Mercado automotor

Por qué el Gobierno no salva a los autos nacionales del impuesto al lujo

Tanto modelos importados como de fabricación local, como la Volkswagen Taos, están alcanzados por el tributo, que acaba de actualizar las escalas vigentes a partir de este mes. La razón por la que no hay excepciones

El Gobierno actualizó el impuesto interno que rige sobre los autos 0 kilómetro que, por sus características, se consideran "automóviles de lujo". El tributo se aplica desde septiembre de 2020 y se ajusta cada tres meses. Además de vehículos, incluye a motos, embarcaciones y aviones.

Con esta modificación, se encuentran afectados tanto modelos importados como nacionales, sin distinción alguna. ¿Por qué los vehículos de fabricación local no quedan exceptuados?

Por ley, no se puede excluir a los 0 kilómetro 'made in Argentina' y gravar sólo a los importados. No es viable hacer una diferenciación por su origen, ya que se violarían acuerdos comerciales y las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), explican en el sector.

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"Hacer una distinción en los impuestos internos que recaen sobre productos importados y nacionales constituiría una medida violatoria del artículo 3° punto II del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), un acuerdo internacional al que la Argentina suscribió en 1967. Por su carácter, el tratado posee jerarquía superior a las leyes del país", asegura Diego Fraga, abogado especializado en materia tributaria.

De acuerdo al letrado, su incumplimiento puede dar lugar a represalias en el ámbito internacional. "Respecto de las consecuencias prácticas en el ámbito doméstico, podría ocurrir que, frente a una medida discriminatoria, los afectados procedan a la inmediata interposición de cautelares para poner en suspenso la diferenciación", analiza.

A su vez, el artículo 9° del capítulo IX de la norma 24.674, que modifica la Ley de Impuestos Internos, establece que "los productos importados gravados por la ley -con excepción de los que se introdujeren al país por vía del régimen especial de equipaje- tendrán el mismo tratamiento fiscal que los productos nacionales, tanto en lo relativo a las tasas aplicables como en cuanto al régimen de exenciones, quedando derogada toda disposición que importe un tratamiento discriminatorio en razón de su origen".

Durante el gobierno kirchnerista, se intentó aplicar esta distinción, pero, ante la posibilidad de que se desate un inconveniente legal, el proyecto se desactivó de inmediato.

La Volkswagen Taos queda alcanzada por la alícuota

Pese a que el aumento de la presión tributaria a través de impuestos internos apuntó, inicialmente, a favorecer la industria nacional sobre las importaciones, la inflación y la necesidad de incrementar la recaudación llevó al Estado a ampliar el universo de modelos comprendidos por el impuesto.

Al comienzo, quedaron alcanzados los modelos de alta gama y algunos del segmento tope de gama de las principales marcas. Pero, con el tiempo, se sumaron vehículos de target medio y SUVs.

A partir de este mes, la Volkswagen Taos, que hace una semana se lanzó a la venta, queda impactada por el impuesto. Posee un valor de $ 3,9 millones en su versión económica, mientras que la variante más completa se comercializa por $ 4,9 millones.

La Toyota SW4 también debe abonar el impuesto

La Toyota SW4 también debe abonar el impuesto. Se ofrece al público con un precio que arranca en $ 5,8 millones, mientras que la versión más cara ronda los $ 6,2 millones.

Un modelo que aún no tributa, pero que quedó al límite, es el Chevrolet Cruze Premier, ofrecido a un valor de $ 2,8 millones. Cómo él, se encuentran en la misma situación los Chevrolet Cruze, Peugeot 208 y Citroën C4 Lounge.

Detalles de la última actualización

La alícuota consta de un gravamen del 25% del precio de lista de los modelos de entrada de gama y del 54% de los verdaderos vehículos de lujo. La nueva base imponible entró en vigencia el 1° de junio y se extenderá hasta agosto inclusive. 

Se aplica sobre el precio mayorista, antes del IVA, sin contar la comisión de las agencias concesionarias. En el impuesto del 25%, quedan comprendidos los vehículos con precio mayorista igual o superior a $ 2.012.678, lo que significa unos $ 2,9 millones en el valor de venta al público. Desde marzo hasta este martes, el precio de referencia era $ 2,5 millones. 

En tanto, el 54% rige para precios mayoristas desde $ 3.715.714, es decir, modelos de lujo con precios de venta al público desde $ 5,3 millones, según la escala que publicó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

En el caso de los autos, sólo están afectados los vehículos particulares. Seguirán exentas las flotas comerciales y unidades de transporte de pasajeros.

Los cambios que se aplican cada tres meses toman como referencia el Sistema de Índices de Precios Mayoristas (SIPM). En el primer trimestre del año, el índice tuvo un incremento del 14%. 

No obstante, esta suba no se trasladaría a los precios de forma tal cual. En el sector, sostienen que, con un mercado que intenta recuperarse, no pueden permitirse estos aumentos. "A lo sumo, se harán algunas correcciones. De lo contrario, la demanda se congela y corremos riesgo de que las ventas se contraigan".


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