Las cápsulas de Marcello

Invertir o incinerar, esa es la cuestión

Es interesante conocer el significado de la palabra "speculari" que en latín, quiere decir mirar hacia el futuro.
Allá por los años 1500 empezaron a decir que los Mercaderes eran especuladores porque apostaban al éxito o fracaso de un viaje por tierras o mares poco conocidos y extendían promesas en forma de certificados sobre el resultado de dichas aventuras para venderlos anticipadamente a otras personas y poder financiar esos viajes.
En general el mundo del comercio, de los negocios, de los servicios, tiene un punto de partida que es la visión que alguien tiene del futuro. Quiere decir que el viaje comienza cuando una persona o un equipo de personas a los que llamamos "visionarios" en función de una ilusión inventan, copian, piensan, o encuentran producto de la casualidad, algo que puede convertirse en un emprendimiento.
Llamemos emprendimiento a cualquier aventura, ya sea una pizzería, un taller, una fábrica, una empresa de servicios, una multinacional o incluso que se junten dos cuñadas a coser ropa para vender. Todos emprenden un camino de ilusión e incertidumbre, apostando al resultado de su aventura.
Quiere decir, que casi todas las personas practican el "speculari", porque hacer negocios o emprender requiere de la especulación, guste o no; dado que cualquiera que decida lanzarse a fabricar y/o vender o prestar servicios , antes que nada ¿qué hace ?:
Apuesta su dinero, o sea el capital (propio ó prestado) para materializar su idea, su visión; y en resumen está especulando sobre un resultado futuro.
Bienvenidos todos al mundo de los especuladores, porque cualquier cosa que emprendas significa que te estás jugando el capital, que estás especulando sobre un resultado. De paso podemos derribar otro mito, cualquiera que arriesga su dinero buscará que su inversión le genere una ganancia porque invertir o incinerar esa es la cuestión.