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Cajas automáticas: con mayor oferta pero sin tanta demanda

Tienen un comportamiento más sofisticado y presentan una variedad importante, pero son escasas en la gama baja. A medida que crecen los segmentos, son más demandadas.

Antes, las transmisiones del tipo automáticas eran vistas de reojo: su relación con el motor no era tan precisa, lo que significaba pérdida de performance y mayor gasto de combustible frente a las cajas manuales. Su presencia en la gama de cada marca fue creciendo a medida que evolucionó su desarrollo. Hoy, en la mayoría, se redujeron los baches de potencia entre marchas y las cifras de consumo son inferiores. Pero el consumidor argentino parece resistirse a comprar un vehículo con caja automática, o al menos así lo demuestran las ventas de los principales modelos que ofrecen ambas transmisiones.
En la gama económica, pocos cuentan con una caja ‘AT’. Uno de ellos es el Volkswagen Up!. De las nueve versiones que nutren su portfolio, solo dos disponen de la automatizada de cinco relaciones I-Motion (High y Move). Según el Registro de Propiedad Automotor, entre ambas vendieron 639 unidades, muy por debajo de las 8.271 que lograron el resto de las siete versiones. Al analizar por qué, el precio podría ser una razón: entre Move Up! I-Motion y la variante manual hay una diferencia de $ 13.462. Mayor es el margen entre un Nissan March Advance Media Tech con caja automática de cuatro marchas($ 289.600) y la manual ($ 264.600), algo que también se replica en la ventas, con 119 y 1.541, respectivamente.
El Toyota Etios tiene dos versiones del hatch con la transmisión automática de cuatro marchas y convertidor de par, siendo la más accesible la de la versión XLS
($ 271.900), mientras que la caja manual de sexta se ofrece en cuatro versiones (XLS,
$ 259.900). El conjunto automático lleva vendidas, hasta septiembre, 1.226 unidades, mientras que las otras cuatro, 4.012.
Es en este segmento donde las automáticas aún no penetraron como en el resto. De los 10 autos más vendidos en septiembre, hay tres que no ofrecen otra variante que la manual: Renault Clio Mio y Sandero, y Chevrolet Classic; mientras que el Volkswagen Gol, líder del mercado, solo ofrece la I-Motion en la Highline.
Pero hay excepciones, como el Ford Fiesta y Peugeot 208 que sí las ofrecen, y se ubican cuarto y décimo en el ránking de Acara. La del óvalo es una Powershift de sexta y la del producto del león, Tiptronic de cuatro. El primero la equipa desde la versión SE, con una diferencia de $ 24.000; mientras que el 208 lo hace solo en la versión Allure. El Fiesta, entre los tres niveles que cuenta con la AT secuencial, vendió 973 unidades frente a 13.729 de las otras cinco versiones. El 208, 84, ante las 14.848 unidades de todo el año.

Otra realidad

En los sedanes medianos, los patentamientos entre ambas son parejos. Un caso es el del Toyota Corolla, que tiene ocho versiones: cuatro manuales de seis marchas y otras cuatro CVT. El primer grupo se adjudicó en lo que va del año 5.605 ventas, mientras que el segundo, 7.656. Lo que se remarcó antes sobre la alta diferencia de precios queda en claro acá, dado que también el margen es de $ 14.000 entre un XLI MT6 y la variante CVT. Ante esta cifra, es raro que sus competidoras no ofrezcan más variantes con esta transmisión: el Ford Focus solo tiene dos de las seis versiones con la Powershift; Renault tiene tres niveles con la CVT y ocho con una manual de sexta (412 vs. 3.060); y Citroën, cuatro manuales y dos automáticas de sexta. Distinto es lo del Volkswagen Vento, con una opción DSG y manual para el nuevo motor de 1.4 litros con turbo, mientras que el 2.0 TSI mantiene la transmisión "convencional".
Entre los SUVs compactos, el desinterés por la caja automática es notorio: Ford cuenta con 10 versiones del Ecosport, y solo en la tope de gama Titanium ofrece la Powershit de sexta. Sin embargo, más llamativo es el precio: $ 415.100, un poco más cara que la misma con caja manual
($ 413.000). Así se explica semejante diferencia de patentamientos, con 14.529 para la segunda y 694 para la primera. Chevrolet con el Tracker ofrece solo dos cajas para el mismo número de versiones, patentando 4.456 de la manual, y 3.143 de la automática. Entre los crossovers que llegaron hace poco al mercado y "roban" algunas ventas de este segmento, el caso de Honda es particular, dado que no ofrece caja manual en ninguna de las tres versiones en que se vende el HR-V en la Argentina (todas son CVT); mientras que el Peugeot 2008 solo vendió 371 unidades entre las dos versiones con la Tiptronic de cuatro velocidades, y 4.071 de los cuatro niveles que poseen una manual.
Si hay un segmento en que se notó una migración del tipo de cliente es en el de las pick ups medianas. Pasaron de ser elegidas solo por quienes trabajan en actividades agropecuarias e industriales o buscaban un todoterreno a ser adoptadas por clientes que viven en la ciudad y quizás nunca pisen otro suelo que no sea el asfalto. Entonces, no es raro encontrar que el 23,5% de los patentamientos de la Toyota Hilux corresponda a las versiones con cajas automáticas (5.300 de las 22.499 del total en lo que va del año); 27,6% en las de Amarok (3.955 de las 14.348); y 39% de las Ranger tomando el número correspondiente al rediseño que llegó a los concesionarios en marzo (2.573 de las 9.161 totales). A esto ayuda que la cantidad de versiones con solo dos pedales es pareja ante la de tres, lo que significa que se estuvo atento a lo que demandaban los nuevos clientes de estos vehículos.
//Lucas Amestoy

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