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Dónde colocarán las reservas los CFOs de las aseguradoras

En un año que espera al menos un 17% de inflación, el resguardo del valor de los fondos legales es fundamental. A qué títulos apostar.

Dónde colocarán las reservas los CFOs de las aseguradoras

En el mundo financiero, las inversiones se mueven por arbitraje. El inversor busca a aquel activo que otorgue mayores tasas de interés por encima de la inflación y, a lo largo del 2016, la estrella del mercado fue las Letras del Banco Central de la República Argentina (Lebac). La razón es conocida: llegó a rendir un 38% anual con un bajo riesgo. Ante esta oportunidad única de resguardo contra una inflación creciente, las aseguradoras se sumaron a la fila de compradores de Lebac y depositaron parte de sus reservas legales en las arcas del organismo monetario.

Las reservas que tienen los aseguradores se obtienen mediante las primas que pagan los clientes y, por ley, deben ser utilizadas para los pagos de eventuales siniestros. Si bien la Superintendencia de Seguros de la Nación da libertad a las compañías para colocar estos fondos en una amplia variedad de títulos públicos, los ejecutivos a cargo de las inversiones apuntan a papeles con bajo riesgo y con vencimientos a corto plazo.

En este sentido, en la actualidad, el título que emite el BCRA perdió su atractivo ya que, según los últimos datos, rinde apenas un 22,75% anual a 25 días, el plazo más corto de la curva de vencimientos. Esto significa que, ante un pronóstico de inflación del 23% para los próximos doce meses, las letras otorgan tasas de interés negativas. En este marco, las aseguradoras cambiaron de rumbo sus decisiones de cartera y buscan diversificar las colocaciones de sus reservas.

"En lo que son nuestras reservas, siempre intentamos tener una cartera diversificada, tanto por emisor e instrumento como también por moneda. Debo admitir que en 2016 la posición en Lebac tuvo muy buenos resultados. Pero, para este 2017, con las tasas de las letras neutras o apenas por encima de la inflación, buscamos diversificar para bajar el riesgo", comenta Eduardo Iglesias, CEO de Colón Compañía de Seguros. Y, en línea, especifica: "Vemos un tipo de cambio bastante estable, con atraso cambiario. Con lo cual, hay una propensión a invertir en instrumentos en pesos, por lo menos en el primer semestre del año. Y, dentro de esta propensión, va a haber tasa fija y la Lebac va a ser importante".

Para Fernando Albano, gerente de Inversiones de Allianz, "si bien el atractivo de la Lebac ha disminuido como consecuencia de la baja de las tasas de interés, es un instrumento que aún permite mantener un buen nivel de rentabilidad ajustada por riesgo y alta liquidez". Por este motivo, Allianz seguirá invirtiendo parte de las reservas en este título, y además, priorizará por otro tipo de inversiones en moneda local "dado que la expectativa es que los retornos en pesos superarían a la devaluación proyectada". La cartera incluye, según el ejecutivo, títulos en renta fija con duraciones inferiores a los tres años para "evitar la volatilidad".

Alternativas con bajo riesgo

Las decisiones de cartera a largo plazo suelen ser las más riesgosas e imprevisibles. Esto se debe a que, en el corto plazo, el inversor puede acertar con mayor precisión a los pronósticos que condicionan un activo, mientras que, a mayor plazo, las proyecciones se nublan.

Es por esto que las aseguradoras apuntan a invertir en papeles cortos y, así, asegurar retornos rápidos y seguros. Para Diego Martínez Burzaco, economista jefe de Inversor Global (IG), dada la coyuntura financiera actual, las mejores opciones para el corto plazo son cuatro.

Por un lado, el economista considera que los Fondos Comunes de Inversión (FCI) -que invierten en instrumentos en pesos como Lebac y fideicomisos financieros- pueden ganar atractivo dado el sendero de inflación decreciente. "Los FCI tienen rescates que van de 24 a 72 horas y lucen atractivos para sincronizar eventuales urgencias de liquidez por parte de las aseguradoras. Colocaría hasta un 50% del portafolio", precisa.

En segundo lugar, Martínez Burzaco incluiría en la cartera los instrumentos que ajustan por inflación y otorgan una tasa real entre 2% y 4%. "Creo que la inflación esperada estará entre el 20% y 23%, por lo que bonos como el PR13 o NF18, con tasa real del 1,5%, parecen razonables. Tomando algo más de riesgo, el bono de Descuento en pesos rinde un 3,5% por encima del nivel de precios", explica.

Otras opciones a tener en cuenta por el especialista son las emisiones corporativas de Badlar, que dan retornos reales por 200 o 250 puntos básicos, y los bonos dólar-linked de la Ciudad de Buenos Aires -el BDC19 o BDC20- con tasas del 4,2% y 4,3% por encima de la devaluación. Martínez Burzaco colocaría un 10% de los fondos en estos activos por un motivo: "Son atractivos para tener siempre una cobertura cambiaria ante shocks externos que puedan presionar a las monedas de los países emergentes", aclara.

En un año donde la inflación aún está latente, el buen manejo de las reservas será fundamental para las aseguradoras, y la decisión final queda en mano de los CFOs.
Santiago Lilo

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