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Una apuesta estratégica a la inclusión

Educar para las finanzas, adecuar productos y servicios son algunas de las acciones que los bancos aplican en su modelo de gestión sustentable. Sus iniciativas buscan incluir a clientes de bajos recursos e incentivar a las Pymes.

Sin dejar de lado acciones de responsabilidad social más tradicionales, las iniciativas sustentables en el sector bancario se integran cada vez más al negocio. Lograr la inclusión financiera de sectores postergados, educar para las finanzas, adecuar productos y servicios a los clientes de bajos recursos para hacerlos accesibles son algunos de los objetivos que se plantearon las entidades financieras en pos de mejorar la sustentabilidad de sus negocios. También apuestan a capacitar en tecnología -para lograr mejor acceso- y a brindar productos específicos para incentivar el emprendedorismo.
En Banco Galicia se entiende a la sustentabilidad como un modelo de gestión integral y transversal a toda la entidad. "Es una forma de hacer negocios; nos permite identificar iniciativas alineadas a un comportamiento responsable a largo plazo y que generan rentabilidad para la compañía", explica Constanza Gorleri, gerente de Sustentabilidad del banco. En este sentido, en 2015, lanzaron la línea de Mezzofinanzas como respuesta a la escasa oferta crediticia existente para el segmento compuesto entre los destinatarios de los microcréditos y las pymes ya consolidadas, un sector que genera 45% del PBI y 70% del empleo. "Este sector no se encuentra acompañado en su crecimiento: los modelos de microcréditos le quedan chicos y el financiamiento de la cooperación internacional no les llega de modo efectivo debido a altos costos, impuestos y regulaciones", explica. Así, Galicia financia start ups y emprendimientos sustentables que generen un alto impacto social o ambiental, posean vocación de escala y busquen soluciones a problemas sociales y ambientales con abordaje de mercado. Los créditos -con una TNA de 22%, a 60 meses con 12 meses de gracia para el capital- pueden ser obtenidos tanto por personas físicas o jurídicas como por ONGs y ser destinados a inversión productiva o capital de trabajo.

Orientar la gestión

Para Marcelo Muzlera, superintendente de Desarrollo Humano y Clima Organizacional de Banco Patagonia, lo primero es identificar las expectativas de los grupos de interés para orientar la gestión en pos de objetivos económicos, sociales y ambientales. Lo llevan a la práctica mediante la promoción del desarrollo de los rionegrinos con productos con beneficios específicos y asumiendo el rol de agente financiero de la Provincia y la Red de Referentes de Calidad para promover mejoras continuas en la experiencia de servicio de los clientes. También hacen foco en la gestión del riesgo socio-ambiental de operaciones de crédito, lo que les permite obtener líneas de crédito a largo plazo que poseen estas exigencias por parte de organismos multilaterales de crédito.
¿La estrategia a mediano y largo plazo? "Orientar el negocio hacia la innovación basada en la digitalización de los productos y servicios que ofrecemos. Así nos adaptamos a las nuevas necesidades de la sociedad previendo las futuras tendencias y alineado con los objetivos de innovación y de reducción de desigualdades", cuenta el ejecutivo. En este último punto, profundizarán la educación financiera digital. Alineados con los objetivos del negocio, Patagonia también promociona el emprendedorismo. "Este año nos enfocamos fuertemente en esto: ya capacitamos más de 275 emprendedores junto a Endeavor Patagonia, Nobleza Obliga y Fundación Impulsar", dice Muzlera.

Lograr la inclusión

Uno de los pilares de la estrategia de Santander Río es lograr la inclusión financiera y favorecer la integración de sectores alejados del circuito económico formal, que por esta razón afrontan costos financieros muy altos. "Trabajamos dos ejes: la apertura de sucursales en zonas de baja bancarización y la creación de productos adaptados a las necesidades de este segmento", explica Vanesa Marignan, gerente de Sostenibilidad de la entidad. Desde 2012 abrieron 6 oficinas de inclusión financiera en zonas de baja bancarización. La apertura de estas sucursales se articula con organizaciones locales. De este modo acercaron el banco a 150 mil personas que no disponían de una entidad financiera cerca, abrieron más de 6.500 cuentas y otorgaron créditos por más de $ 6,2 millones. La entidad adapta productos y servicios para esas localidades y ofrecen tarjetas de crédito con mínimos requisitos; microcréditos escalonados para emprendedores con una tasa de interés del 38%; caja de ahorro Supercuenta sin cargo por 12 meses; adelantos en efectivo y financiación hasta 36 cuotas; seguros de vida, accidentes personales, protección femenina/ masculina y sepelio. "Es clave trabajar con clientes con experiencia en microcréditos y que poseen un proyecto productivo con cierta antigüedad. Antes de otorgar un crédito hablamos con el emprendedor para conocer mejor su situación", explican en la entidad, que ya liquidó 49 microcréditos por $ 1 millón. También otorgan seguros a precio preferencial para estas poblaciones.

Economías regionales

Asumiendo su papel de líderes financieraos en cada una de las regiones en que operan, los bancos del grupo Petersen impulsan los distintos actores económicos regionales, junto a los respectivos gobiernos provinciales. Así, las políticas establecidas por los directorios de las entidades apuntan a acompañar, impulsar y sostener el crecimiento de las economías provinciales lo que se refleja en la creación de sus Fundaciones. La extensa red de sucursales es uno de los puntos fuertes del vínculo de las entidades con las comunidades, lo mismo que los equipos de trabajo que mantienen una alta especialización y el contacto fluido con todos los sectores productivos. "Esto permite conocer las necesidades y diseñar productos y servicios específicos", explican. La inversión social prevista para 2016 será de más de $ 17 millones y más de $ 15 millones de crédito fiscal asignado. A través de sus cuatro Fundaciones, los bancos del grupo se convierten en referentes de la inversión social privada en sus lugares de origen.

Más educación

Banco Macro definió que el negocio debe ir más allá del desarrollo de productos con una visión comercial. Por eso, también apuntó a la educación financiera. "Debemos facilitar el desarrollo de proyectos personales y profesionales y se logrará la sustentabilidad y desarrollo de todos los actores sociales con los cuales nos relacionamos", dice Milagro Medrano, gerente de RR. II. Así, lanzaron Cuentas Sanas, un portal web de economía personal y familiar, con contenidos educativos sobre economía y bancarización para personas de cualquier edad, formación o situación económica. "Apunta a educar en finanzas para que todos los ciudadanos tengan un acceso seguro a los beneficios del sistema financiero", explica Medrano. ¿Los motivos de la iniciativa? Los estudios más recientes demuestran la interrelación entre progreso económico, inclusión social y educación financiera. También cuentan con el programa de Microcréditos Alumbra para impulsar el desarrollo de microempresarios.
"En cada acción integramos el concepto de sustentabilidad: definimos nuestra estrategia integral con pilares de acción que responden a las expectativas de los grupos de interés y a los aspectos sensibles de nuestra industria", dice Medrano.