcadores, tengan bandera y tripulación argentina.

Remolcadores

En la misma línea, el armador nacional Abadía del Mar SA, firmó un contrato con el ARS, para la construcción de dos remolcadores de 70 toneladas de tiro.
Las embarcaciones tendrán una eslora de 32,4 metros, manga de 12,8 metros y puntal de 5,8 metros. El valor de compra es de u$s 12,5 millones cada uno. El ARS se compromete a entregar el primer buque en un plazo de 15 meses, y el segundo seis meses más tarde.
El acuerdo, rubricado por los presidentes de Abadía del Mar, Ricardo Cazou, y de ARS, Héctor Scavuzzo, fue refrendado por el secretario general del sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Enrique Omar Suárez, y el ministro de la Producción, Ciencia y Tecnología, bonaerense, Cristian Breitenstein. Del acto también participaron el interventor de la Administración General de Puertos, Sergio Borrelli, el vicepresidente de Abadía del Mar, Hernán Díaz Mayer, y el presidente del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, Marcos Castro.
Agradezco a la empresa nacional Abadía del Mar, que confió en nuestro astillero y al secretario general del SOMU, Omar Suárez, que apoyó y acompañó desde el inicio este emprendimiento. ARS está dispuesto a construir estos dos remolcadores y todos aquellos buques que nos propongan. Tenemos capacidad técnica y mano de obra altamente calificada para asumir estos desafíos, dijo Scavuzzo.
Desde el SOMU acompañamos y felicitamos este emprendimiento que cumple con nuestro sueño de ver buques construidos por astilleros argentinos que llevarán la pabellón nacional. Aquí se demuestra que la conjunción entre empresa, trabajadores y estado es posible, siempre y cuando todas las partes mantengan el lógico equilibrio de sus pretensiones. Somos tripulantes y ejercemos la actividad en un país que es propietario de seis mil kilómetros de vías navegables. Tenemos que trabajar mirando para adelante y unidos, sin odios ni rencores. Los trabajadores, juntos al capital y al gobierno que impulsa políticas de desarrollo. Podemos equivocarnos alguna vez, eso puede pasar, pero no podemos equivocarnos toda la vida. Los beneficios no deben ser solo para quien carga el barco sino para todos, aseveró Omar Suárez.
Por su parte, Breitenstein aseguró que Estado capital y trabajo son la comunidad organizada en acción. Esto es muy fácil declamarlo opero difícil realizarlo. Para el ARS es un logro más. Unas 3.000 familias dependen directa e indirectamente del astillero.

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