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La era Spotify salva a la industria de la música

Por primera vez en la historia, el streaming es la principal fuente de ingresos de las discográficas. Con 176 millones de abonados y el reto de lograr la rentabilidad

por  EXPANSIÓN

España
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Mucho poder. Spotify domina el mercado de la música en streaming

Mucho poder. Spotify domina el mercado de la música en streaming

La música se escucha en streaming. Las cifras de negocio de la industria musical constatan el calado de la revolución de la era Spotify, que transformó los hábitos de consumo de música y se erigió como la tabla de salvación de la industria discográfica, una de las primeras en sufrir el impacto de la digitalización. Si hace una década sorprendía la propuesta de pagar una tarifa mensual para poder escuchar música por Internet sin necesidad de descargarla y, consecuentemente, sin ser propietario de ella, en la actualidad más de 176 millones de consumidores están abonados a servicios como Spotify, Apple Music o Deezer.

Después de una travesía del desierto que duró quince años, la industria musical encadena ya tres ejercicios al alza, según se desprende del informe anual que publicó recientemente Ifpi, la patronal mundial de las discográficas. El año pasado, el sector aumentó sus ingresos un 8,1%, uno de los porcentajes más altos de los últimos veinte años. Eso sí, no se puede olvidar que el mercado sigue lejos del récord de 1999. El negocio del año pasado, 17.300 millones de dólares, es un 68% de lo que movió la industria de la música grabada en su mejor año.

El renacer del sector no se entiende sin el boom del streaming, un negocio que el año pasado creció un 41%. La adopción por parte de los consumidores de plataformas como Spotify o Apple Music explica por qué los ingresos digitales ya suponen más de la mitad (concretamente, el 54%) del negocio musical. Por primera vez en la historia, el streaming es la primera fuente de ingresos de la industria, puesto que supone el 38% (u$s 6600 millones) del negocio mundial que contabiliza Ifpi. Definitivamente, el streaming arrinconó a las descargas, un negocio que cayó un 20% en 2017.

Detrás de esta revolución se encuentran las plataformas que el año pasado sumaron 64 millones de nuevos abonados, lo que permitió incrementar los ingresos derivados de las suscripciones en un 45,5%.

Spotify, a la cabeza

A la cabeza sigue Spotify, que cuenta con 95 millones de usuarios de su servicio gratuito, financiado con publicidad, y 75 millones de abonados a la versión de pago. La compañía mejoró recientemente las funciones gratuitas de su aplicación para dispositivos móviles convencida de que, a largo plazo, le ayudará a convertir a más consumidores en suscriptores. Según sus cifras, el 60% de los abonados prueban primero la versión gratuita. La plataforma sueca espera tener 96 millones de usuarios abonados a fin de año.

Eso sí, la empresa sigue con pérdidas: el streaming es un buena fuente de ingresos para las discográficas pero a los proveedores no les es fácil ganar dinero. Spotify está en números rojos desde que comenzó a operar hace diez años. No es algo exclusivo, puesto que ninguno de sus competidores ha sido capaz de hacer rentable el negocio.

El año pasado, registró ingresos de u$s 4.800 millones -el 90% proviene de las suscripciones- y pérdidas de u$s 382 millones, generadas tanto por los altos gastos de expansión del negocio como por los royalties que paga a los propietarios de derechos. Spotify mejoró estas condiciones tras duras negociaciones con las discográficas, que han aceptado rebajar sus royalties a cambio de que Spotify sume usuarios de pago a mayor velocidad. En 2017, la plataforma pagaba a los propietarios de derechos 79 centavos de dólar por cada dólar ingresado, frente a los 88 centavos que abonaba en 2015, según el Financial Times.

En el primer trimestre amentó los ingresos un 26% interanual hasta u$s 1343 millones e incrementó su base de usuarios un 30%, hasta 170 millones. Sin embargo, apenas redujo sus pérdidas netas, que pasaron de u$s 204 millones a u$s 199 millones.

Apple, a la zaga

Apple, el otro gran jugador occidental, cuenta con 40 millones de abonados a su servicio Apple Music, mientras que 8 millones de consumidores utilizan la plataforma de manera gratuita en el periodo de prueba. Además, la compañía ha adquirido Shazam, la aplicación para reconocer qué música está sonando, en una operación que podría rondar los u$s 400 millones. Eso sí, Apple tiene suficiente dinero gracias a su negocio de móviles como para sostener el negocio de música.

Mientras, Tencent, accionista de Spotify tras un cruce accionarial, domina el mercado chino. Tencent, que cuenta con más de 700 millones de usuarios de sus servicios de música en su país, está preparando la salida a Bolsa en Estados Unidos de su plataforma de música en streaming, en una operación con la que quiere recaudar entre u4s 3000 y 4000 millones y que podría valorar la compañía en unos u$s 25.000 millones. Spotify, que salió a Bolsa en marzo, tiene actualmente una capitalización en el entorno de los u$s 30.000 millones.

Discográficas

Las cuentas de las discográficas confirman la consolidación de la era del streaming. Universal Music, la mayor compañía del sector, ingresó el año pasado casi u$s 2360 millones, un 33% más, derivados de los ingresos de licenciar su catálogo a las plataformas de streaming, que ya suponen su primera fuente de negocio, puesto que generan un 35% de sus ventas. Según The Wall Street Journal, Vivendi, propietaria de Universal, se plantea sacar la discográfica a Bolsa en una operación que podría valorar Universal en u$s 40.000 millones.

En el caso de Sony Music, el streaming supone ya el 43% de su negocio. En el caso Warner, otra de las grandes del sector, la contribución asciende al 46%, diez puntos más que hace un año.

Según los datos de Promusicae, la patronal discográfica de España, en el país había a finales de 2017 alrededor de 1,5 millones de abonados a diferentes plataformas de música en streaming. Los ingresos por streaming pago ascendieron a u$s 99 millones, mientras que la publicidad de estos servicios generó cerca de u$s 35 millones, y las plataformas de vídeo como YouTube y Vevo unos u$s 28 millones. En total, el mercado discográfico español creció un 8,9% hasta u$s 273,3 millones. El mercado digital supone casi el 68% del total de los ingresos. En el otro extremo, se confirma el renacer de los vinilos, cuyas ventas aumentaron un 46% hasta 700.000 unidades.

El negocio español de la música en 'streaming' está dominado por la sueca Spotify. En 2016, últimas cuentas disponibles en el Registro Mercantil, la plataforma alcanzó unos ingresos en España de u$s 58,5 millones, un 13,5% más que el año anterior

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