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Seguros en la construcción: pasó la de cal, ¿cuándo llega la de arena?

De las coberturas de caución a las de automotores, todos los ramos esperan un repunte atado al avance de las obras anunciadas en infraestructura. Cómo se mueven los actores locales. Cuáles son las perspectivas para el sector.

Pese al magro desempeño que exhibe la construcción hasta ahora, la industria aseguradora aguarda un revival durante el "segundo semestre". Más allá de las declaraciones y del mantra generado en el discurso público, será la segunda mitad de año -o el cuarto trimestre- el momento en el que el financiamiento conseguido por el Gobierno se vuelque sobre la economía real y comience a despertar a la construcción, desde donde espera motorizar a varias otras ramas de la economía. Tanto la apuesta pública como la privada generan diversas expectativas en el mercado asegurador.

A fines de abril, durante un encuentro convocado por la Asociación Argentina de Productores Asesores de Seguros (Aapas), Minimar Aspitia realizó una presentación económica enfocada al mercado asegurador y remarcó que se vislumbran oportunidades con los seguros derivados de la gran cantidad de obras públicas previstas para el futuro inmediato. Para la Gerenta de Proyectos Estratégicos de Ecolatina, la inversión pública en infraestructura disparará contrataciones directas e indirectas que activarán ciertas ramas del seguro. "Continúo con la misma proyección", confirma este junio Aspitia, en una charla con Seguros. "El Plan Belgrano, que recaerá sobre el norte argentino, y los proyectos de viviendas sociales que están en agenda, junto con otras obras civiles, implicarán un movimiento en la construcción que repercutirá favorablemente en la industria aseguradora", completa Aspitia.

En agosto, según fuentes de la Federación de Asociaciones de Productores Asesores de Seguros de la Argentina (Fapasa), saldrán las primeras licitaciones de obras para el norte argentino. De acuerdo con Ecolatina, para los próximos 36 meses hay u$s 2.500 millones comprometidos en la región. El panal ya está en movimiento y trabaja contrarreloj para tener la miel lista. Es que, a grosso modo, varias fuentes estiman que un 5% de esos caudales -es decir, u$s 125 millones- se derramarán sobre los diferentes actores del mercado que gestiona los riesgos.

En el último mes, coinciden los entrevistados, se aceleraron las consultas de desarrolladores y constructoras para tomar seguros de caución, necesarios para cumplir con las condiciones de los pliegos y garantizar la oferta. En caso de ganar, las aseguradoras comenzarán a emitir los típicos seguros de caución para garantizar el cumplimiento en tiempo y en calidad de las obras acordadas. Ya con pico y pala y las hormigoneras encendidas, se espera un alza en los seguros de riesgos de trabajo, daños personales, de transporte de cargas y de responsabilidad civil. En resumen, los players confían en que el primer eslabón de la cadena impacte positivamnte y ponga de nuevo en funcionamiento incluso los seguros patrimoniales más clásicos.

En esa sintonía, y de la mano de los planes de vivienda sociales y los créditos hipotecarios, se espera un movimiento de los seguros de vida que cubran los préstamos para llegar a la casa o al departamento propio. Este campo, donde tienen ventaja los agentes institores, podría apuntalar los seguros de hogar en 2017. Y, con los créditos personales del Banco Nación y del Banco Provincia para la compra de autos 0 kilómetro, se espera que recobren protagonismo los seguros de automotores, que habrían sentido la baja en los patentamientos y la búsqueda de ahorro -con movimientos de cartera e clientes hacia pólizas más económicas-.

Mientras tanto

Apostando por un cambio en el escenario político local, Jardine Lloyd Thompson decidió en 2014 abrir oficinas en el país, el único de la región sin base de operaciones. La firma británica, un broker de seguros y de reaseguros, llegó a la Argentina con la intención de asumir una cartera amplia en la construcción, el mercado energético y todo lo relacionado con Oil & Gas. "Llegamos con el timing justo", cuenta Matías Rosales, director ejecutivo de JLT Re Argentina Corredores de Reaseguros.

"Muchos de los planes de infraestructura tienen que ver con energías renovables o centrales hidroeléctricas, y con estos sectores ya estamos charlando. Comenzaron las consultas y en este mes ya se están avizorando los proyectos", precisa Rosales. JLT, con oficinas en Puerto Madero, está tomando personal para consolidar su unidad de negocio Risk & Insurance y planea disputar más plazas el año que viene.

Rosales, que se desempeñó como gerente General de Cooper Gay Argentina, confía en que los seguros de caución y de la construcción empezarán a mover el segmento y el mercado. "Nuestro objetivo, pese a ser grandes, es especializado. Somos los mejores armando pliegos de seguros para obras de infraestructura grandes. Tenemos buenas señales y el momento es oportuno, porque avizoramos inversiones fuertes en Argentina", concluye este ejecutivo que quiere dar pelea a AON, Marsh o Willis Tower Watson.

El juego no es solo para los más grandes. Marcelo Perona, gerente Técnico de Intégrity, rescata la experiencia de la firma en la construcción de barrios, escuelas, hospitales, edificios y viviendas personales. La cartera de la firma a la que representa incluye coberturas de Todo Riesgo Construcción, RC Construcción y otros productos que cumplen con las exigencias del gobierno de la ciudad de Buenos Aires para riesgos de demolición, excavación y submuración. "A nosotros, el negocio nos llega por nuestro principal cliente que es el productor. Es él quien nos presenta las ofertas según la necesidad de su cliente", detalla Perona.

En esa dinámica entran los representados por Jorge Luis Zottos, titular del Consejo de Administración del Ente Cooperador Ley 22.400, un organismo constituido con la SSN para asesorar y capacitar a asesores productores de seguros. Zottos es optimista en tanto las obras de infraestructura que abra el Gobierno tengan una visión federal. "Sabemos que el seguro acompaña todas las obras de infraestructura; por eso es muy importante que desde el Gobierno enuncien los requisitos fundamentales de parte de los aseguradores cuando se realicen las licitaciones para que todos podamos competir en igualdad de condiciones", dice el salteño.

Los productores asesores de seguros, de acuerdo con Zottos, operan entre un 70% y 80% en el ramo automotor y de accidentes del trabajo. Con el reimpulso que esperan en las obras y la cadena de subcontrataciones, esperan captar los nichos y lugares donde los grandes no tienen capilaridad. "Nuestro proyecto es diversificar la cartera de los productores, que es la necesidad que hoy tiene el mercado argentino. En la diversidad de carteras entran los seguros de responsabilidad civil de obras, seguros de cauciones, accidentes personales y otros contratos que aún no tienen el resplandor que hay en otros países", concluye Zottos.

La lectura es compartida por Aspitia: "Yo veo una posibilidad interesante a partir del Plan Belgrano o de los planes de vivienda, donde el concepto es más federal y se tenderá seguramente a la subcontratación. El trabajo de obra se va a realizar con gente en el lugar, y el que tiene acceso a ellos no es el gran bróker ni las compañías más reconocidas, sino el productor. Es el PAS el que puede ofrecer cobertura a partir de la diversificación de su cartera. Es un desafío interesante para la gente del Interior".

Al hablar de construcción, difícilmente se tiene certeza de la magnitud de capital, empresas y recursos que se necesitan. Lo que es seguro es que toda obra de infraestructura convoca a una diversidad de empresas y actores que se dividen el riesgo, lo cual provoca un derrame en vastos sectores. Aunque las inquietudes son muchas, la industria se abraza a las expectativas.