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La tecnología sumerge al mundo en los Juegos

Las transmisiones en HD y realidad virtual, el uso de drones y el despliegue en las redes sociales convierten a Río 2016 en una experiencia atrapante para el espectador. Nuevas herramientas que ayudan a mejorar las marcas.

Cada cuatro años, los Juegos Olímpicos exhiben ante la sociedad una muestra de la evolución humana en la que la tecnología cumple un papel esencial, tanto para el desarrollo del atleta como para una visualización cada vez más íntima del deporte por parte del espectador. Y Río 2016 es una muestra fehaciente de ello.
Para quien está en la tribuna o para los 5000 millones de personas que lo siguen por televisión en el mundo entero, su acercamiento a estos JJ.OO. ya no consiste sólo en seguir a la distancia el desempeño de un deportista. Se trata también de observar lo que el mismo competidor o el árbitro percibe, de informarse al instante sobre todo lo que rodea a la prueba y hasta de sentir las sensaciones de pelear por una medalla. Realidad virtual, GPS, rayos láser, reproducción de video al instante, monitoreos de pulsaciones, drones, cámaras móviles, pantallas hasta en el fondo de las piletas… Los avances tecnológicos se han desplegado en Río para convertir a los Juegos en una experiencia cada vez más atrapante con un foco puesto en el público y otro en los atletas.
Y en ese aspecto, la transmisión televisiva cuenta con uno de los cambios más impactantes. Por primera vez, la Olympic Broadcasting Services (OBS), brazo del Comité Olímpico Internacional responsable por la televisación de los Juegos, transmitió el jueves pasado imágenes de alta definición de la ceremonia de apertura en realidad virtual. Un hecho que desde entonces repite a diario con alguna de las pruebas más relevantes y que se puede apreciar en los Estados Unidos a través de los anteojos VR lanzados al mercado por el grupo coreano Samsung.
La acción es aprovechada directamente por la cadena NBC, cuya dueña Comcast pagó 12.000 millones de dólares por los derechos de televisación de los JJ.OO. hasta 2032 y le quiere sacar el mayor rédito posible. De hecho, intentó influir sin éxito en un cambio de orden en el desfile de las delegaciones en la propia fiesta inaugural para que el paso de EE.UU. coincidiera con el horario de mayor encendido. Por ello optó por pasar las imágenes una hora en diferido y mantener contentos a los anunciantes que se vuelcan masivamente a un evento que en Londres 2012 convocó en su país a 219 millones de televidentes. La atracción es tan grande que cuatro meses antes del inicio de los Juegos ya había recolectado u$s 1000 millones en la publicidad para Río 2016 y la cifra sigue creciendo.
Lograr la calidad de imagen necesaria que requiere una transmisión de alta definición de vanguardia obligó también a un esfuerzo en materia de iluminación. La encargada de esa tarea fue la empresa Current, de General Electric, que tuvo el desafío de iluminar los estadios como el velódromo, que representó el mayor desafío porque toda la pista es inclinada, y el Maracaná, con exigencias mayores a los implementadas para el reciente Mundial de Fútbol por la FIFA. Lanna Caram, responsable del diseño de la iluminación, señaló en diálogo con El Cronista, que "como el evento es transmitido a miles de millones de personas, tuvimos que estudiar requisitos técnicos para los niveles de iluminación, que son 3 o 4 veces más altos que los de un estadio y competencia normal. La luz debe ser uniforme para una cámara HD o 4K, sin sombras. Tiene que ser percibida como una luz de día, que no interfiera con los atletas". Además de la iluminación con lámparas LED, la mayor novedad es un dispositivo flicker-free, que elimina el parpadeo de las luminarias, lo que mejora la visibilidad de las imágenes en cámara lenta, al desaparecer el efecto borroso de las luces convencionales.
Las imágenes también podrán ser seguidas en los estadios al instante con información adicional que permitirá sumergirse en la prueba. Inclusive en la Lagoa Rodrigo de Freitas, donde gracias a un sistema de Omega, cronometrador oficial de las pruebas, y dispositivos GPS ubicados en cada embarcación, se podrán ver datos como velocidad y dirección de cada participante. Además, el Olympic Video Player (OVP) implementado por Atos, ofrecerá a los espectadores de los eventos deportivos en vivo, resultados en tiempo real, estadísticas, biografías y conversaciones en redes sociales, las cuales jugarán un papel relevante en el megaevento. De hecho, NBC llegó a un acuerdo con Snapchat para transmitir a través de esa red los momentos más importantes del día. Las imágenes también se podrán seguir a través de Facebook, Twitter e Instagram en una apuesta por captar audiencias jóvenes, luego de advertir que el promedio de edad de los seguidores de los últimos Juegos fue de 48 años.
Pese a todo, el uso de las redes sociales tendrá fuertes restricciones, principalmente para periodistas y deportistas, que serán vigilados por el Comité Olímpico Internacional (COI) para resguardar los derechos de imagen de la competencia y de los propios atletas.
Pero la tecnología no sólo jugará un papel relevante en la transmisión de los Juegos. La superación de marcas encuentra una relación directa con la innovación y la aplicación de herramientas que contribuyen a mejorar el rendimiento de un atleta, a partir de la optimización del entrenamiento, movimientos, alimentación y hábitos de vida. Y en esta ocasión, el aporte llegará de diferentes maneras. Por un lado, a través de la lectura que los entrenadores pueden hacer en tiempo real de las condiciones físicas y el ritmo cardíaco de los atletas gracias a tecnología conectada por Bluetooth. Y por el otro, con el seguimiento milimétrico del desempeño en diversas disciplinas. Para el caso del atletismo, los sensores en los tacos que permiten detectar con alta precisión las salidas en falso, la pistola electrónica de partida, las cámaras de alta velocidad y el cronometraje de precisión aportados por Omega son vitales para el mejor desempeño. Lo mismo que para la arquería resultará el nuevo sistema de detección de blancos, que mide electrónicamente la puntuación, o para las competencias de tiro la incorporación de tecnología laser que brindará precisión milimétrica a lo hora de marcar puntos.
En la natación, la tecnología llega a los competidores de 800 metros y 1500 metros con la utilización de pantallas en el fondo de cada carril de la pileta para que puedan observar en qué vuelta se encuentran sin distraerse con el conteo. Pero para un deportista de elite como Michael Phelps ofrece un valor agregado de la mano de la automotriz alemana BMW. Se trata de la denominada solución de "luz trasera", que a través del montaje de luces LED en las muñecas, los hombros, las caderas, rodillas, tobillos y hasta los dedos de los pies, permiten iluminar el camino del máximo medallista olímpico bajo el agua, ofreciendo a su entrenador medir la totalidad de los movimientos. Una muestra más de que la tecnología será la gran estrella de Río 2016.