Fundador de JBS asume presidencia del grupo con sus hijos en prisión

El fundador del grupo cárnico JBS, José Batista Sobrinho, asumió la presidencia de la multinacional tras la prisión de sus hijos en el marco de un escándalo de corrupción que salpicó directamente al presidente de Brasil, Michel Temer, informó la compañía.

El patriarca del grupo, uno de los mayores productores de alimentos del mundo, tiene ahora el comando de la empresa tras la decisión unánime del consejo de administración, indica un comunicado enviado al mercado.

José Batista Sobrinho que supera los 80 años de edad sustituirá así al anterior presidente, su hijo Wesley, quien fue preso la semana pasada por el supuesto uso de información privilegiada para lucrar en el mercado financiero durante la divulgación de la confesión de varios ejecutivos del grupo, que salpicó a centenares de políticos, entre ellos a Temer.

El hermano de Wesley, Joesley Batista, también está en prisión a pedido de la Fiscalía, que descubrió que los ejecutivos de JBS omitieron información durante su "delación premiada" ante las autoridades, la cual les había otorgado inmunidad a cambio de revelar información sobre la trama de corrupción.

La elección del patriarca del grupo como nuevo presidente contó con el aval de la representante en el consejo de administración del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el banco de fomento del país, que ostenta el 21,32% de los títulos de JBS.

BNDES, el segundo mayor accionista de JBS, ha marcado distancias con la familia Batista en los últimos meses tras los escándalos de corrupción y llegó a pedir la salida de Wesley Batista. Joao Batista Sobrinho fue el primer presidente de JBS, empresa que él mismo creó en 1953, e integra el consejo de administración de la compañía.

"Tengo mucha confianza en el desempeño de nuestros líderes, en todos nuestros gestores y en nuestros 235.000 colaboradores", aseguró el nuevo presidente. Durante su mandato de dos años, la familia quiere preparar al hijo de Wesley, Wesley Batista Filho, de ahora 26 años, para asumir el negocio.

Tras los múltiples escándalos de corrupción que le salpican, JBS se ha visto necesitada de liquidez para saldar deudas y mantenerse en un mercado que le cerró el acceso a créditos.

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