Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
DÓLAR
/
MERVAL

Este año más atletas que nunca recurrieron a las donaciones para llegar a los Juegos Olímpicos

La competencia genera miles de millones de dólares en entradas, auspicios y derechos de TV, pero los deportistas reciben muy poco y no les alcanza para solventar la carrera

Este año más atletas que nunca recurrieron a las donaciones para llegar a los Juegos Olímpicos

Cuando el nadador olímpico Anthony Ervin ganó una medalla de oro como parte del equipo masculino estadounidense de relevos de estilo libre que ayudó a Michael Phelps a obtener su medalla de oro número 20 en Rio 2016, alcanzó el récord por el período más largo entre medallas. Pero no lo hubiese logrado sin los cientos de personas que ayudaron a financiar su viaje. Este año, más atletas olímpicos que nunca han recurrido al crowdfunding o financiamiento colectivo para llegar a los Juegos. Sitios como Dreamfuel ayudan a solucionar un dilema conocido: la competencia genera miles de millones de dólares en entradas, patrocinios y derechos de transmisión, pero los atletas ven una parte muy pequeña de ellos. Si bien no hay estudios amplios, las encuestas indican que los primeros diez contendientes ganan menos de u$s 16.000 al año.


Una investigación reciente de The Washington Post, que releva Bloomberg, informó que "la mayoría de los atletas olímpicos no obtienen lo suficiente con su deporte para ganarse la vida". "Nos dimos cuenta de que hay un gigantesco problema de recaudación de fondos en el deporte en el nivel juvenil y también una gran necesidad de ingresos para prácticamente todos los deportistas de elite salvo para un 1%", dice la fundadora de Dreamfuel, Emily White. "Por eso han acudido a nosotros en masa".


Para White, Dreamfuel fue la fusión de sus dos pasiones: los deportes acuáticos y el rock. Hija y nieta de entrenadores de natación, fue campeona estatal en la secundaria, hasta que se convirtió en manager. Una década después se topó con Ervin, un nadador que en 2000 había ganado un oro olímpico a los 19 años. Después abandonó el deporte durante diez años para reaparecer en 2012, cuando otra vez formó parte del equipo olímpico. Ella quedó sorprendida al enterarse de que Ervin estaba quebrado pese a su popularidad. Pero recordó cómo una ex clienta, la vocalista de The Dresden Dolls, había captado más de u$s 1 millón en el sitio de crowdfunding Kickstarter para financiar un álbum solista y una gira.

Le sugirió a Ervin que lo probara. Erwin respondió: "¿Qué es Kickstarter?" White se dio cuenta de que la mayoría de los deportistas nunca habían oído hablar del crowdfunding. Y estas empresas no sabían muy bien qué hacer con los atletas. Cuando White y Ervin se comunicaron con los fundadores de Kickstarter para proponer una campaña para llevar a Ervin a la Copa del Mundo, fueron rechazados. Se propusieron entonces hacerla por su cuenta. Al final, recaudaron más dinero del que habían pedido y Ervin volvió del circuito de la Copa del Mundo con 16 medallas, nueve de oro. De ese esfuerzo nació Dreamfuel, cuyos atletas incluyen hoy a Chad Ho de Sudáfrica, Erik Risolvato de Puerto Rico, Hafsatu Kamara de Sierra Leona, Azad Al-Barazi de Siria y Kelsey Campbell de los EE.UU.