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Todos los rostros del candidato presidencial "radical"

Probablemente los principales asuntos que están en juego en las próximas presidenciales serán la continuidad de las reformas de este gobierno, la profundidad y velocidad de los cambios, y la necesidad del diálogo y los consensos para avanzar. El ex presidente Sebastián Piñera, a quien se lo conoce de sobra en el ejercicio del poder, ha explicitado en varias ocasiones que, de ganar, deberá "entrar a picar". Con el candidato de mayor respaldo ciudadano del oficialismo, sin embargo, no resulta evidente su postura ni tampoco su posición exacta en el tablero político. En ocasiones, el senador Alejandro Guillier parece mostrarse como un reformista moderado y, en otras, como un partidario de la retroexcavadora que tanto daño ha hecho a la centroizquierda en este período.
Sus dichos esta semana contra los grupos económicos -"están bloqueando el desarrollo económico del país", señaló-, hacen aumentar la confusión sobre su perfil político. ¿Quién es efectivamente el candidato del Partido Radical o, más bien, quién quiere demostrar ser para llegar a La Moneda?
Quienes lo conocen desde sus tiempos de periodista en los 90 siempre señalan que Guillier no es en ningún caso un revolucionario. Antes de que la competencia con el ex presidente Ricardo Lagos se volviera evidente, incluso en el radicalismo se explicaba que el senador era, en el fondo, un laguista. Partidario de los cambios y consciente de la necesidad de las reformas, pero dialogadas y paulatinas, se lo describía finalmente como un clásico socialdemócrata que no reniega del mercado y de sus beneficios.
En enero pasado, Guillier revindicaba la política de los acuerdos. "Creo que con la derecha hay que llegar a acuerdos. Hay materias como la reforma previsional, ordenar la reforma educacional, que son acuerdos nacionales que deben ser muy profundos. Hay que meter cirugía mayor, pero eso requiere acuerdos. Y lo mismo en la salud", señaló al diario La Tercera.
El senador agregaba: "La política democrática siempre es construir acuerdos, construir consensos. Con una característica: que hay momentos en la historia muy singulares. El año 90 fue un momento de ruptura, y hoy día creo que también es un momento de ruptura y hay que mirar horizontes de acuerdos para 45 años más, como lo hicimos en el 90".
Guillier, en enero pasado, se mostraba contrario a la retroexcavadora: "Yo conversé alguna vez con el ex ministro Rodrigo Peñailillo y le dije: '¿No vas muy rápido?'. Y me dijo 'No, es que tenemos cuatro años'. Pero yo creo que estas cosas requieren más construcción. La reforma a la educación, por ejemplo, no consiste en sacar un conjunto de leyes, porque después viene otro gobierno y te las echa para atrás".
Hace algunas semanas, incluso, el candidato volvió a defender el diálogo político en entrevista con The Guardian: "Sí, soy popular porque desde hace 25 años, yo estaba en la televisión y la radio, llegando a los hogares y lugares de trabajo de los chilenos (...) Pero estoy tan distante de la administración Trump como por parte del gobierno de Venezuela. Para mí es importante construir un consenso".
Sin embargo, en sus recientes declaraciones y en el libro "De cara al país, conversaciones con Raúl Sohr", el senador Guillier muestra un rostro menos moderado y en ese texto, en varias oportunidades se refiere a los empresarios, los grupos económicos y el sector privado.
"Robar, para los grandes grupos económicos, es un gran negocio. La sanción real y efectiva que tienen es de una debilidad tal que llega a ser indignante porque no los obligan a devolver todo lo que obtuvieron ilegalmente, como sí ocurre en otros países".
"La codicia del gran empresariado está destruyendo el sistema y golpeando a las pymes".
"Si entras a una casa que no está habitada y te robas el refrigerador o el televisor, la sociedad te percibe como alguien peligroso, incluso más que los banqueros cuando te saquean con la tasa de interés o las farmacias cuando te engañan con los precios".
"En Chile ni siquiera hay libre mercado: hay colusión. ¿De qué mercado estamos hablando?".
"Para lo que estoy preparándome es simplemente para que los grandes empresarios no me presionen como lo hicieron con (Michelle) Bachelet".
De acuerdo a la Adimark, el senador obtiene un 23% de respaldo, frente al 27% de Piñera, manteniéndose la diferencia de cuatro puntos respecto de la anterior medición. Hace dos meses, sin embargo, en la misma encuesta el periodista había superado por un punto al empresario, con 28% contra un 27%. Habiendo perdido la ventaja y lejos de tratar de encantar al electorado de centro que quedaría huérfano ante una eventual -y ahora confirmada- bajada de Lagos, Guillier parece cuidar su lado izquierdo ante la arremetida del Frente Amplio.
Desde la irrupción de Beatriz Sánchez como postulante de Red Democrática y el Movimiento Autonomista -que ha debutado con un nada despreciable 2% en la última Adimark de esta semana-, Guillier parece menos socialdemócrata y más izquierdista. No es claro que su comportamiento sea fruto de una estrategia política o precisamente por una falta de ella, pero coincide con la pérdida de adhesión en aquellos sectores. De acuerdo a la Adimark, el senador en el mes de marzo bajó 5% entre quienes se definen de izquierda, llegando a un 42%.

Demócrata cristianos dudan de ir a primarias

Tras la bajada de Lagos de la carrera presidencial, la líder de la Democracia Cristiana (DC) y candidata de la agrupación, Carolina Goic, aseguró que "se hace muy difícil" la realización de una primaria con dos candidatos en este nuevo escenario donde no nos hemos sentado a discutir los temas de fondo y que requiere ciertos equilibrios para competir todos".
"Entonces ése es un tema que vamos a conversar nosotros al interior de la Democracia Cristiana", explicó.
Goic dijo que la DC definirá el 29 de abril en una junta del partido si participará en una primaria o competirá de manera directa en los comicios de noviembre.
La abanderada de la DC espera que en las negociaciones no solamente se discutan nuevos nombres, sino también que los partidos de la centroizquierda sean capaces de discutir los problemas de fondo que afectan al bloque político, "y qué coalición somos capaces de construir".
Consultada sobre un posible diálogo con el Partido Por la Democracia (PPD), Goic no dudó en responder y de forma clara dijo "por supuesto". (Estoy) "muy abierta a conversar de los temas de fondo, el desafío que tenemos dentro del mundo de la centroizquierda de ofrecer el mejor gobierno al país", comentó.
Analizando el panorama político sin la figura de Lagos, la parlamentaria advirtió estar observando "por un lado una izquierdización", y "por otro lado a Piñera (precandidato presidencial de Chile Vamos) cada vez más a la derecha".