Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

El sector alimentario entra en la era digital

El sector alimentario entra en la era digital

Piense en lo que come casi cada día. Probablemente haya incorporado a su dieta alimentos como yogures, leche, queso, lechuga envasada, fruta cortada, embutido al vacío... y lo ha hecho gracias a la tecnología. La industria alimentaria es una de las más tecnificadas y gracias a ello podemos comer alimentos fuera de temporada, seguros para nuestra salud y que incorporan los nutrientes necesarios, pero ¿cómo se está adaptando este mercado a la era de la digitalización?

Eugenio Fernández, director de la herramienta de gestión agraria Cropti, reconoce que "somos un sector muy tecnificado, pero poco digitalizado". Según Luis Pérez Ballesteros, responsable de Consumer Products en IBM España, nuestro país es una "potencia mundial en la producción de aceite de oliva, vino o cítricos, pero faltan compañías líderes que acompañen a estos productores". Ambos especialistas compartieron una mesa de debate, junto a otros expertos, en el encuentro Transformación digital en el sector agroalimentario organizado por Telefónica Open Future

Avanzar en esta digitalización que reclama el sector es uno de los retos de una industria que ve cómo distribución y producción han iniciado ya este camino sin retorno, pero que aún necesita un empujón en cuanto a fabricación se refiere. La importancia del sector agroalimentario (aporta al PBI un 11%; exporta por valor de más de 26.000 millones de euros; factura 95.000 millones de euros y da empleo a más de 470.000 personas) hace necesaria esta transformación digital, que requerirá de una importante inversión.

Uno de los primeros en detectar esta oportunidad ha sido Campofrío Food Group. Cuando la compañía se planteó reconstruir su fábrica de Burgos, destruida por un incendio en 2014, apostó por una fábrica inteligente, que permite conectar máquinas, dispositivos, sensores y personas en tiempo real. Esta empresa alimentaria seleccionó una solución que ya se ha implementado en los centros de producción de otras compañías como General Motors, Stanley Black & Decker y Daimler Trucks North America. Cisco Connected Factory es una herramienta que permite crear la fábrica 4.0, y gracias a la cual es posible optimizar la eficiencia, la flexibilidad y la agilidad de las operaciones de Campofrío Food Group en España.

La Nueva Bureba es quizá la primera de una serie de fábricas que vendrán en los próximos años. "Tras el gran esfuerzo realizado por nuestros empleados, clientes y partners hemos creado una de las plantas de procesamiento de comida más avanzadas de Europa. Al diseñar nuestra planta Nueva Bureba con la conectividad en el centro, confiamos en tener un modelo de fábrica 4.0 que nos ayudará a seguir manteniendo la excelencia en innovación, precios altamente competitivos y rápidos plazos de comercialización", asegura Javier Álvarez, chief information officer de Campofrío Food Group.

Otras herramientas como el big data o la utilización de robots ya están cambiando el tradicional modelo de negocio de la industrial alimentaria. El análisis de los datos mejorará la producción, incluso permitirá la personalización de los productos.

Gracias a ello, Tetra Pak ya conoce dónde han sido fabricados todos sus envases, el uso que se ha dado de ellos y en qué balda de qué supermercado puede encontrarlos el consumidor. Mercadona sabe dónde se han vendido los alimentos frescos que oferta y reduce con ello los desperdicios que genera cada establecimiento. Y Amazon puede hacer el envío de la compra de sus usuarios si éstos le dicen la frecuencia con la que necesitan determinados productos. Además, la utilización de robots de última generación en las fábricas 4.0 también está cambiando el sector. Controlan la temperatura en las fábricas; reduce las horas de exposición a la luz artificial; elimina el riesgo de que cualquier bacteria entre en contacto con los alimentos ya que se reduce su manipulación... Éstos son sólo algunos ejemplos de lo que la industria alimentaria puede hacer por nosotros si apuesta por la digitalización de sus fábricas.

Además, ya se prueba la utilización de drones que fumigan explotaciones agrarias y que hacen que los campos sean más rentables y seguros o de smartphones y tabletas que envían órdenes de riego sólo cuando es necesario, algo que permite un considerable ahorro de agua. Esta sostenibilidad de la industria es otra de las exigencias a las que tendrá que enfrentarse en los próximos años. Los consumidores ya piden información de dónde vienen los alimentos, las calorías que tienen o los conservantes que se utilizan en su elaboración. En un futuro no muy lejano también querrán saber el impacto que su elaboración tiene en el medio ambiente o qué fertilizantes se usaron en los campos de cultivo de donde proceden.

Análisis de los datos

La implantación de herramientas digitales en la industria tiene un impacto de hasta un 20% de ahorro de costes. Podría ascender al 50% si se pusieran en marcha todos los avances disponibles, según McKinsey.

La gestión del rendimiento digital combinada con la robótica avanzada y la automatización de los vehículos guiados mejoraría la productividad en un 50%.

Más notas de tu interés

Comentarios1
Jorge Ignacio Andreotti
Jorge Ignacio Andreotti 11/04/2017 03:37:16

Esto parece un gran avance en cuanto a la calidad de lo que se come y a saber que se come. Habría que hacer un análisis más profundo para saber que beneficio traerá el mayor uso de conservantes sobre la salud y como afectará a la desocupación humana.