A 40 AÑOS DE MALVINAS

Intrigas palaciegas e intercambio de favores: cómo se gestó el desembarco argentino en Malvinas

Las negociaciones entre miembros de la Junta Militar para desalojar a Viola desembocaron en la recuperación de las islas en 1982

 A 40 años de la gesta de Malvinas, resulta interesar conocer los pormenores que concluyeron en el operativo militar del 2 de abril de 1982.

El ejército jamás tuvo un plan para recuperar militarmente las islas, y menos aún la Fuerza Aérea. La Armada, sin embargo, trabajaba desde hacía años en la hipótesis de un desembarco.

La misión secreta en Malvinas de 1966

En octubre de 1966, el submarino Santiago del Estero llegó a una playa desierta situada a 40 kilómetros de Puerto Argentino en el marco de una misión ultra secreta que buscaba ubicar el mejor punto para desembarcar las tropas. Una década más tarde, el almirante Emilio Massera retomó la iniciativa, pero fue su par, Jorge Isaac Anaya, el mentor de la invasión del 2 de abril.

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Trabajadores marítimos héroes de Malvinas

En noviembre de 2014, tuve la dicha de unir a nado las dos islas Malvinas por el estrecho de San Carlos. La travesía demandó algo más de dos horas con el agua a dos grados de temperatura. Esta aventura fue luego relatada en el libro "Malvinas entre brazadas y memorias". Para esta obra, que también rescata hechos históricos de este conflicto bélico que nos marcó para siempre, tuve la posibilidad de conversar largamente con el general Mario Benjamín Menéndez quien fuera designado gobernador de Malvinas durante la guerra.

Menéndez perteneció al minúsculo grupo de oficiales que conocía con antelación las acciones bélicas y vivió de cerca las intrigas palaciegas que inclinaron la balanza a favor del plan imaginado por el almirante Anaya.

Intrigas palaciegas

Con absoluta certeza, Menéndez afirmó que, a principios de noviembre de 1981, Anaya le prometió al general Leopoldo Fortunato Galtieri el apoyo de la Armada para desalojar al general Roberto Viola de la Casa Rosada y convertirlo en su sucesor. El precio de ese favor era el apoyo del Ejército al operativo para recuperar las islas.

El 21 de noviembre la junta militar declaró a Viola como incapacitado de ejercer sus funciones presidenciales por "problemas de salud"; el 11 de diciembre lo removió del cargo y designó a Galtieri como jefe de Estado.

Menéndez también aseguró que la decisión de recuperar Malvinas no había pertenecido a la junta militar al punto que el brigadier Basilio Lami Dozo, comandante de la Fuerza Aérea, se enteró del desembarco el 9 de marzo, o sea a menos de tres semanas del inicio de las acciones.

El olfato político de Margaret Thatcher

La historia oficial señala que tras el desembarco la prensa amarillista británica, puntualmente el periódico The Sun, presionó al gobierno para el envío de tropas. Las fotos a cinco columnas de los "argies", como se los llamaba a los soldados argentinos, doblegando a los royal marines y arriando la bandera británica despertaron un sentimiento nacionalista de imprevisibles consecuencias.

Lo cierto es que la primera ministra Margaret Thatcher vio antes que nadie la posibilidad de la guerra para torcer su destino político. Según una encuesta realizada por Gallup pocos meses antes, el 48% de los británicos la había calificado como la peor primera ministra de la historia y ello solo podría cambiar con un triunfo militar.

Por precisos informes de inteligencia, Thatcher conocía los planes argentinos, y el 31 de marzo por la noche, 36 horas antes del desembarco, ya estaba planificando el operativo para recuperar las islas junto al almirante Harry Leach. Su olfato político no había fallado, a poco de iniciarse las hostilidades, 9 de cada 10 ingleses la apoyaban con decisión y hoy, la principal calle de Puerto Argentino lleva el nombre de Margaret Thatcher.

Cómo los malvinenses se convirtieron en millonarios

Tras la finalización de la guerra, los habitantes de Malvinas fueron revalorados por Gran Bretaña. Margaret Thatcher les otorgó más de u$s 30 millones en un comienzo para la reconstrucción de la infraestructura dañada durante el conflicto, y el Parlamento les concedió el derecho de acceder a la nacionalidad inglesa.

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Con un desembolso cercano a u$s 60 millones se construyó una base militar con un nuevo aeropuerto. El enclave, con una dotación estable de 500 soldados, que puede incluso quintuplicarse en época de ejercicios militares, impacta de manera notable en la economía de unas islas hoy pobladas por cerca de 3000 habitantes. Ver uniformados en la calle, supermercados o comercios es parte del paisaje común de Malvinas.

Otra ventaja de los isleños con posterioridad al conflicto fue que Gran Bretaña los autorizó a otorgar permisos de pesca a flotas de terceros países tras el pago de un canon. Esto literalmente los convirtió en millonarios y les dio un ingreso per cápita superior al de los ingleses

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