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Bruselas abandona el proyecto para limitar el roaming libre en la UE

Los europeos que viajen a otros países del bloque no pagarán gastos adicionales por el uso de la itinerancia de datos a partir de junio de 2017. Quejas de las operadoras

Bruselas quiere que las operadoras de telecomunicaciones ofrezcan a los clientes residentes y a aquellos que tengan vínculos significativos con uno de los países de la Unión Europea (UE), la posibilidad de llamar y navegar sin costos adicionales por roaming desde otros estados del bloque. El Ejecutivo europeo anunció ayer que pretende evitar abusos en la aplicación de una nueva normativa con la que pretendía acabar con los sobrecostos por roaming entre países de la UE a partir del 15 de junio de 2017.
La Comisión europea trata de cumplir dos promesas. La que realizó a los ciudadanos, de que los costos adicionales por llamar y navegar desde el extranjero lleguen a su fin. Y la que hizo a las operadoras, de que establecería cláusulas para evitar que un ciudadano residente en un país se suscriba a los servicios de una operadora más barata de otro Estado distinto, lo que considera un abuso.
De ese modo, Bruselas rectificó la idea que había lanzado a principios de mes, cuando propuso limitar la gratuidad de estos servicios de itinerancia a 90 días por año, una medida que recibió fuertes críticas de la opinión pública, y que el propio presidente, Jean-Claude Juncker, paralizó personalmente. Ahora Bruselas se decanta por aplicar el principio de residencia y el concepto de "vínculos estables" para que un cliente pueda disponer de roaming sin sobrecosto.
Si se mantiene la nueva idea, en la práctica supondrá que una operadora española estará obligada a no cobrar roaming a todo aquel cliente que sea residente en España o mantenga esos "vínculos estables" con el país. Según la Comisión, este concepto incluye a trabajadores que viven en un país y trabajan en otro -—yendo y volviendo en el día-—, expatriados que viajan frecuentemente a su país de origen o estudiantes de Erasmus.
Andrus Ansip, vicepresidente de la Comisión, y el comisario de asuntos digitales, Günter Oettinger, explicaron ayer a la prensa la marcha de la discusiones. La institución aprobará la propuesta definitiva el 15 de diciembre, tras consultar con los reguladores, los Estados Miembros y las operadoras.
No obstante, las operadoras podrán aplicar costos adicionales en el caso de que detecten uso abusivo. Lo que cambia con la nueva propuesta es la definición de "abuso". Si a principios de mes la Comisión definía ese concepto como usar el teléfono fuera del país de origen durante más de 90 días al año o 30 días consecutivos, ahora establece otros criterios basados en la relación del cliente con el país de la operadora. En el listado del Ejecutivo europeo figura el consumo doméstico insignificante respecto al consumo en modo itinerancia, larga inactividad de una tarjeta SIM asociada a un uso principalmente en modo roaming, y suscripción y subsiguiente uso de múltiples tarjetas SIM por el mismo usuario mientras está en el extranjero.
En ese caso, los operadores tendrán que advertir a sus usuarios que pagarán un costo adicional. Según la propuesta de la Comisión, sería de 4 céntimos el minuto por llamadas, un céntimo por SMS y 0,0085 euros por mega de navegación online.
Según las compañías del sector, la propuesta de la Comisión no tiene en cuenta los costos que les significa ofrecer este servicio y aseguran que podrían tener que subir el precio de las tarifas de los clientes locales. Según esta tesis, en casos como el español, con un fuerte volumen de turistas, existe el riesgo de que los usuarios nacionales tengan que subvencionar a través de tarifas más altas el roaming gratis de los extranjeros.