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El BCE deja en 0% los tipos de interés y mantiene su programa de estímulo

Seguirá comprando deuda a razón de 80.000 millones de euros al mes hasta finales de marzo de 2017. Y luego reducirá esas compras a 60.000 millones de euros hasta diciembre "o hasta una fecha posterior".

Mario Draghi, titular del BCE

Mario Draghi, titular del BCE

Tipos de interés al 0%, facilidad de depósito al -0,4% y compras de deuda de 80.000 millones de euros. Tal y como se esperaba, nada cambia en la primera reunión del año del BCE pese a que la sombra de la deflación queda ya en segundo plano.

La división interna dentro de la institución monetaria y la presión de Alemania se erigen como protagonistas de esta primera reunión del año, que coincide con la número 1.001 del consejo del Banco Central Europeo (BCE).

Los tipos seguirán en el 0%

De momento, tal y como se esperaba, el consejo de Gobierno del BCE que celebra hoy su reunión 1.001 no ha modificado su hoja de ruta. Esto significa que el precio del dinero continuará en el 0% y la facilidad de depósito en el -0,4%. Además, según las tres cuartas partes de los expertos consultados por Bloomberg podría no haber ningún cambio en la política monetaria del BCE hasta la reunión del 7 de septiembre.

Del mismo modo, el principal organismo monetario europeo ha confirmado que seguirá bombeando dinero en la zona euro a razón de 80.000 millones de euros al mes hasta finales de marzo de 2017, para luego reducir la cuantía a 60.000 millones hasta el mes de diciembre "o hasta una fecha posterior si fuera necesario y, en todo caso, hasta que el Consejo de Gobierno observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con su objetivo de inflación", según indica el comunicado del propio BCE.

Al no mover ficha, Mario Draghi, el presidente del BCE, espera también a ver cómo evoluciona la política monetaria de la Reserva Federal con Donald Trump como presidente de los Estados Unidos. Todo apunta a que los planes de Trump podrían acelerar el crecimiento económico y llevar a la Fed a subir los tipos a un ritmo más rápido de lo inicialmente previsto. De hecho, Janet Yellen pronosticó ayer que subirán los tipos de interés "unas pocas veces al año hasta finales de 2019", algo que no sorprendió a los mercados.

División interna

Desde que el organismo monetario moviera ficha en diciembre han aumentado las voces en contra. El BCE prorrogó en su última cita sus compras de deuda nueve meses más, desde marzo hasta diciembre de 2017, aunque a partir de abril se reducirá la cuantía de estas compras mensuales desde los 80.000 millones hasta los 60.000 millones.

Sin embargo, las actas de esta reunión que vieron la luz la semana pasada, evidenciaron la división en el seno del BCE precisamente por esa recalibración del QE que llevó a cabo en diciembre. "Algunos miembros" se opusieron a las dos propuestas, indican dichas actas cuando el objetivo que una vez más perseguía la principal institución monetaria de la zona euro era el de conseguir la estabilidad de precios, es decir, una tasa de inflación cercana pero por debajo al 2% a medio plazo.

La presión de la inflación

Y ahí entra en escena la otra gran cuestión que se debatía hoy, la inflación. El repunte de los precios (la inflación de la eurozona se disparó en diciembre al 1,1% desde el 0,6% anterior y tocó su nivel más alto desde 2013) aviva el debate sobre la conveniencia de las inyecciones de dinero que lleva a cabo el BCE.

Esta cuestión se recrudece especialmente de la mano de Alemania, uno de los países más críticos con Mario Draghi, el presidente del BCE, por su política de 'tipos cero' que les hace perder poder adquisitivo y más este año en el que se celebran elecciones en la mayor economía de la eurozona. A comienzos de año, cuando su inflación alcanzó el 1,7%, Alemania trasladó públicamente nuevas presiones al organismo monetario para que acabe con su política expansiva.

La siguiente cita del BCE será el 9 de marzo.