Filtro de partículas diésel: qué problemas puede traer y cómo evitarlos

El filtro de partículas diésel es una tecnología existente en la industria automotriz hace cerca de 15 años, pero su salto a la fama, al menos en la Argentina, lo dio sobre el cierre de 2017.  ¿Es una solución o un problema?

Filtro de partículas diésel: qué problemas puede traer y cómo evitarlos

El filtro de partículas diésel es una tecnología existente en la industria automotriz hace cerca de 15 años, pero su salto a la fama, al menos en la Argentina, lo dio sobre el cierre de 2017. Fue gracias a la Fiat Toro, una pick up brasileña que presentó inconvenientes puntuales en su funcionamiento con algunas unidades en versión manual.

A partir de eso, los foros de autos se llenaron de preguntas: ¿todos los autos diésel tienen ese filtro? ¿Cuál es el problema que pueden ocasionar? ¿Qué cuidados requieren? ¿Cómo asegurarme de que está funcionando correctamente? A continuación, despejaremos dudas.

Por empezar: el filtro de partículas es un dispositivo ubicado en el sistema de escape de los motores diésel modernos. Algunas marcas lo llaman DPF y otras, FAP. En todos los casos, la función es la misma: atrapar las partículas sólidas producidas por la combustión imperfecta que, compuestas por carbono y conformadas por hollín, son comprobadamente cancerígenas.

Actualmente, todos los autos que se venden con motor diésel como 0 km en la Argentina están equipados con este aparato. No por capricho de las automotrices, sino por obligación: sin el filtro, no podrían cumplir con la normativa medioambiental Euro 5. O sea, superarían el límite de emisiones de gases contaminantes permitido.

Por qué es necesario

La combustión en los motores diésel es menos eficiente que en los nafteros. La nafta se evapora fácilmente, pero el gasoil no. Por trabajar a mayor compresión (de 14 a 23 en promedio frente a de 7 a 10 en los nafteros), es muy corto el proceso en el que tiene que entrar, mezclarse con el aire y quemarse. El hidrógeno se quema bien, pero el carbono no. Y eso es, justamente, lo que transita por el sistema de escape.

Los motores a combustión interna funcionan a temperaturas elevadas. Eso forma óxido de nitrógeno, una partícula tóxica para las vías respiratorias de los seres humanos. Y en los diésel se forma una mayor cantidad que en los nafteros, cuyo catalizador, además, neutraliza las partículas peligrosas que genera: óxidos de nitrógeno, hidrocarburos y monóxido de carbono.

El catalizador de los motores diésel, en cambio, sólo puede combatir a los hidrocarburos y al monóxido de carbono. El óxido de nitrógeno, por exceso de oxígeno, es imposible de eliminar. A menos que se le agregue amoníaco (Adblue), que lo convierte en hidrógeno y agua. Aun así, las partículas de carbono siguen siendo un problema. Ahí es donde surge este famoso filtro, que retiene y quema las partículas. Hay varias maneras de quemarlas.

El posible problema

Cuando el filtro se satura, inicia una fase de "autolimpieza" que se denomina regeneración del filtro. Esto es, básicamente, el proceso a través del que las partículas se queman. Para que el filtro queme las partículas y vuelva "a cero", el motor tiene que estar funcionando a una temperatura. No todos los filtros lo hacen a la misma temperatura, aunque en general es a 550 grados.

El problema radica cuando la regeneración, que suelen ser silenciosas y sin aviso, se interrumpe al apagar el motor o al no darse las condiciones necesarias. Entiéndase por esto último a circular a baja velocidad durante un período determinado sin que el motor levante temperatura. Con el motor frío, el filtro no se limpia.

Si bien puede variar según la marca y el modelo, antes de que el filtro deje de funcionar correctamente alerta generalmente al conductor y recomienda que conduzca durante equis cantidad de tiempo (ronda los veinte minutos) con un régimen de giro elevado. Lo recomendable es superar las 3.000 rpm. En los modelos automáticos, se hace solo.

Cuando el conductor omite estas alertas y los intentos de regeneración fallan una y otra vez, el sistema de filtrado deja de funcionar. En este momento, surge el inconveniente mayor: se acumula gasoil en el aceite, lo que atenta contra la vida útil del motor.

Qué cuidados requiere

Fundamental para toda persona cuyo vehículo tiene filtro de partículas diésel: abastecerlo con combustible de alta calidad, al que, usualmente, se lo conoce como premium (Grado 3).

Si se le carga gasoil Grado 2, generará más elementos contaminantes y el sistema tendrá que filtrar más de lo recomendado.

A su vez, es recomendable leer en detalle el manual del auto e interiorizarse en el funcionamiento del filtro de partículas de su modelo en particular, ya que no todos funcionan igual.

Lo más importante es saber en qué momento el sistema se está regenerando, para no apagar el motor y continuar con la marcha.

Por último, llegado el caso de detectar el conductor reiteradas regeneraciones inconclusas y luego de recibir la alerta de filtro saturado, es condición sine qua non presentarse en un taller oficial de posventa para que la limpieza del sistema sea forzada.

Comentarios1
osvaldo2601 Riafrecha
osvaldo2601 Riafrecha 01/09/2018 01:54:07

Una nota que atraza unos dos años , la Fiat Toro salió en el 2016.


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