CORONAVIRUS

Todas las empresas argentinas dieron una mano ante a la pandemia: qué hicieron para ayudar

Ante el avance de la pandemia, las empresas argentinas tuvieron que cambiar y acelerar en sus programas de Sustentabilidad y RSE. Medioambiente, comunidad y empleados, el foco de sus acciones en 2021.

El desarrollo sostenible es una aspiración compartida por países, organizaciones no gubernamentales y entidades supranacionales. Aproximarse a ese objetivo requiere de una serie de medidas que implican un esfuerzo mancomunado de la sociedad civil y el Estado y, paradójicamente, los progresos en materia de concientización muchas veces responden a hitos no deseables, como la pandemia que enfrenta hoy la humanidad.

Pese a la crisis actual, las compañías aseguran que los programas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y las políticas de sustentabilidad no sólo no fueron postergadas, sino que la emergencia sanitaria las actualizó y las puso en la agenda de prioridades. No están reducidas a cuestiones ambientales, ya que la recuperación de las economías, el fomento de una mejor calidad de vida y la reconstrucción de los daños del entramado social también son medidas que apuntan a la protección del entorno y, por ende, del futuro.

Heterogeneidad

María José Murcia es profesora del IAE Business School, Universidad Austral. Licenciada en Economía por la Universidad de Buenos Aires (UBA), MBA del IAE Business School y PhD in Sustainable Business Management por la Universidad de British Columbia, comparte una visión integral: afirma que, en este particular escenario, cada región exhibe necesidades diferentes en materia de políticas de sustentabilidad.

"América latina es la región más golpeada por el virus, a partir de la conjugación de altos niveles de pobreza y máxima desigualdad (exacerbados por la crisis); junto con la informalidad laboral, el hacinamiento y la falta de estructura sanitaria, dejan como saldo una crisis social gravísima", describe. "Por tanto, son los aspectos económicos y sociales de la sustentabilidad los que toman la delantera en materia de prioridades en este contexto de pandemia, dejando en un segundo plano los medioambientales", añade.

Murcia insiste en que los esfuerzos, tanto del sector privado como del sector público, se están enfocando en tratar de sostener "con lógicas serias dificultades" la seguridad laboral y alimentaria de la población.

De todas formas, en la mayoría de los casos, las firmas han decidido mantener las iniciativas asociadas a la concientización, sensibilización y contribución al cuidado del ambiente, al tiempo que han agregado otras tendientes a ayudar a las comunidades a amortiguar el golpe en la economía a nivel nacional, provincial, regional y comunitario.

Cambio cultural

"Volkswagen Group está viviendo una de las transformaciones culturales más grandes de su historia, y en ella la sustentabilidad es un pilar fundamental", asevera Silvina Echevarría, HR Corporate Manager & Sustainability de la firma.

En el marco de la estrategia denominada "Transform Together" el grupo trabaja "en el camino del cero impacto", espíritu de la iniciativa que llamó "Go To Zero", con objetivos tanto cuantitativos como cualitativos para tener efectos en términos sociales, económicos y ambientales. El programa contempla la integración de energías renovables, la compensación adicional de CO2 y la eficiencia de recursos, pero también acciones que propendan a la diversidad y a la inclusión, así como el empoderamiento de las mujeres.

La emergencia sanitaria inspiró más acciones sociales, dice Echevarria. "A raíz de la pandemia, surgieron nuevos proyectos en apoyo a la comunidad gracias a distintas alianzas solidarias que tenían como objetivo colaborar con quienes más lo necesitaban", describe.

Para Renault Argentina, el futuro que plantea el concepto de sustentabilidad está asociado a buscar la eficiencia de la emisión y del consumo de combustibles, así como las tecnologías que faciliten la conducción para tener autos más seguros. "En cuanto a tendencias de movilidad, Renault ve el futuro de los vehículos como eléctricos, autónomos y conectados, tres características de la mayor transformación del vehículo en los últimos 100 años", define Ethel Zulli, gerente de Sustentabilidad de Renault Argentina.

"Las dimensiones en las que trabajamos se relacionan con la inclusión y el impacto ambiental, en los ejes de educación, diversidad, negocios inclusivos, seguridad vial y cuidado del ambiente", subraya Zulli.

