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Una casa icónica en medio de Ipanema

La estrategia de marketing de los patrocinantes de los Juegos no se limita a su presencia en las instalaciones deportivas o el anuncios publicitarios. Omega, el cronometrador oficial de los Juegos, abrió una casa frente a las playas de Ipanema en el que el lujo y la elegancia se conjugan en un ambiente confortable para recibir a personalidades del mundo deportivo, la cultura y el ambiente artístico durante el evento, incluyendo a Buzz Aldrin, el mítico astronauta estadounidense que llevaba puesto un reloj de la marca cuando viajó en el Apollo 11 y se convirtió en el segundo hombre en pisar la luna.
La compañía suiza, que marca los tiempos de los atletas en la cita olímpica desde 1932, invirtió cerca de u$s 900.000 para reformar la Casa de la Cultura Laura Alvim y transformarla en un punto de encuentro de Río 2016 que dejará como legado para la ciudad. Con salones temáticos decorados con los diferentes relojes de la marca y los cronómetros utilizados para las pruebas olímpicas a lo largo de su historia, en el Omega House hay espacios dedicados también a la exploración espacial, a los océanos, a la mujer y a la innovación, entre otros.