La efectividad de la publicidad electoral gratuita en la mira

Sin costos para los partidos y políticos que disputan una elección, la llamada propaganda electoral gratuita le cuesta millones de reales al bolsillo de los contribuyentes. Solo este año, el Fisco calcula que el Estado resigne una recaudación de R$ 839,5 millones en impuestos con las publicidades que se transmiten entre el 19 de agosto y el 24 de octubre.
Esa cifra se descuenta del total de tributos que pagan las empresas de radio y televisión de señal abierta, obligadas a vehiculizar la publicidad. Prevista en el Proyecto de Ley Presupuestaria Anual, la renuncia fiscal se trata como gasto tributario. El horario electoral se presenta a la ciudadanía como un derecho, junto a los fondos como el de Niños y Adolescentes y para los Ancianos que, juntos, recibirán, en 2014, R$ 380 millones en exenciones, amnistías, subsidios y beneficios tributarios y financieros.
Los R$ 839,5 millones de gasto fiscal destinados a costear el horario electoral gratuito de este año representan un aumento de casi 39% en relación a los R$ 604,2 millones que dejaron de ingresar a los cofres públicos en 2010, cuando fueron electos presidente, gobernadores, senadores y diputados. El cálculo no considera la inflación del período.
En 2008, cuando se eligieron intendentes y concejales, las concesionarias autorizadas a explotar los servicios de radiodifusión descontaron, como resarcimiento por la divulgación del horario electoral, R$ 420,3 millones de los impuestos que debían pagar.
El valor de la restitución a las empresas se calcula a partir de una fórmula compleja, cuyo cálculo depende de tablas de precios de mercado que cobran por la exhibición publicitaria. Valores que varían según la audiencia del medio, el horario de exhibición, la región y la época. Las variables se detallan en un decreto de 2012, que reglamenta el tema. Los precios que cobran los medios de comunicación tienen que ser públicos y previamente fijados.
Para algunos especialistas, el valor que se paga para que los electores conozcan a los candidatos y las propuestas no es un problema, pero sí lo es que la sociedad tenga poco acceso y control sobre los valores resarcidos. El investigador del Instituto Brasileño de Economía (Ibre), de la Fundación Getulio Vargas (FGV), José Roberto Afonso, por ejemplo, defiende la importancia de divulgar el coso del horario electoral en las renuncias fiscales. Sugiere que los organismos públicos tienen que comparar con regularidad los resultados alcanzados con la iniciativa.
"Eso debería valer para todos los beneficios fiscales y no solamente para el horario electoral que no es gratuito", dijo el economista, afirmando que no está en contra de la publicidad partidaria. "La justificación de la creación de cada incentivo fiscal debería cotejarse con los resultados, una vez que se conceden los incentivos. En el caso del horario electoral, sabemos que se está transmitiendo en las radios y TVs, pero eso no dispensa una evaluación técnica y transparente (para evaluar los resultados alcanzados)", concluyó el economista.
Asociado con la también economista del Ibre Érica Diniz, Afonso divulgó, en enero pasado, el texto sobre el conjunto de los beneficios fiscales concedidos por el gobierno federal y su impacto en la economía brasileña. En el documento apuntaron que no se puede confundir transparencia fiscal con mera publicidad de los actos y números oficiales. "Además de conocer, es necesario comprender lo que está detrás de las estadísticas, es decir, una explicación oficial sobre el por qué, cuándo y cómo se realizó el gasto. Debería ser posible también, para quien le interesara, repetir ese análisis y formar su propia opinión", agregó Afonso.
A finales de agosto, una consulta del Instituto MDA, a pedido de la Confederación Nacional del Transporte (CNT), constató que un 11,5% de los entrevistados afirmaron que la propaganda electoral tiene alguna influencia sobre sus decisiones. En la última encuesta de intención de voto de MDA, el instituto reveló que 34,4% de los entrevistados nunca asisten al horario electoral. Según el resultado, 32% las ven o escuchan pocas veces en la semana, 18% algunos días y 15% todos los días.
A pesar de los resultados, el coordinador de las encuestas, Marcelo Costa Souza, informó a la Agencia Brasil que el horario electoral gratuito es importante y afecta la decisión del elector. "Principalmente de quienes, inicialmente, estaban indecisos. La propaganda gratuita es además una importante herramienta para la democracia representativa", indicó Costa Souza l
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