En el marco de la pandemia, la automotriz brindó soluciones de movilidad para asistir a organizaciones en tareas de asistencia sanitaria, entre otras actividades tendientes a beneficiar a su personal y a la comunidad de influencia.

Consumo masivo

"La lucha contra el Covid-19 intensificó dos grandes amenazas a nivel mundial: los efectos del cambio climático y la desigualdad social", opina Karen Vizental, vicepresidenta de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad Latinoamérica de Unilever. "Es por esto -añade- que hoy, más que nunca, debemos redoblar los esfuerzos para construir una sociedad que ayude a mejorar los medios de vida, acepte la diversidad, nutra el talento y ofrezca oportunidades para todos".

La multinacional anunció recientemente compromisos para luchar contra el cambio climático, proteger y regenerar la naturaleza, y conservar los recursos naturales para las generaciones futuras. "Nuestras categorías se sumaron con planes concretos", dice Vizental. E ilustra: "A través de la estrategia Futuro Limpio, reemplazaremos los ingredientes derivados de combustibles fósiles de nuestros productos de cuidado del hogar por fuentes de carbono renovables o recicladas para 2030". "Con Alimentos del Futuro -continúa-, buscamos apoyar un sistema más justo, saludable y sostenible".

Este año, Unilever asumió a nivel global una serie de compromisos y acciones para "contribuir al desarrollo de una sociedad más equitativa e inclusiva", lo que contempla promover el crecimiento de las Pymes que integran su cadena de valor, generar oportunidades a través de la inclusión y capacitar a las personas para el futuro del trabajo.

Desde la plataforma 100+ Sustentabilidad, Cervecería y Maltería Quilmes trabaja en objetivos medibles y auditables hacia 2025, en áreas específicas como acción por el clima, packaging circular, agua, cadena de valor y agricultura sustentable, consumo responsable e impacto social. "Estas metas tienen relación directa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y desde ellas realizamos programas concretos enfocados en el impacto positivo en las comunidades y el fortalecimiento de cada actor", revela Vanesa Vázquez, gerenta de Sustentabilidad de la compañía.

La ejecutiva subraya que no se trata de acciones individuales: "Sabemos que solos no podemos lograrlo y entendemos que los mejores resultados se obtienen trabajando colaborativamente". "Por eso apostamos a la articulación público-privada, las organizaciones del tercer sector, los ciudadanos y a la colaboración entre las compañías", completa.

La pandemia fue el motivo por el que la empresa fortaleció y aceleró la plataforma colaborativa Valor, a partir de la cual desarrolló el plan de ayuda humanitaria que bautizó "Entre todos, lo damos vuelta", con el que llegó a unas 120 organizaciones en más de 30 ciudades. Vázquez enumera algunas de las iniciativas: "Utilizamos el alcohol de nuestras cervezas para hacer uno sanitizante al 70% para donar a instituciones de salud en todo el país; transformamos nuestra cebada cervecera en pan para personas en situación de vulnerabilidad y produjimos camas y máscaras de protección médica a partir de pet reciclado para hospitales".

Como parte del propósito "One Planet. One Health", y en articulación con organismos públicos y organizaciones del tercer sector, Danone contempla compromisos sociales y ambientales en sus tres negocios: aguas, lácteos y nutrición especializada. En 2020, hizo foco en el plano social, con el incremento de las donaciones de alimentos y bebidas, entre cuyos destinatarios estuvieron organizaciones sociales, hospitales públicos, centros de atención y hasta pacientes que pasaron por situaciones críticas.

Para la alimenticia, la coyuntura es insoslayable. "Sabemos que estamos frente a un escenario global muy desafiante, en el que los efectos de la pandemia no desaparecerán rápidamente", manifiesta Diego Buranello, director de Asuntos Corporativos de Danone Cono Sur. "En ese contexto, las empresas debemos tener capacidad de adaptarnos y actuar responsablemente junto a nuestros equipos, comprendiendo las sensibilidades del entorno en el cual nos desempeñamos", suma.

