El turismo mueve al aeropuerto de Orlando

Con todos los parques temáticos y atracciones funcionado, las autoridades esperan cerca de 1,5 millones de viajeros durante la primera quincena de enero. Hay severos protocolos sanitarios

Vistar los parques de Disney o Universal en Orlando durante estos tiempos de pandemia es toda una experiencia. Con capacidad reducida y exigentes medidas sanitarias, la nueva normalidad posibilita disfrutar de estas atracciones. En lugar de encerrarse, la gente opta por convivir con un virus que, al parecer, se quedará un largo tiempo entre nosotros.   

Las cifras son elocuentes: estos últimos días, a los 10 minutos de abrir sus puertas, el parque temático Universal está alcanzando la capacidad máxima de visitantes de acuerdo con las normas de la pandemia. En los parques de Disney no es sencillo conseguir lugar. Es necesario hacer reserva previa antes de concurrir y muchas veces sucede que los cupos se llenan con bastante tiempo de anticipación.

Este gran movimiento turístico impacta positivamente sobre el aeropuerto de Orlando.

Los funcionarios de la terminal aérea esperan cerca de 1,5 millones de viajeros durante la primera quincena de enero, eso es aproximadamente la mitad de los casi tres millones de pasajeros que el aeropuerto canalizó el año pasado durante el período de vacaciones de 21 días. Asimismo, el domingo posterior a Navidad, el aeropuerto registró 44.571 pasajeros salientes, cifra que creció a 44.971 el domingo después del día de Año Nuevo.

Para un aeropuerto clasificado como el décimo más concurrido del país antes de la pandemia, eso sigue siendo una multitud.

De todos modos, el aeropuerto se encuentra muy lejos de sus registros habituales. En 2018, último año con cifras completas, Orlando fue el destino turístico estrella de Estados Unidos, con 75 millones de visitantes, un 4,2 % de aumento respecto a 2017.

Las aerolíneas extremaron las medidas de seguridad sanitaria de sus aeronaves que incluyen una limpieza mejorada y un filtrado de aire de gran volumen y alta eficiencia. Un reciente estudio de la universidad de Harvard señaló que es más posible un contagio en un supermercado que viajando en un avión.

En 2018, una importante inversión consiguió mejorar el sistema de aire acondicionado incluyendo una mejor filtración y esterilización ultravioleta. Más recientemente, se instaló un sistema de monitoreo en más de 10 puertas que advierte a los pasajeros cuando la falta de distancia social genera un principio de hacinamiento propicio para la propagación del virus. A eso se suma el uso obligatorio de tapabocas salvo en la zona que se encuentra alrededor del patio de comidas. Asimismo, se acordonaron carriles para caminar que conducen al punto de control para facilitar un espacio de dos metros entre los pasajeros.

El fenómeno de mayor circulación aeroportuaria se está replicando en todo el país.

La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de EE.UU. monitoreó a 1,28 millones de pasajeros en aeropuertos del país el pasado domingo, la cifra más alta en un solo día desde marzo.

Durante el fin de semana posterior al Año Nuevo, más de 7 millones de pasajeros pasaron por los controles de TSA en Estados Unidos.

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