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Aliado estratégico: un nuevo desafío se avecina en el mercado de los seguros

La asociación público-privada, en tanto mecanismo contractual, genera una transferencia efectiva de riesgos, fundamentada en la mejor posición que tienen los particulares para asumirlos. Las garantías.

Aliado estratégico: un nuevo desafío se avecina en el mercado de los seguros

Una típica estructura de PPP o APP (Asociación Público Privada, por las siglas en español) es un mecanismo contractual cuya principal característica es la de generar una transferencia efectiva de riesgos del sector público al sector privado, a diferencia de por ejemplo el sistema de obra pública. Esta transferencia de riesgos se fundamenta en la mejor posición que tienen los particulares para asumirlos, ya que cuentan con la tecnología asociada para satisfacer los más altos estándares de calidad y tecnológicos, sumado al aporte de recursos financieros durante la etapa constructiva.

Ahora bien, siendo que toda aceptación de riesgos por parte de los privados lleva implícita una expectativa de lucro, cuantas más garantías existan frente a los riesgos aceptados, menor será el costo asociado a la obra o servicio contratado por el estado, ya sea en sus aspectos técnicos como en el aspecto financiero. Aquí es donde el seguro y la administración de riesgos juegan un rol determinante, ya que tienen la capacidad de reducir el nivel de costos y el riesgo asumido por los privados y/o el estado en los proyectos, haciéndolos competitivos y alineando los intereses de todas las partes involucradas.

Las PPP terminan siendo una muy buena herramienta, que permite la interacción equilibrada y previsible entre un gobierno nacional, provincial o municipal y los privados para la ejecución de obras y servicios que tradicionalmente son provistos por el estado, siendo que también son su responsabilidad. Ofrece la seguridad jurídica necesaria a través de contratos transparentes que delimitan las obligaciones y derechos de cada uno, teniendo el potencial para generar gran parte de las inversiones que puedan cubrir el déficit acumulado de infraestructura, en el cuál se encuentra sumergido nuestro país. En éste sentido podemos decir que son una verdadera oportunidad para apuntalar el progreso tan necesario y olvidado durante décadas.

Generalmente en una PPP se conforma una entidad autónoma (compañía o proyecto) la cual es financiada por el sector privado y cuyo objetivo es crear un activo y prestar un servicio público a cambio del pago por parte de la autoridad adquirente, en un período de tiempo largo (10 a 20 años por ejemplo), casi siempre vinculado al pago de un canon por parte de los usuarios particulares (por ejemplo, los corredores viales recientemente licitados por un modelo PPP).

Para que una estructura PPP sea exitosa, una asignación de riesgos equilibrada entre privados y estado es clave, ya que unos y otros tienen diferentes "apetitos" y posibilidades de absorción de los mismos. Al hablar de riesgos nos referimos a financiación (fondeo y pagos), garantías de cumplimiento, construcción, operación y mantenimiento, sin dejar de mencionar los riesgos políticos (tipo de cambio, riesgo país, sabotaje), variaciones en la demanda esperada y riesgos legales o jurídicos. Los riesgos deberían asignarse a la parte que mejor pueda:

1. Controlar la probabilidad de que ocurran,

2. Controlar el daño que genere,

3. Absorber el impacto al menor costo posible.

Para comprender la vida de un proyecto PPP podríamos resumirlo en estas etapas:

- Oferta

La "bancabilidad" de un proyecto debería reflejar el atractivo financiero y el nivel de garantías y/o factibilidad del proyecto, siendo esto importante para atraer la financiación de capital por parte de los accionistas, así como la deuda de los prestamistas. En este sentido el seguro contribuye a través de la cobertura de riesgos a que el proyecto sea "financiable" y "ejecutable". El seguro es, por lo tanto, fundamental para el éxito de un proyecto PPP y una buena legislación y reglamentación del modelo deberá tenerlo en cuenta para mejorar sus posibilidades de ser exitosa.

Siendo que los plazos en las PPP son particularmente extensos, la previsibilidad juega un rol determinante. Diferentes gobiernos podrán sucederse, los ciclos y políticas económicas cambiarán, también la tecnología y habrá imprevistos que tendrán efecto 20 años más tarde sobre los contratos que se firmen hoy. Todas estas cuestiones pueden alterar las condiciones iniciales, modificar la demanda futura de un servicio o inclusive hacer inviable aquello que inicialmente parecía un buen negocio, si no se toman los recaudos pertinentes.

- Construcción

Una vez adjudicado el proyecto y conseguida su financiación, comenzar con la construcción para terminarla en tiempo y forma, es fundamental, ya que le permite al concesionario o socios del proyecto realizar el negocio para el cuál se presentó en licitación. Los riesgos típicos que encontramos en un proyecto PPP podemos resumirlos en pérdidas o daños materiales, pérdida de ingresos (incluidos intereses, costos fijos o utilidades) y responsabilidades legales (lesiones corporales y daños a la propiedad).

- Operación

Se trata en ésta etapa de maximizar las utilidades del proyecto para rentabilizar la inversión inicial, protegiendo los activos y su capacidad de generación de ingresos, a fin de absorber también las diferencias que puedan darse respecto de las provisiones originales del contrato o inclusive cambios de composición accionaria u operadores.