Para el directivo, es clave un comportamiento responsable en materia de salud, alimentación y cuidado del planeta. "Resulta fundamental en nuestra agenda de diálogo, gestión e interpelación de los dirigentes empresariales, políticos y, sobre todo, de las nuevas generaciones de consumidores", remarca.

En Nestlé entienden que "el contexto que estamos atravesando va a dejar importantes desafíos en las economías de los países". "Estamos convencidos de que integrar a las generaciones más jóvenes permitirá construir comunidades más sostenibles", expresa al respecto Verónica Rosales, directora de Comunicaciones y Asuntos Públicos de la compañía.

La empresa tiene programas de RSE y sustentabilidad basados en tres ejes: "Iniciativa Nestlé por Niños Saludables", con acciones para ayudar a los padres a criar niños más saludables; "Iniciativa por los Jóvenes", que contempla desde pasantías o prácticas profesionalizantes hasta apoyo a emprendedores, talleres de CV, charlas en universidades, entrevistas simuladas, entre otras actividades, y "Sustentabilidad". Sobre esta última, se plantea dos grandes compromisos: que en 2025 el 100% de sus empaques sean reciclables o reutilizables y lograr cero emisiones netas de gases invernaderos para el 2050.

Además de esos programas y ante el contexto adverso, el año pasado se asoció con las Pymes 4E Ambiente Consciente y La Ciudad Posible, para la elaboración de camas realizadas con madera plástica reciclada, con el fin de ser donadas ante la emergencia sanitaria por COVID 19 en hospitales modulares.

Rosales destaca que, con cambios y de la mano de la virtualidad, logró mantener la Iniciativa por los Jóvenes. "Entendemos que el contexto que estamos atravesando va a dejar importantes desafíos en las economías de los países y estamos convencidos de que integrar a las generaciones más jóvenes permitirá construir comunidades más sostenibles", explica Rosales. "Así fue como en 2020 logramos capacitar a más de 8000 jóvenes y hemos dado oportunidades laborales a más de 140 en Argentina, Uruguay y Paraguay", suma.

Ledesma integra un Comité de Dirección Ejecutivo, liderado por el gerente general, que realiza la gestión y seguimiento del plan estratégico de sostenibilidad. Este plan cuenta con programas específicos e indicadores de desempeño en dos ejes transversales: ética y gobernanza e innovación. A su vez, incluye cinco pilares estratégicos: bienestar y desarrollo de las personas, competitividad económica, desarrollo de la cadena de valor, protección del ambiente y progreso de las comunidades locales.

Así lo explican a El Cronista Héctor Páez, su gerente de Innovación, Energía y Medio Ambiente, y Vicente Amadeo, quien es jefe de Relaciones con la Comunidad.

Páez y Amadeo coinciden en que "la pandemia trajo consigo una mayor sensibilización social y puso de manifiesto la necesidad de que las empresas actúen en la emergencia mancomunadamente junto a fundaciones y referentes de la economía popular". En ese camino, fue otra de las que se sumó al proyecto #SeamosUno.

La compañía aportó donaciones para la compra de insumos médicos y tests; también entregó productos elaborados por la propia firma -como alcohol, hipoclorito, papel, azúcar y resmas- a la provincia de Jujuy y contribuyó con equipamiento y contratación de médicos y enfermeras con el hospital Orías y los de campaña.

"Un gran desafío para el sector privado será la contribución esencial que se requiere de su parte para la reconstrucción de la economía y del tejido social, con el aporte de inversiones sostenibles que mejoren la performance de triple impacto, económico, ambiental y social en la sociedad argentina", concluyen.

Llamado de atención

Para Sanofi, "la pandemia del Covid-19 resultó un llamado de atención sobre muchos aspectos y expuso la importancia de asumir acciones de sustentabilidad a corto, mediano y largo plazo". Así lo asegura Mara Leonardi, directora de Comunicación y Sustentabilidad para Sanofi Cono Sur, quien agrega que "en materia medioambiental, se está generando mayor conciencia acerca del consumo de los recursos naturales y de la importancia de su cuidado".

