MIÉRCOLES 13/11/2019

Control de Estabilidad, el sistema que permite reducir accidentes

El ESP es un dispositivo que reduce los siniestros en las rutas, pero en la Argentina su llegada se retrasaría. La situación local y cómo funciona el sistema que disminuye en un 80% los derrapes.

Control de Estabilidad, el sistema que permite reducir accidentes

Cuatro años atrás, en un encuentro entre representantes del Ejecutivo y de las automotrices se acordaron los plazos para introducir la obligatoriedad de distintos equipamientos de seguridad en los vehículos 0 km que se comercializan en el territorio nacional. Entre ellos, el Control de Estabilidad (ESP), un dispositivo clave para evitar siniestros viales. 

En ese entonces, se estableció que todos los automóviles y utilitarios livianos derivados deberán incluir este elemento a partir del 1° de enero de 2018. RPM pudo saber que en el mercado se trabaja en un pedido de extensión para que el ESP se considere una obligación desde el 1° de enero de 2020. La razón es Brasil: en el mercado vecino la medida se implementará recién a partir de esa fecha y varios de los modelos que llegan desde ese país quedarían afuera del juego.

También conocido como VDC (Control Dinámico del Vehículo), VSC (Control de Estabilidad del Vehículo) o DCS (Control Dinámico de Estabilidad), es un sistema que desarrollaron Bosch y Mercedes-Benz.

Cómo funciona

Se calcula que el sistema puede llegar a reducir cerca del 80% de los derrapes y baja un 20% la tasa de mortalidad por siniestros en rutas, motivo por el que, en Europa, es obligatorio desde 2014. A menos que se lo desconecte manualmente, el ESP está siempre activo. En cuanto a su funcionamiento técnico, el sistema analiza a través de un microordenador y varios sensores, hasta 25 veces por segundo si los movimientos del volante coinciden con el desplazamiento real del vehículo. Si éste se mueve en una dirección no indicada, interviene los frenos y la entrega de potencia para recuperar la trayectoria deseada. El sistema está compuesto por un grupo hidráulico y una unidad de control integrada (ECU), cuatro sensores de velocidad en las ruedas (los mismos que utilizan los frenos ABS), un sensor de ángulo de dirección y otro de ángulo de giro y aceleración transversal. A través de ellos, determina en qué momento el auto sufre de subviraje o sobreviraje para entrar en acción. Si bien funciona de manera automática, el conductor debe hacer lo suyo para que el ESP pueda cumplir su función.

Un faltante en muchos auto "base"

Salvo contadas excepciones, todas las automotrices que comercializan autos en la Argentina ofrecen el Control de Estabilidad en alguno de sus vehículos. Como norma promedio, este dispositivo de seguridad se incluye en los autos de media gama en adelante, pero está prácticamente ausente en los vehículos más accesibles (en términos de valor) o de la gama básica. En el mercado argentino, entienden que es hacia allí, a dónde deberían apuntar las firmas que trabajan en el sector y las normas de seguridad a futuro. 
 

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