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Que lo primero sea la seguridad

Claves para una conducción segura. Cómo cuidar al resto y qué hacer con el mal tiempo.

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Todo lo lindo que tienen los autos, lo tienen de peligrosos si no se les da un uso correcto. Manejar implica respetar las normas de tránsito, ser solidario con el resto de los transeúntes y cuidar a quienes llevamos como acompañantes. Desde cuál es la posición de manejo correcta hasta cómo realizar un sobrepaso en la ruta, una serie de tips ayudarán a crear esta conciencia.

Sentarse bien

La posición correcta se define por la distancia entre el asiento y los pedales. Las piernas deben quedar flexionadas aún así se apriete a fondo el embrague o el freno. Ante un choque frontal, los conductores suelen accionar al máximo el pedal del freno. Si la distancia es excesiva, cuando se produzca el impacto frontal se encontrarán con las piernas estiradas y rígidas, y eso podría ocasionar una fractura de cadera. El respaldo del asiento, en tanto, debe estar en un ángulo de entre 110 y 120 grados, para permitir estirar los brazos y posar las muñecas por sobre el aro del volante. La posición del volante es "diez y diez" o "nueve y cuarto", en alusión a las manos, consideradas agujas de un reloj. Y aunque no todos los autos cuentan con la posibilidad de regularla, la altura del asiento es un aspecto fundamental.

La posición del apoyacabezas debe estar a la mitad de la cabeza. Así, se evita el "latigazo cervical" ante un impacto trasero. No tenerlo en cuenta puede sencillamente costar la vida. Además, el cinturón de seguridad tiene que pasar entre medio del cuello y el hombro para que, cuando actúen los pretensionadores en un posible choque no se produzca un ahorcamiento o se fracture una clavícula. La banda abdominal, en tanto, debe pasar a la altura de la cadera.

Luego es momento de regular los espejos retrovisores. En el caso de los exteriores, lo ideal es ver el contorno de su propio auto y no mucho más, para no regalarle metros al peligroso punto ciego. El central, en tanto, debería cubrir el máximo de la luneta trasera.

Según el Centro de Experimentación y Seguridad Vial Argentina (Cesvi), la distancia con el vehículo que nos precede -en condiciones de asfalto seco-debe ser de tres segundos. En días de lluvia o niebla, de cinco. Calcularlo es muy simple: localizamos un punto específico, como puede ser un poste de luz o un cartel publicitario, y contamos cuántos segundos transcurren desde que el auto que viene delante de nosotros pasó por ahí hasta que lo hizo nuestro vehículo.

Con lluvia, se recomienda reducir la velocidad y realizar desaceleraciones suaves y progresivas, y con niebla, mejor encender los faros antiniebla, no utilizar luces altas, circular siempre por la derecha, mantener el parabrisas limpio y no realizar adelantamientos.

Respecto a los sobrepasos, que protagonizan el 42% de los siniestros por fallas humanas relevados por Cesvi (el 82% del total), la ley expresa que deben hacerse por la izquierda, con la vía libre, sin sobrepasos al mismo tiempo. Se deben evitar en curvas, puentes, cimas de vías o lugares peligrosos.

También es clave realizar paradas cada dos horas o 200 kilómetros durante viajes largos para descansar y hacer ejercicios livianos que activen la circulación y oxigenación; utilizar siempre un calzado cómodo y evitar la conducción nocturna.

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