La farmacéutica mantiene iniciativas en los ejes de educación para la salud, necesidades de salud insatisfechas, diversidad e inclusión y compromiso con el medio ambiente. A raíz de la pandemia -cuenta Leonardi- se aceleró y rediseñó el programa Higiene Activa, junto a la empresa social Proyecto Agua Segura, para hacer foco en la prevención a través de la higiene de manos en barrios vulnerables. "Además, se realizaron encuentros virtuales educativos con referentes sociales, para la divulgación de las principales medidas de prevención de Covid-19 y otras enfermedades como el dengue", añade Leonardi.

El perfil de la compañía la puso en el primer plano de lo que hoy el mundo tanto ansía: salir de la emergencia. "En Sanofi, el compromiso asumido desde el primer momento fue trabajar en soluciones para la pandemia. Estamos desarrollando dos vacunas candidatas -una de ellas en asociación con el laboratorio inglés GSK- e investigamos posibles tratamientos", afirma la directora de Comunicación y Sustentabilidad. Pero aclara que el rol es también mantener activa la cadena de suministros para que sus medicamentos continúen llegando a los pacientes sin demoras ni interrupciones.

En línea con el concepto de triple impacto de la sustentabilidad, Laboratorios Bagó destaca que se enfoca en la dimensión social, al tiempo que es parte de proyectos asociados a la pandemia como SeamosUno y otros con fundaciones como Trauma, Infant, Temas y Haciendo Lío. En relación con el cuidado del ambiente, incorporó maquinaria que genera menos descartes y eso le permitió disminuir los residuos especiales en un 70% en 2020. "También logramos reducir más de 5.158.000 litros de agua (el ahorro acumulado desde el período 2017-2020 fue del 60%) y disminuimos el consumo de papel en los distintos sectores, logrando un 17% de reducción con respecto al período anterior", resume Hernán Da Cunha, gerente de Relaciones Institucionales de la compañía. "En línea con esto desarrollamos procesos de optimización de diseño de packaging en productos, disminuyendo el tamaño del blister, lo que permite reducir el consumo de material de empaque", completa.

Tecnología

Desde Globant no hacen una asociación lineal entre la emergencia sanitaria y una mayor sensibilización sobre la importancia de la sustentabilidad y la protección del entorno. "No lo vincularía directamente con la pandemia. Creo que la conciencia ambiental se profundizó en estos últimos años y 2020 no fue la excepción", declara Francisco Michref, Corporate Affairs and Sustainability Manager de la tecnológica. "Creo que esta sensibilización colectiva que estamos viendo es muy positiva -prosigue-. El desafío es que vaya acompañada de una conciencia social hacia los más necesitados también, a fin de poder integrar la complejidad planetaria y el desarrollo humano".

La desarrolladora tiene un programa de sostenibilidad bajo el nombre Be Kind, a través del cual tanto la compañía, como sus colaboradores, asumen una serie de compromisos: ser amable con el planeta (Be kind to the planet), para reducir y compensar el impacto de sus acciones en el medio ambiente; ser amable con los compañeros (Be kind to your peers), promoviendo la diversidad, la igualdad de género y conectando oportunidades de tecnologías de la información (TI) y ser amable con la humanidad (Be Kind to humanity), trabajando con sus clientes para crear software accesible.

Para SMS, la agenda de sustentabilidad tiene temas cada vez más complejos, en línea con los desafíos impulsados por Naciones Unidas, pero la firma considera que la pandemia agregó aspectos novedosos. Entre ellos, cita: repensar los lugares de trabajo y la infraestructura empresarial, adaptar los políticas y acciones para la gestión responsable de las personas y trabajar la innovación social para mejorar la calidad de vida de las comunidades.

Lucas Utrera, director de Sustentabilidad de SMS Latinoamérica, apunta que el contexto también hace necesario "fortalecer las finanzas sostenibles". "Se convierte en un imperativo para viabilizar iniciativas de impacto social y/o ambiental positivo", amplía. Pero no se trata solo de diseñar programas y proyectos. "La medición precisa y rigurosa de las gestiones de sustentabilidad de las empresas se posiciona como un tema central para el cumplimiento de toda esta ambiciosa agenda empresarial", postula Utrera.

Respecto de las acciones iniciadas por la propia compañía, el ejecutivo informa: "Nuestra gestión priorizó el cuidado y bienestar de sus integrantes durante la pandemia". "Esto significó la adaptación de algunas de nuestras políticas de capital humano. Otros aspectos como la diversidad, la transformación digital y las políticas de gestión ambiental mantuvieron su rumbo firme en la organización", completa.

