Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Otra forma de acelerar motores

Los kartings pisan fuerte en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, con opciones para un público variado. Los principales circuitos, los vehículos disponibles y el negocio que se teje con cada bandera a cuadros.

Una opción para coronar la reunión con la fuerza de ventas o una buena excusa para realizar una jornada fuera de la oficina y mejorar el clima laboral. La pasión que despierta el automovilismo en los amantes de las carreras encuentra un lugar para fluir libre en las pistas de kartings. Esta alternativa para pasar un día distinto acelera con ímpetu y se codea por lograr un podio en las salidas con amigos o en los eventos corporativos.
Una de las pistas más reconocidas por su trayectoria y calidad se encuentra en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, en la zona sur de la ciudad. Sobre un costado del predio sito en la avenida Roca se recuesta el Kartódromo de Buenos Aires, con dos pistas para competición y una de alquiler, adaptada para los fierreros que quieren pasar un rato de diversión.
Con 870 metros de largo, la pista del Kartódromo acoge hasta 12 karts por carrera. Con ocho metros de ancho, diez curvas y tres rectas largas, los competidores encuentran varios huecos para sobrepasos. Con buena mano, arriba de estos vehículos con chasis nacionales y motores Honda de cuatro tiempos se alcanzan los 80 o hasta 90 kilómetros por hora.
La simpatía con estos rodados, para Raúl Pultera, vicepresidente del Club Argentino de Kartings, nace de su facilidad en el manejo y la oportunidad de entablar una competencia con amigos. "Tenemos muchos torneos amateurs para mayores de 18", comenta el también relacionista público del autódromo porteño. A pedido de RPM, Pultera recorrió los pormenores de la pista y del servicio que ofrecen: "Tenemos carreras senior, con una vuelta de reconocimiento, tres de clasificación y 19 de carrera; y también contamos con un servicio master, en la que se extiende la carrera hasta las 22 vueltas". De jueves a domingo, a partir de febrero, con tarifas que arrancan en los $ 330 por persona.
Más adentro del circuito comercial, con pistas bajo la autopista Perito Moreno y a metros del cruce de Panamericana y 197, en Pacheco, está F1 Karting. Agustín Zimmer, gerente de Marketing de la firma, asegura que sus vehículos se encuentran preparados con motores japoneses de 250 cc, chasis británicos y sistemas de seguridad europeos. Tienen karts para niños, con menor cilindrada, y mantienen la flota a fuerza de componentes nacionales e importados. Según reveló el ejecutivo, un vehículo de estas características podría rondar los $ 30.000.
Zimmer también revela los insights del negocio: "Recibimos cerca de 3.000 personas por mes, con un consumo promedio por cliente de $ 250". Con especialistas en pista, taller propio, mecánicos y personal de atención al público, la firma tiene 15 empleados (números suficientes como para tener idea del negocio). "Tenemos un público variado, pero hacemos muchos eventos infantiles, además de carreras para un público juvenil y adulto, de entre 20 y 50 años, de todas las clases sociales", cuenta el referente.
La pista de Zona Norte, con un trazado de 430 metros de largo, siete metros de ancho y siete curvas, puede contratarse con valores que rondan los $ 300. Hay tres modalidades de carrera: Práctica (con 16 vueltas, de lunes a jueves), Clásica (tres vueltas de reconocimiento, tres de clasificación y 14 de carrera) y Súper F1 (con 22 laps en total). Realizan paquetes especiales para eventos, con carreras de serie y una final.
Dadas las características de su público, F1 Karting contrató al piloto Juan Manuel "Cochito" López para grabar un video con las principales normas de seguridad que se deben tener en cuenta. Como en otras pistas, también cuentan con un equipo de banderilleros que advierten a los corredores ante algún suceso para tener en cuenta.

Una tendencia corporate

La pasión por las carreras no puede quedarse atada a la silla o retenida en un cajón del escritorio. Así es que muchas empresas eligen pasar los días fuera de la oficina apretando el acelerador y zigzagueando en las rectas de una pista de alquiler. Así lo cree Héctor "Pata" Sánchez, propietario de Circuito 9, la exclusiva pista de kartings que se encuentra en el Complejo Costa Salguero. Su público principal son las empresas. De hecho, una famosa empresa de Retail, de capitales extranjeros, alquiló recientemente su complejo para una reunión de altos ejecutivos que hablaban en francés.
Circuito 9 tiene 30 kartings equipados con transpondedor para el registro de tiempo vuelta por vuelta,. Los vehículos tienen motor Honda de cuatro tiempos con 5.5 CV, caja reductora y embrague centrífugo. Los frenos son hidráulicos. La pista, en tanto, tiene un trazado en doble fila, cubiertas enzunchadas y guardarraíl de contención para brindar protección en caso de descarrillar.
En la Costanera, los corredores pueden realizar seis vueltas de clasificación y 15 de carrera, en la tarifa base. Hay carreras de 20, 25, 35 o hasta 45 vueltas para clientes fanáticos y exigentes. Con salidas de hasta 12 vehículos, el costo promedio puede oscilar entre $ 300 y $ 400. Como contraparte, se ofrece un entretenimiento a base de velocidad, sobrepasos, curvas abiertas y chicanas a lo largo de 300 metros. El récord del complejo son 23 segundos.
El servicio de la firma apunta a un público ejecutivo: están en una zona accesible, a minutos del Aeroparque, disponen del estacionamiento del complejo y, mientras tanto, ofrecen bebidas y otras diversiones en el bar y en la terraza. Para amenizar la jornada, el emprendimiento de Sánchez contrata servicios de catering, pantalla, musicalización y animadores. Bancos, automotrices y empresas tecnológicas ya los eligieron.
"Aquí vienen personas de todas las clases, pero nos enfocamos en clientes corporativos, bancos y navieras, por ejemplo. Con algunas marcas tenemos un contrato anual", revela Sánchez. A su juicio -y el de sus clientes-, correr en kartings "es atrapante, una concentración de adrenalina" que cada asistente sabe apreciar. Poco menos de una decena de colaboradores sostienen este emprendimiento.
Además de las pistas top, hay servicios similares en Pilar o en Luján. Se trata de circuitos de no más de 400 metros, de rápida circulación y curvas peraltadas. En ambas se insiste con las normas de seguridad y se ofrecen otros servicios adicionales, también para hombres de negocio. De hecho, en el complejo ubicado en el kilómetro 55 de la Ruta 8 hay un quincho, parrillas, cancha de fútbol en césped y servicio de bar. En estas pistas, como en las otras, se insiste en el entretenimiento y se recomienda no intentar maniobras bruscas o similares a las que realizan los competidores profesionales. Al final, se trata de otra manera de acelerar.
Ezequiel M. Chabay

Más notas de tu interés

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar