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Lo que dejó la Fórmula E

El certamen de monoplazas eléctricos corrió por segunda vez en la ciudad. Unas 17.000 personas se acercaron a Puerto Madero para ver una categoría que pretende incentivar el desarrollo de tecnología que reemplace los vehículos a combustión.

Por segundo año consecutivo, la Fórmula E aceleró por Buenos Aires y encendió el verano con su particular combinación de velocidad y electricidad. El sábado 6 de febrero, las calles de Puerto Madero fueron nuevamente el escenario elegido para el desarrollo del E-Prix porteño, en la cuarta fecha de la temporada 2015/2016 de la única categoría internacional de monoplazas eléctricos, que hace de la sustentabilidad y el desarrollo de tecnología vinculado con la movilidad no contaminante su razón de ser.
Con una intensa disputa sobre el circuito callejero de 2,47 km, el británico Sam Bird (Virgin Racing), ganador de la carrera, y el suizo Sébastin Buemi (Renault e.dams), cuya remontada desde el último puesto de la largada hasta el segundo escalón del podio, fueron dos de los grandes protagonistas de una calurosa jornada que, según los organizadores, convocó a más de 17.000 espectadores, aún en pleno fin de semana largo por Carnaval.
"Sabemos de la pasión de los argentinos por los autos de carrera. Buenos Aires es una ciudad que nos encanta y, al igual que otras grandes capitales como Londres o Paris, apostamos a que siempre estén en el calendario", comentó Alejandro Agag, el empresario español, yerno del expresidente José María Aznar, fundador y CEO de la Fórmula E, cuyo campeonato es liderado por Buemi, con 80 puntos y cuatro de ventaja sobre el brasileño Lucas Di Grassi (ABT Schaeffler).
La presencia del francés Alain Prost, cuádruple campeón en la Fórmula 1 y actual copropietario del equipo Renault e.dams, y la participación de pilotos con experiencia en la máxima categoría, como Nick Heidfeld, Bruno Senna o Nelson Piquet Jr. -estos últimos con apellidos de renombre en el universo motor- fueron otros de los condimentos especiales de una carrera, cuya producción estuvo a cargo de la compañía local Fenix y fue seguida por cerca de 23 millones de televidentes en 180 países.

Con carga plena

Desde la gestación de la idea, a mediados de 2010, hasta la actualidad, la Fórmula E tuvo como pilar la idea de impulsar el desarrollo de la movilidad sustentable en un camino hacia la reducción de la contaminación y el impacto del transporte en el medioambiente. La designación del actor Leonardo DiCaprio como presidente del Comité de Sustentabilidad de la categoría apunta a brindarle trascendencia global al certamen. "En un futuro no muy lejano, todos tendremos autos eléctricos. El centro de las ciudades se convertirá en espacio exclusivo para vehículos eléctricos, aunque para las grandes distancias se siga usando el combustible tradicional. Por eso en una primera etapa predominarán los autos híbridos", pronosticó Agag, entusiasmado por el desarrollo de una tecnología que ya despertó el interés de capitales, empresas y destacados hombres del mundo de los negocios como Elon Musk, fundador de la compañía Tesla; Google; y varias de las mayores fabricantes de autos del planeta (Toyota, Ford, Renault, entre muchas otras).
Ese fue, en parte, el plan a la hora de inventar este certamen. Emulando a la Fórmula 1, máxima categoría del automovilismo mundial, que es, a su vez, una usina de desarrollo e innovación que luego de las pistas se vuelca hacia los autos de calle, la Fórmula E busca ser el epicentro catalizador del universo eléctrico. "El futuro de los autos va hacia una visión más sustentable, que economice el uso de la energía y sea menos contaminante y más eficiente, y creemos que esta categoría es una plataforma de innovación para este tipo de tecnologías", sintetiza Jaqueline Lee, Directora de Marketing para Latinoamérica de Qualcomm, uno de los proveedores de la Fórmula E, que trabaja en el desarrollo de chips e instrumentos de carga inalámbrica para baterías.

Negocio eléctrico

Una inversión inicial de alrededor de 100 millones de euros se requirió para el desarrollo de los autos, cuyo peso ronda los 800 kilos, y su puesta a punto para la largada de la primera carrera, el 13 de septiembre en Pekín. Firmas como McLaren, el equipo Williams de F1, Dallara y Michelin fueron parte de la construcción de diferentes piezas de los monoplazas, que alcanzan los 220 km/h y aceleran de 0 a 100km/h en 2,9 segundos, y los neumáticos que utiliza la categoría. En la temporada inicial, que coronó campeón a Piquet Jr., todos los equipos contaron con autos equipados con idéntico equipamiento, con el objetivo de mantener cierta paridad y, al mismo, tiempo, evaluar su rendimiento. "Nos fue sorprendentemente bien. Creí que los autos se iban a romper más", plantea Agag.
Este año, en tanto, los equipos fueron habilitados para incluir sus propios desarrollos en la transmisión, la suspensión y el propulsor, situación que generó novedades como cajas de cambios con dos o tres velocidades. Además, se amplió el consumo máximo permitido por cada auto un 30 por ciento, de 150kW a 170 kW por carrera. La energía que utilizan las baterías de los monoplazas (cada piloto utiliza dos en la carrera, porque se agota la carga de la batería), además, se obtiene de un compuesto llamado 'aquafuel' que combina glicerina y agua y genera vapor como único residuo. "El objetivo es duplicar la capacidad de las baterías en cinco años", planteó Agag.
La logística necesaria para el traslado de todo el material necesario para la categoría, responsabilidad de la empresa DHL, que también trabaja con la F1, fue otro de los desafíos. Son cerca de 450 toneladas de equipamiento, equivalentes a la carga de dos Boeing 747. La empresa trabajó, además, en el diseño de unas cajas especiales de metal y madera para trasladar las baterías, de 320 kilos, consideradas carga peligrosa por el uso de litio.
El desembarco en la próxima temporada de la automotriz británica Jaguar y la posible creación de una competencia entre autos autónomos (es decir, sin pilotos) son dos de las novedades que la Fórmula E prepara para el futuro. Una categoría que se reinventa, electrizante y a toda velocidad.
//Esteban Lafuente

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