Adaptación

Grupo San Cristóbal revela que, ante la pandemia, aceleró y adaptó iniciativas relacionadas con la sustentabilidad.

"Reorientamos nuestras acciones de inversión social con foco en apoyar actividades con impacto en la comunidad a través de alianzas con organizaciones sociales y gobiernos locales", indica Diego Guaita, CEO de la firma. Y precisó que se asistió a entidades como Banco de Alimentos de Rosario o Fundación Trauma, entre otras, "con el fin de procurar alimentos, facilidades en la investigación en salud, artículos de limpieza y mobiliario en las zonas donde está presente el Grupo".

De todas formas, Guaita aclara que "no solo la pandemia evidencia la urgencia con la que debemos priorizar estos temas, los datos demuestran que estamos atravesando una crisis en materia climática y ambiental que requiere a todos los sectores pasar a la acción rápidamente". Su reporte anual en la materia incluye el programa de voluntariado interno llamado "Los Hacedores" y otras medidas asociadas a temas ambientales, de gobierno, ética y transparencia, que contemplan también a sus colaboradores y a los integrantes de su cadena de valor.

"Frente al Covid-19 y al aislamiento social preventivo y obligatorio, la propuesta de la compañía fue seguir apostando al voluntariado corporativo", destacan desde La Caja. A través de la vía remota, la firma colabora con ONG como Haciendo Camino y Fundación Emmanuel, según detalla Carla Ponce, gerenta de Empleos, Clima Organizacional y RSE. "Alentamos a nuestro personal a que envíe sus videos de actividades con distintas alternativas para hacer en familia como por ejemplo la lectura de un cuento, cómo reciclar elementos de la casa, cómo crear un juego para hacer en familia o técnicas para estudiar en casa, entre otras", ejemplifica.

La empresa complementa estas actividades con entrega de kits de higiene personal para comunidades desfavorecidas y el aporte de 45 millones de pesos para distintas iniciativas, como el lanzamiento del programa PARES (Preparación para el Aumento de la Respuesta del Equipo de Salud), junto a Fundación Trauma.

"Además, nos sumamos a Argentina Nos Necesita, de la Cruz Roja Argentina", continúa Ponce. Lo hizo a través de contribuciones para la compra de materiales para el acondicionamiento de las Unidades de Cuidados Intensivos, incluidas camas, respiradores artificiales, instrumentos para que el personal de salud pueda realizar su trabajo adecuadamente y reactivos para la detección del virus.

En paralelo, colaboró con SeamosUno, una iniciativa público-privada de carácter plural, cuyo foco apuntaba a cubrir las necesidades alimenticias e higiénicas de primera necesidad de 4 millones de personas en situación de vulnerabilidad, entre otras acciones.

MetLife también adicionó medidas relacionadas con la pandemia al programa de Responsabilidad Social Empresaria que mantiene desde 2001.

Ejemplo de ello fue la donación de respiradores al Hospital Fernández y de becas de capacitación en cuidados intensivos al personal de salud no médico del mismo establecimiento. Al igual que otras del rubro, participó en SeamosUno, al tiempo que entregó más de 200 libros de texto y manuales escolares, y prestó servicios de asesoría pro bono para atender situaciones relacionadas a la pandemia, entre otras formas de asistencia.

Federico Bravo, director de Recursos Humanos, Legales & Compliance de MetLife Argentina coincide en que la irrupción de una nueva enfermedad alienta a reflexionar sobre la intervención del hombre en su entorno. "Sin dudas, la pandemia nos ha enseñado a tomar conciencia sobre el impacto que producimos en la naturaleza", señala. "Como empresa socialmente responsable, debemos trabajar para reducir ese impacto llevando adelante iniciativas que permitan optimizar los recursos".

Bravo asegura que en el rubro al que pertenece MetLife se impone la mirada de largo plazo "y esto solo es posible si se consideran todos los aspectos involucrados: el ambiental, el social y el negocio para colaborar en la construcción de un futuro posible", aclara.

El CEO de Grupo Sancor Seguros, Alejandro Simon, advierte sobre las implicancias a mediano plazo que podría tener la emergencia sanitaria actual en el ambiente. Al respecto, es cauto: "Al principio, la pandemia generó una falsa ilusión en cuanto a mejoras en los efectos ambientales sobre el planeta". Y cierra: "Esto ha hecho que muchos nos relajemos, cuando en realidad el efecto rebote probablemente sea mucho peor".

Simon subraya que la situación inédita que vive la humanidad desde el año pasado "fue una llamada de atención sobre muchas cosas y principalmente sobre nuestro impacto en el medioambiente, sobre el estrecho vínculo entre la salud humana y planetaria". Opina, asimismo, que esta crisis "contribuye a que se ponga en el centro a la estrategia de sustentabilidad de las empresas, visibilizando cada vez más la alineación intrínseca que tiene con el negocio y su continuidad".

Solos o en alianzas, el grupo mantuvo, adaptó y sumó iniciativas por la emergencia, como el Programa de Contención telefónica (parte de la edición 2020 del Voluntariado Corporativo) y el canje de puntos de clientes por aportes a Unicef. En colaboración con la Fundación Trauma, también aportó 100 becas de capacitación para médicos y otros profesionales intensivistas, las cuales se distribuyeron entre los Ministerios de Salud de las Provincias de La Pampa, Mendoza, Corrientes y Buenos Aires, entre otras acciones.

Smurfit Kappa, fabricante de empaques, anticipa que entre 2021 y 2022 invertirá $ 9,3 millones para reducir el impacto ambiental y, a la vez, mejorar la competitividad de sus productos en Argentina. El año pasado, la firma amplió sus donaciones para aumentar la capacidad sanitaria de las comunidades cercanas a sus operaciones durante los momentos de urgencia e incertidumbre.

A escala global, lanzó su compromiso Better Planet 2050, que reúne los nuevos objetivos de sostenibilidad de la compañía, centrados en la reducción de su huella medioambiental, el apoyo a las comunidades y mejorar la vida de sus empleados.

"La economía circular ocupa y seguirá ocupando un lugar primordial en materia de sostenibilidad para las empresas, porque hacerla efectiva implica repensar las formas de producción, y necesita del soporte del sector público y privado", sostuvo Germán Gambini, CEO de Argentina y Chile. Y matizó: "Sin embargo, es claro que la transición hacia ella no es igual para todos ni en todos lados, por lo que es uno de los grandes desafíos del sector".

Conectividad

Con la mayoría de las actividades mediadas por la tecnología, la conectividad se transformó más que nunca en un recurso crítico y volvió la mirada de instituciones y expertos sobre su importancia.

"La pandemia nos obligó a todos a reconfigurar nuestra forma de trabajar, pero también dejó en evidencia la existencia de una gran brecha digital sobre todo en el interior de nuestro país", enfatiza Agustina Zenarruza, gerente de Sustentabilidad de Pan American Energy (PAE). Y anticipa: "En este sentido, en 2021 trabajaremos especialmente en el acompañamiento de las trayectorias educativas de los docentes y alumnos en el camino a la inclusión tecnológica".

La salud también será un tema prioritario en su agenda, de acuerdo con lo que adelanta Zenarruza. "El Covid-19 puso en alerta a los servicios sanitarios. Trabajaremos en el acompañamiento y capacitación a los sistemas de salud locales para afrontar la situación post pandemia", asegura.

En coincidencia con la experta María José Murcia, la ejecutiva hace foco en las consecuencias económicas de la pandemia. "Otro de los grandes desafíos será la reconstrucción de los entramados productivos regionales, donde las pymes tendrán un rol clave para la reactivación económica", indica Zenarrusa. "Nuestro Plan Integral de Acompañamiento seguirá apuntalando a las pequeñas y medianas empresas en la transformación digital de sus procesos, la reingeniería de los negocios, la reorganización de sus recursos humanos para el trabajo remoto, el acceso al crédito, la oferta de capacitaciones y asistencias virtuales y la generación de nuevas oportunidades de negocios e inserción laboral", completa.

En Camuzzi entienden que la pandemia puso de manifiesto que el acceso a recursos naturales como la energía y el agua impactan directamente sobre el cuidado de la salud. Rodrigo Espinosa, gerente de Relaciones Institucionales de la distribuidora de gas, señala que, por ello, "la adopción de buenas prácticas para un uso racional y responsable y para reducir el impacto ambiental negativo es clave". "Si consideramos el estrecho vínculo entre la pandemia y el cambio climático, se vuelve indispensable que desde el sector privado se lleven adelante acciones de medición de emisiones generadas, así como la implementación de medidas de reducción para contrarrestar estos efectos", añade.

La firma viene trabajando en esa línea, a través de su programa "A prender el gas", por el cual capacita a alumnos de 4° y 5° grado en el uso responsable de este recurso y busca crear conciencia sobre el efecto nocivo del monóxido de carbono. "En este contexto de pandemia, hemos logrado dar continuidad a esta acción en formato virtual, alcanzando a más de 16.000 alumnos en las provincias donde estamos presentes", remarca Espinosa.

Al describir su estrategia de sustentabilidad, subraya que tiene entre sus objetivos impactar positivamente en las comunidades en las que opera, además de "crear futuro a través de la educación y la formación de habilidades para el empleo, fortalecer la cadena de valor, integrar los principios de responsabilidad social en la toma de decisiones y brindar un servicio de calidad cuidando el medio ambiente".

Para Bettina Llapur, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Naturgy Argentina, "la pandemia vino a cambiar todo, incluida la RSE". Para la ejecutiva, el desafío principal fue mantener los programas, además de adaptarlos a las nuevas circunstancias.

Los proyectos insignia Energía del Sabor, Consumo Responsible de los Recursos y Sembrando Futuro -con eje en la capacitación- llegaron a los destinatarios por plataformas como Zoom, servicios de mensajería como WhatsApp y hasta vivos de Instagram. Por caso, a través del portal cuidemosnuestrosrecursos.com, tanto alumnos como docentes pudieron capacitarse en materia de eficiencia energética y aprender sobre el correcto uso del gas, la electricidad, el agua y el papel. El portal fue lanzado en julio del año pasado y fue visitado por 8006 usuarios para 9084 sesiones.

Energía del Sabor, otra iniciativa de Naturgy que busca la inclusión laboral de jóvenes de menores recursos mediante la capacitación en el oficio gastronómico, se dictó junto a la Fundación Peregrina en el comedor comunitario "Unidos por la Sociedad" del barrio La Cava, de San Isidro y también se apoyó en el formato virtual. Con la crisis social derivada de la sanitaria, se enfocó -entre otras acciones- en formar como auxiliares de cocina a 60 voluntarios del comedor comunitario. También su programa Sembrando Futuro se valió de la tecnología para proseguir con la capacitación en desarrollo de huertas, que llegaron a más de 600 personas.

El año pasado, a sus planes de sustentabilidad, Massalin Particulares sumó proyectos específicos por la pandemia. Por caso, impulsó un plan de ayuda con el objetivo de reducir el impacto negativo sobre las comunidades en las que opera. Asimismo, donó insumos sanitarios para la atención médica de pacientes con Covid-19 y viandas en la Municipalidad de Merlo, en la que opera su fábrica. "Además, funcionamos como una plataforma para que nuestros colaboradores puedan realizar donaciones, puntualmente de bolsones de comida, en comunidades en las que operamos (Provincia de Buenos Aires y Jujuy)", explica Matías O' Farrell, director de Asuntos Externos y vicepresidente de Massalin.

Estas acciones se añadieron a otras enmarcadas en la estrategia de sustentabilidad de la compañía, que -afirman- es transversal a toda la organización e incluye, por ejemplo, la participación en programas para erradicar el trabajo infantil.

En su Reporte Integrado de 2019 -publicado en 2020-, anunció que se propone reducir 50% su basura plástica hacia 2025. El año pasado registró un ahorro del 30% en energía y un 42% en agua en comparación con 2019. "Adicionalmente, compramos certificados globales de energía renovable (iREC), equivalentes al 100% de la energía eléctrica consumida por nosotros durante 2020, lo que conlleva un ahorro de alrededor del 50% en las emisiones de dióxido de carbono generadas", completa.

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